Hay libros que no llegan a nosotros por una recomendación en redes ni por una mesa de novedades en nuestra librería de confianza, sino por algo más íntimo: por esa herencia emocional que envejece entre generaciones de una misma familia. Son historias que viven en estanterías, con páginas ya amarillentas y dedicatorias que forman parte de nuestra memoria. Historias que pasan de unas manos a otras sin perder su encanto porque hay lecturas que, además de narrar una ficción, hablan de quienes nos las pusieron delante por primera vez.

Quizá por eso, cuando regresan, lo hacen con un aura especial, con un toque de nostalgia y melancolía. Son reediciones, sí, pero también reencuentros con nuestro pasado. En este momento donde todo parece tan efímero y volátil, este tipo de novelas demuestran que la literatura no tiene fecha de caducidad. Y es precisamente esa magia la que explica por qué vuelve a las librerías de España el libro de época con misterio que enganchó a mi madre hace 25 años.

Hablamos de ‘La sombra del viento’, el libro con el que Carlos Ruiz Zafón convirtió la Barcelona de posguerra en un lugar suspendido entre la realidad, la leyenda y la ficción. La primera vez que vio la luz fue en 2001 y, desde entonces, sigue siendo uno de los fenómenos editoriales que han marcado la literatura de nuestro país. Recordar a este escritor barcelonés nos lleva a pensar también Marina, de ‘El príncipe de la niebla’ o de ‘El laberinto de los espíritus’, pero sobre todo de ellos, en ese padre que le descubre a su hijo el Cementerio de los Libros Olvidados.

Es ese pequeño acto el que pone en marcha una historia que se despliega como una caja de secretos. Daniel Sempere, todavía un niño, elige un libro olvidado sin saber que esa decisión puede marcar su vida para siempre. A partir de entonces, la novela se transforma en un viaje por calles envueltas en niebla, por nombres que se repiten con mucho eco y por heridas del pasado que, aunque cerradas, nunca llegaron a cicatrizar.

“Tienes que ser un verdadero romántico para apreciarlo por completo”, así describía Stephen King ‘La sombra del viento’ cuando descubrió la historia de Daniel, Julián Carax y compañía. Y llevaba toda la razón. Con una estructura narrativa que mezcla intriga, romance y un profundo amor por la literatura, Carlos Ruiz Zafón supo construir un relato que remueve la infancia a fuego lento, con cariño y cuidado, desde esa mirada inocente que nunca nos gustaría perder. Cada personaje, con sus luces y sus sombras, aporta una pieza esencial más a un puzle para entender que nada es cómo parece.

Editorial Planeta 'La sombra del viento', de Carlos Ruiz Zafón

'La sombra del viento', de Carlos Ruiz Zafón

Ahora, 25 años después de su publicación, Editorial Planeta publica una edición que muestra por fuera lo que esconde por dentro: puro arte. Con una edición de tapa dura con acabados metalizados y con los cantos tintados en azul, la pluma de Carlos Ruiz Zafón sigue reviviendo tras su fallecimiento en 2020.

Y puede que este, en el fondo, sea su mayor logro: recordarnos que hay historias que no se leen una sola vez, sino que nos acompañan a lo largo de la vida, cambiando con nosotros. Porque no es lo mismo descubrir ‘La sombra del viento’ siendo adolescente –como me sucedió a mí estando el instituto gracias a mi madre– que regresar a ella años después, cuando creces y entiendes lo que verdaderamente esconden sus más de 600 páginas unidas por un hilo conductor. Como el propio autor escribe en la novela: "Los libros son espejos: sólo ves en ellos lo que ya tienes dentro".