Aunque parezca una tarea sencilla, ser lectora implica una serie de requisitos no escritos: saber aceptar esas ojeras que aparecen después de prometerte que leerías sólo un capítulo más a altas hora de la madrugada, reconocer que tu productividad caerá en picado cuando una historia te atrape y asumir que, durante al menos unos días, vivirás con la cabeza en otro lugar. Diríamos que esto es una especie de pequeña constitución con la que cualquier persona amante de la literatura debería comprometerse a cumplir.

Existen determinados géneros que parecen haberse creado específicamente para, además de entretener, convertirse en una constante sensación de adicción. Uno de ellos es el romance, con esos buenos salseos amorosos que tanto nos gustan; pero también el ‘thriller’ porque, aunque a veces nos cueste reconocerlo, nuestra parte más morbosa y sensacionalista disfruta intentando adelantarse al asesino, sospechando de todos los personajes y reconstruyendo pistas como si también lleváramos una placa en el bolsillo. Así que toma nota porque acaba de publicarse y ya es una de las novelas negras del año: este adictivo libro ambientado en Madrid me ha tenido enganchada todo el fin de semana.

La novela en cuestión es ‘Lobos feroces’ de Carlos García Miranda, escritor y guionista al que ya conocíamos por míticas series de la historia de nuestro país como ‘El Internado’, ‘Los Protegidos’ o ‘Física o Química: El Reencuentro’, y por la adaptación a película en Netflix de su propio libro ‘El club de los lectores criminales’. En esta ocasión, nos traslada a la sierra madrileña, a Guadarrama, en una trama que se ha inspirado en el caso real de la desaparición del llamado Niño Pedrín en 1890.

Con una pluma más cinematográfica que nos anima y ayuda a imaginar mentalmente toda la historia, Carlos García Miranda da vida a Marta, aspirante protagonista a inspectora de policía. La joven decide reabrir una investigación acerca de varias desapariciones de niños en El Escorial que su padre no llegó a cerrar años atrás. Junto a ella, aparece Dante, un satanista tan inquietante como fascinante con el que se adentrará en un entramado de folclore, rituales y secretos que conectan con la moda actual por los ‘true crimes’. Porque sí, te prometo que, cuando te adentres entre estas páginas, sentirás que estás escuchando un pódcast, pero también viendo una película de misterio.

Crossbooks 'Lobos feroces', de Carlos García Miranda

'Lobos feroces', de Carlos García Miranda

Crossbooks 'Lobos feroces', de Carlos García Miranda

Presenciando esa ola de popularidad del género con fenómenos que han devuelto el ‘thriller’ a lo más alto de las listas de los libros más vendidos, autores como Javier Castillo, Dolores Redondo, Juan Gómez Jurado y ahora también Carlos García Miranda, entre otros muchos, confirman que la novela negra española está viviendo su época dorada. Y es que a lo mejor ya no necesitamos viajar a escenarios lejanos para sentir ese escalofrío que recorre la piel: basta con mirar hacia nuestros bosques y leyendas para encontrar una nueva historia.

Headshot of Lucía Núñez

Lucía Núñez ha estudiado el doble grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid, aunque probablemente su verdadera especialidad sea vivir con una banda sonora de fondo y un libro en la mano mientras va de camino al cine. 

Madrileña de nacimiento y periodista en construcción, ve la vida a través de las letras. Devora libros, escribe sin parar y, cuando tiene un rato libre, se dedica a recomendar lecturas en su perfil de Instagram como si fuera una crítica literaria profesional. Aún no sabe si puede adueñarse de ese título, pero lo que sí tiene claro es que le encanta hablar de sus novelas favoritas sin parar.

Entre páginas subrayadas, listas infinitas de “libros pendientes” y visitas demasiado frecuentes a las librerías, también ha encontrado hueco para otra de sus grandes pasiones: la música. Tiene una ‘playlist’ para cada momento de su vida y la firme creencia de que cualquier situación mejora con la canción adecuada de fondo. Por eso no es raro verla hablando igual de emocionada sobre un libro que sobre una canción o un concierto. 

Casualidad o destino, estas aficiones le han llevado a trabajar desde el departamento de comunicación de la editorial Planeta, pasando por las teclas de COSMOPOLITAN o la redacción de LOS40.