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Leer es un acto muy personal. Las novelas están creadas a través de ideas, pensamientos, reflexiones y personalidades, que anteriormente existieron exclusivamente en la mente de alguien que se atrevió a plasmarlas sobre el papel para que un lector interpretase lo que quisiese sobre los mismos. Porque así también es la lectura: abierta al entendimiento y traducción de cada uno. Por tanto, ¿quién dijo que marcar un libro es una mala idea?
Marcar, subrayar o señalar un ejemplar es una técnica ampliamente llevada a cabo que consiste en destacar algunas líneas, páginas o incluso capítulos de una historia. Los detractores de esta práctica son múltiples, afirmando que los libros siempre deben estar en buen estado. Por nuestra parte, y dada la última tendencia literaria que consiste en mojar el canto de tus ejemplares con agua de mar, diremos que no hay nada que personalice más un libro que dejarle tu seña de identidad. Es más, si no estás convencida, solo tienes que entenderlo como que hacer más tuyo algo que ya lo es: has pagado por ese libro, te pertenece (si no es así, cómpratelo) y puedes hacer lo que quieras.
Ahora bien, como tampoco queremos que provoques suicidios literarios, te vamos a dar las técnicas para subrayarlos de la forma más dañina a la menos, con algún consejo extra, como cómo iniciarte en esto de marcar páginas o qué merece la pena hacerlo.
Consejos para marcar tus libros sin dañarlos
Desgraciadamente, marcar tus libros a veces pasa por dañarlos... siempre que entiendas por dañarlos el dejarles un rastro que no pueda borrarse. La manera más usada para subrayar páginas es a través de bolígrafos y rotuladores. Los mismos te permiten desde elegir un color para cada tipo de cita hasta poner notas al pie o dibujar lo que se te venga a la mente en ese momento. No obstante, como hemos mencionado, jamás podrás recuperar el estado natural del ejemplar. Una opción con la que quizá podrías deshacer los pasos es dibujando con lápiz y, si en un futuro decides borrar el carbón, siempre será viable.
Si esta propuesta queda totalmente descartada en tus hábitos literarios, ya sea porque sueles compartir libros con tus amigas o sacarlos de la biblioteca, siempre puedes añadir notas adhesivas a las páginas y escribir encima de ellas. Es una muy buena manera de compartir tus reflexiones sobre algunos momentos del relato. Y en este punto, también estaría bien añadir una de las prácticas de marcar libros más utilizadas: doblar la esquina de la página para volver a ella cuando quieras. En pocas ocasiones no podrás deshacer el pliegue que has hecho en el papel.
Aunque si sigues empeñada en que no quieres dañar de ninguna manera ese ejemplar (que no te culpamos si, por ejemplo, tiene cantos tintados), apunta el truco definitivo: tiras y notas adhesivas. En las plataformas de papelería venden desde celos de muy pequeña amplitud para que puedas subrayar cualquier frase, pasando por páginas semi transparentes que se pegan encima de la página para que puedas señalar lo que quieras y después despegarlas, hasta notas autoadhesivas de diferentes y preciosos colores en forma de flecha con las que puedes apuntar hacia cualquier sitio. Estas últimas son nuestras favoritas ya que, al venderse en numerables tonalidades, puedes crear pautas sobre cuál utilizar en cada momento y, además, sobresaldrán por el extremo del libro para que puedas encontrarlo con facilidad.
¿El consejo extra con el que cerramos esta guía sobre cómo marcar tus libros sin dañarlos? Que lo hagas. Que los dañes, que los personalices, que los hagas tuyos. Y que no dudes en señalar, subrayar y anotar cualquier idea que se te venga a la mente una vez lo estés leyendo. Frases bonitas, líneas que te impacten, canciones o lugares de la vida real que aparezcan, enunciados con los que estés en contra, palabras nuevas que has aprendido, detalles que te recuerden a otras obras... Disfrutar de la experiencia de lectura pasa por empaparte de todo lo que un libro puede ofrecerte.
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Nerea Panicello es experta en música, series y redes sociales. No hay canción pop que no haya pasado por los auriculares que siempre lleva puestos, entrega de premios Grammy o MTV VMA’s que no haya cubierto en directo o festival al que se haya quedado con ganas de ir. Tampoco ficción (serie o película) de Netflix o HBO Max de la que no se obsesione con el reparto y busque todas las teorías de los fans. Ni reel de Instagram o vídeo de TikTok viral que no haya recibido su ‘iike’. Su carpeta de guardados en IG está repleta de ideas para crear contenido.
Su momento favorito de la jornada laboral es cuando se sienta frente al artista o intérprete de turno para someterle a sus preguntas o a unos de los retos en vídeo de COSMOPOLITAN. Ha entrevistado a cantantes como Lola Índigo, Rauw Alejandro, Camilo o la banda Morat. También a actrices como Claudia Jessie (‘Bridgerton’), Kristen Stewart o Maisie Williams. Aunque siempre recordará sus cinco minutos de gloria con los Jonas Brothers.
Nerea se graduó en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos en 2018. Antes de colocarse el birrete, realizó prácticas durante 2017 en la Revista de Ana Rosa Quintana. Lleva formando parte de Cosmopolitan desde 2018. Actualmente está terminando un Máster de Periodismo Digital y Nuevos Perfiles en la Universidad Rey Juan Carlos. En sus ratos libre, recibe clases de lengua musical y batería para seguir mostrando lo que no se ve las canciones.
Acumula seis años de experiencia, en los que ha elaborado temas para sus versiones ’print’, diariamente en digital y ejercido de Community Manager en cuantiosas ocasiones.











