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Parece que la temporada del buen tiempo ha quedado oficialmente inaugurada y eso sólo se puede traducir en una cosa: planes al aire libre. Terrazas interminables, escapadas improvisadas, tardes de playa o piscina y, por supuesto, ese momento de pura desconexión en el que un buen libro se convierte en el mejor compañero del verano. Porque hay historias que parecen hechas a la perfección para ser devoradas bajo el sol.
Si existe un género perfecto para acompañar esos días de descanso, ese es el suspense. Las novelas cargadas de misterio, secretos y giros inesperados tienen la capacidad de atraparnos desde las primeras páginas y hacer de cualquier rato libre una maratón. Y es que, en ese proceso de búsqueda para ayudarte a ser toda una ‘runner’ literaria, hemos encontrado lo que Óscar del Hoyo define para el ‘Diario de Burgos’ como “una intriga asombrosa”: así es la novela de suspense alabada por la crítica y que recomiendan los libreros de La Casa del Libro.
Nos estamos refiriendo a ‘Asesinato en el molino del cura’, la segunda parte de ‘Los crímenes de Loeiro’, el universo ficticio que Arantza Portabales inició en 2025 con ‘Asesinato en la casa rosa’. Con más de 130.000 lectores en nuestro país, esta reconocida escritora vasca ha regresado a las librerías con una historia que vuelve a consolidar su posición dentro del ‘thriller’ con motivos suficientes.
En 1984, un terrible crimen sacude el pequeño pueblo gallego de Loeiro, aunque muchos de sus secretos permanecen ocultos durante décadas. Cuarenta años después, Alba Mariño regresa al lugar marcada por los vacíos de memoria y decidida a descubrir qué ocurrió realmente aquella noche en la que su sobrina Berta murió. Entre silencios, viejas heridas y vecinos que esconden más de lo que cuentan, la investigación la llevará hasta un asesino que nunca la dejó de acechar.
Con este calor tan pesado, encontrar lecturas ágiles y frescas es una necesidad; y, precisamente, ‘Asesinato en el molino del cura’ destaca por esto. Arantza Portabales construye una trama absorbente y muy bien medida que logra mantener esa tensión constante desde el principio porque, cuando crees que ya has alcanzado la cima, otro elemento te impulsa más alto todavía. La autora dosifica las pistas y las sospechas con mucho ingenio, haciendo que el lector avance casi sin darse cuenta y convirtiendo cada capítulo en una necesidad de seguir leyendo “un capítulo más”.
Otro de los grandes aciertos de la novela es la atmósfera que envuelve toda la historia. Los silencios, los secretos familiares y la ambientación gallega crean un escenario inquietante que potencia todavía más el misterio. Todo parece sumarse a esa lista de personajes. Y hablando de personajes, esos que, aunque ficticios, son de carne y hueso en el libro, esconden una profundidad y ambigüedad que te obligan a desconfiar de ellos constantemente: esa desconfianza te animará a ponerte tus gafas de detective.
En definitiva, con una pluma ágil, giros inesperados y un desenlace que consigue sorprender, también con esa radiografía de lo más humano, ‘Asesinato en el molino del cura’ se convierte en una de esas novelas perfectas para llevar en la maleta este verano. Una lectura adictiva, intensa y llena de suspense que confirma por qué Arantza Portabales es un ‘must’ imprescindible ahora y en cualquier temporada del año.
Lucía Núñez ha estudiado el doble grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid, aunque probablemente su verdadera especialidad sea vivir con una banda sonora de fondo y un libro en la mano mientras va de camino al cine.
Madrileña de nacimiento y periodista en construcción, ve la vida a través de las letras. Devora libros, escribe sin parar y, cuando tiene un rato libre, se dedica a recomendar lecturas en su perfil de Instagram como si fuera una crítica literaria profesional. Aún no sabe si puede adueñarse de ese título, pero lo que sí tiene claro es que le encanta hablar de sus novelas favoritas sin parar.
Entre páginas subrayadas, listas infinitas de “libros pendientes” y visitas demasiado frecuentes a las librerías, también ha encontrado hueco para otra de sus grandes pasiones: la música. Tiene una ‘playlist’ para cada momento de su vida y la firme creencia de que cualquier situación mejora con la canción adecuada de fondo. Por eso no es raro verla hablando igual de emocionada sobre un libro que sobre una canción o un concierto.
Casualidad o destino, estas aficiones le han llevado a trabajar desde el departamento de comunicación de la editorial Planeta, pasando por las teclas de COSMOPOLITAN o la redacción de LOS40.













