Andrea Longarela (Valladolid, 1985) lleva una década escribiendo. Algunas de sus obras recientes más destacadas son, por supuesto, ‘Juliette y las canciones perdidas’ (2024), también la saga ‘Historias de Cathalian’ o ‘April, Adam y la trayectoria de los planetas’ (2019). No obstante, cuando nos sentamos a charlar con ella sobre su última publicación, ‘Cuando despierten las flores’ (ed. Crossbooks, 2025), sabe tan bien como nosotras que nunca ha escrito nada similar.
Y es que la historia, a simple vista, parece un romance más al que nos tiene acostumbradas. Longarela es la reina de la literatura romántica española ‘young adult’ y sus fans demandan relatos amorosos con los que soñar. En ‘Cuando despierten las flores’, la voz cantante la lleva Drake, un joven al que la vida le da un vuelco y termina mudándose con su casi desconocido padre a un frío municipio de Canadá. Allí coincide en un lago helado con Annie, una mujer joven que está aprendiendo a patinar y con la que tejerá una relación muy profunda.
Sin embargo, la narración posee un trasfondo mucho más profundo. ‘‘Habla sobre los errores que cometemos, pero no centrándose en las consecuencias que puedan tener hacia fuera, sino en uno mismo. Al final, tienes que seguir adelante habiendo descubierto tu peor versión y aceptarla. Sobre todo porque, a veces, el perdón no es suficiente’’, nos cuenta sobre la inspiración de la trama. ‘‘A partir de esta reflexión, empecé a hilar y a darle vueltas. A pensar cómo viviría yo si tuviera que convivir con esa peor versión de mí misma. Creé a Drake, luego la vida de Annie, y fui avanzando’’, nos explica.
Es decir, los personajes principales se fueron perfilando según avanzaba el argumento. ‘‘En mis primeras novelas me servía mucho crearme la imagen de ellos y repetírmela, pero ahora voy un poco más por impulsos y sensaciones’’, desvela. ‘‘Pienso en la trama y en el contexto, y a partir de todo eso, me encajan las personalidades. Lo que sí pretendí al 100% es que Drake y Annie fueran contradictorios. Él parece muy oscuro y ella muy luminosa pese a que ambos están en una época muy mala de su vida. Hasta que se hacen pedazos, sobre todo Drake, y entonces se convierten en personas distintas’’, revela.
Si no lo habías notado ya, en esta novela no es todo amor, conexión y felicidad. La escritora reconoce que le gusta tratar el tema de la pérdida, tanto si es a causa de la muerte como de una ruptura sentimental. No obstante, sumergirse en emociones más negativas u oscuras durante el proceso de escritura tuvo sus consecuencias para ella. Y no sólo eso: que todos tus lanzamientos se conviertan en éxito también conlleva un sentimiento de presión imposible de ignorar. Andrea nos confiesa que tuvo dudas con ‘Cuando despierten las flores’, ‘‘porque, como decís, son muchas novelas, son muchos años y es mucha presión. Cada vez que inicio un proyecto, me siento horrible. O sea los principios son catastróficos. Me planto delante del documento en blanco y me invade el síndrome del impostor. Hasta me pregunto cómo estoy aquí otra vez, si yo no sé hacer esto. Encima, esta novela tiene una parte muy importante que había que hacerla bien, porque si no se hace correctamente, iba a perder todo el sentido. Me autoexigí mucho y fue horrible al principio, no voy a decir lo contrario. No porque no me gustase la historia, sino por mí. Estaba en mi propio proceso emocional y pensé en abandonarla. Pero luego me enganché y, cuando vi que ya estaba dentro, que pensaba en Annie y Drake todo el rato, no pude parar’’.
¡Menos mal que lo hizo! Porque, realmente, ‘Cuando despierten las flores’ tiene la esencia de Andrea Longarela que buscan sus seguidoras, con un tono muy lírico que sobrepasa la narración de hechos, pero sorprendiendo como nunca. ‘‘Soy consciente de que cuando conectas con el estilo del autor, a veces da igual lo que se escriba’’, reflexiona. Absolutamente de acuerdo. ¡Nos pasa con muchas escritoras! ‘‘Pero en este libro estoy llevando a mis lectoras de la mano hacia una aventura nueva, y confío en que vayan a venir conmigo. Es fresco e inesperado’’, desarrolla. Eso sí, se conforma con que, al terminarla, se queden con la sensación de que ‘‘los seres humanos somos fascinantes porque tenemos la capacidad de encontrar luz entre las sombras’’.
No podíamos cerrar nuestra conversación sin hacerle dos preguntas imprescindibles. Primero, si ha comenzado a trabajar en su próximo libro: ‘‘¡Claro! Lo que pasa que estoy dudando un poco. A veces sientes que no es el proyecto o el momento. Emocionalmente estoy un poco rara y me está costando arrancar. Llevo poco menos de un cuarto de la novela. Pero ahí estoy intentando ver si es por aquí, o si tengo que cerrar y empezar uno nuevo’’. Después, que nos recomiende un título para este verano. ‘‘Me compré en Sant Jordi uno que me ha flipado. Se llama ‘Crisálida’ de Fernando Navarro. Tiene una edición espectacular y es como un cuento de terror (sí, aunque parezca que no leo este género). Cuenta la historia de una niña que se despierta en un sanatorio. Me ha encantado y está muy bien escrito’’, concluye.
Más libros de Andrea Longarela
Nerea Panicello es experta en música, series y redes sociales. No hay canción pop que no haya pasado por los auriculares que siempre lleva puestos, entrega de premios Grammy o MTV VMA’s que no haya cubierto en directo o festival al que se haya quedado con ganas de ir. Tampoco ficción (serie o película) de Netflix o HBO Max de la que no se obsesione con el reparto y busque todas las teorías de los fans. Ni reel de Instagram o vídeo de TikTok viral que no haya recibido su ‘iike’. Su carpeta de guardados en IG está repleta de ideas para crear contenido.
Su momento favorito de la jornada laboral es cuando se sienta frente al artista o intérprete de turno para someterle a sus preguntas o a unos de los retos en vídeo de COSMOPOLITAN. Ha entrevistado a cantantes como Lola Índigo, Rauw Alejandro, Camilo o la banda Morat. También a actrices como Claudia Jessie (‘Bridgerton’), Kristen Stewart o Maisie Williams. Aunque siempre recordará sus cinco minutos de gloria con los Jonas Brothers.
Nerea se graduó en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos en 2018. Antes de colocarse el birrete, realizó prácticas durante 2017 en la Revista de Ana Rosa Quintana. Lleva formando parte de Cosmopolitan desde 2018. Actualmente está terminando un Máster de Periodismo Digital y Nuevos Perfiles en la Universidad Rey Juan Carlos. En sus ratos libre, recibe clases de lengua musical y batería para seguir mostrando lo que no se ve las canciones.
Acumula seis años de experiencia, en los que ha elaborado temas para sus versiones ’print’, diariamente en digital y ejercido de Community Manager en cuantiosas ocasiones.


















