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Las mejores espumas limpiadoras: descubre cómo se deben usar
Son supersensoriales, ideales para las pieles grasas o mixtas y la mejor solución como segundo paso para desmaquillarte.

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En esto de la limpieza de la cara la mayoría de las veces, si es que no escamoteamos este gesto por la mañana y antes de irnos a dormir, queremos que sea rápido y que no nos complique la vida. Y por eso muchas veces acudimos a las espumas limpiadoras para desmaquillarnos. Además, nos parece que limpian mejor que otros productos, como los aceites o las leches limpiadoras, pero eso no tiene base científica. Como explica la dermatóloga Ana Molina, “la espuma no es más que una masa de burbujas que se forma dentro de un líquido, es decir, nada más y nada menos que aire. Pero mucha gente sigue pensando que hace falta espuma para que un producto limpie bien, cuando no tiene nada que ver. En general, la cantidad de espuma dependerá de factores como el tipo de surfactante que lleve el producto, la dureza del agua (en general, cuantos más minerales contenga, menos espuma), etc.”.
Elegir una espuma limpiadora u otra va a tener que ver con tu tipo de piel, pero también es cierto que resulta muy sensorial, y por eso estos productos desmaquillantes o higienizantes tienen tanto éxito, porque son superagradables.
Ahora bien, no son para todo el mundo. “Generalmente, las espumas faciales son productos que contienen algún tipo de tensioactivo o surfactante, activos responsables de que se cree dicha textura cuando emulsionamos con agua. Estos agentes de las espumas limpiadoras no solo crean una generosa espuma, sino que atrapan la grasa y la eliminan con el aclarado. Por esta razón son mejores para las pieles grasas y/o gruesas. Las pieles jóvenes y las masculinas suelen ser buenos usuarios de las espumas para mantener la higiene facial ya que acostumbran a tener tendencia a generar mayor cantidad de sebo, y ser propensas a los granitos e imperfecciones, y las espumas limpiadoras tienen un poder bactericida muy adecuado para tratarlas. Además, las fórmulas más avanzadas, cuentan con sofisticados activos purificantes, pero también hidratantes y suavizantes para limpiar guardando la hidratación e integridad de una piel sana”, explica Silvia Oliete, fundadora y directora de Blauceldona.
Esta experta en estética añade, además, que las espumas limpiadoras, como desmaquillantes no son la mejor opción, a menos que se lleve muy poco maquillaje. “De usarlas en este caso, debemos hacerlo como segundo paso de una doble limpieza tras una crema más grasa con capacidad de atrapar y arrastrar el pigmento”, añade. Coincide con ella, Andrea Combalia: “Como en muchas ocasiones aplicamos diversos productos sobre nuestra piel, retirarlos no es fácil y la limpieza debe ir un poco más allá. En el primer paso se usan productos lipofílicos, como el agua micelar, la leche limpiadora o el aceite, que no necesitan aclarado. En el segundo paso, se usan productos hidrofílicos, como el gel o la espuma limpiadora, que sí necesitan aclararse. Lo ideal es realizar una doble limpieza, como mínimo por la noche, para limpiar la piel en mayor profundidad. Si eliges los productos adecuados, no por tener dos pasos va a ser más agresiva”, afirma en ‘Piel sana in corpore sano’ (Grijalbo).
En todo caso, el uso de espumas limpiadoras no es siempre adecuado. Tal y como afirma la creadora de Blauceldona, deben ser únicamente usadas por las pieles grasas y/o muy gruesas, ya que las pieles mixtas, secas o sensibles verán que su poder limpiador es demasiado desecante para ellas y podría alterar su pH. “Aunque tras usar una espuma notamos una agradable sensación de frescor y nos vemos la piel muy nítida y luminosa, esto es un efecto resultante de la eliminación total del sebo superficial que cubre la piel en mayor o menor medida. Si lo eliminamos, las pieles secas o sensibles se deshidratarán más rápido y fácilmente, algo que debilita la capa córnea y merma la capacidad de guardar la hidratación en los tejidos, exacerbándose la pérdida de agua transepidérmica. No es menos cierto, que todos los tipos de piel, incluso las mencionadas anteriormente, pueden utilizar una espuma limpiadora de vez en cuando como gesto puntual de limpieza profunda como segundo paso tras el desmaquillado, si se han visto muy sofocadas por demasiados productos o se han ensuciado en exceso. Pero sólo de forma muy ocasional”.
Si eres candidata a usar una espuma limpiadora, estas son algunas de las más recomendables.
Virginia de los Ríos es experta en Belleza y Grooming, temas de los que escribe habitualmente en Cosmopolitan: cremas faciales, cosmética corporal, tratamientos capilares, protocolos en cabina, perfumes, nuevos activos… Desde Dior a Chanel, pasando por Loewe, Sephora, Augustinus Bader o Cantabria Labs, sigue al milímetro los lanzamientos de las marcas del sector beauty, desde las más prestigiosas a las firmas nicho o las marcas low cost.
A esta periodista especializada en belleza y tratamientos –y a la que muy pocas cosas le harían renunciar a un pintalabios rojo satinado– le sigue apasionando, después de 15 años escribiendo sobre belleza, colarse en los laboratorios cosméticos para conocer cómo se desarrollan los ingredientes más punteros, destapar el frasco de las nuevas esencias y meter los dedos en los tarros de crema. Antes de que Instagram fuera un embrión, creó la plataforma The New Millesime, con el formato de tablero, para dar a conocer y analizar lo último en cosmética de lujo y lifestyle.
Virginia de los Ríos se licenció en Filología Hispánica por la Universidad de Deusto, posteriormente se diplomó en Edición y Publicación de Libros por la misma universidad y tiene el Máster en Periodismo por la Universidad del País Vasco. Fue profesora de Lengua y Literatura españolas durante dos años en la Universidad de St. Andrews (Gran Bretaña) y cuenta con una experiencia de más de dos décadas como periodista en distintos medios de comunicación, entre los que destacan algunas de las cabeceras de HEARST, como Elle, Cosmopolitan, Harper’s Bazaar, Men’s Health o Esquire. Además, ha sido redactora jefe de Women’s Health y ha colaborado en numerosos grupos editoriales y publicaciones de relevancia, como Prisa, Unidad Editorial, El Semanal XL, MujerHoy, Yodona, Fuera de Serie, etc.

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