Desde que los termómetros han empezado a marcar mínimas de 20 grados, nos hemos metido de lleno en el 'summer mood'. Y aunque todavía falte algo más de un mes para inaugurar el verano, por la calle ya vemos camisetas de tirantes, 'shorts' y muchas sandalias. Vamos, motivos más que suficientes para que nuestra mente solo piense en vacaciones, días de playa, calas escondidas y alguna que otra escapada improvisada.

Pero todos esos planes, que tanto apetecen en esta época del año tienen algo en común: más horas al aire libre y, por tanto, nuestra piel expuesta al sol. Por eso, lo importante no es solo protegerla antes de salir de casa, sino cuidarla y mimarla durante todo el día con fórmulas que protejan, hidraten, calmen y ayuden a mantenerla luminosa.

En cualquier caso, si hay algo que todas buscamos es una protección que funcione de verdad: que no deje una sensación pegajosa, que se absorba rápido y que aporte la hidratación que la piel agradece cuando el calor, el cloro o el salitre comienza a hacer de las suyas. Y aunque parezca algo complicado de encontrarlo todo en un mismo neceser, hay una gama que lo reúne todo: la nueva colección solar de Rituals, 'The Ritual of Karma'.

rituals gama de solares
Cortesía de Rituals

La gama imprescindible para cada momento del día

Esta colección de la marca nacida en Ámsterdam reúne fotoprotectores, 'aftersun' y fórmulas con efecto 'glow' para cuidar la piel antes, durante y después de cada plan bajo el sol. O lo que es lo mismo: un neceser completo de productos para esos días en los que la playa se convierte, prácticamente, en nuestra segunda casa.

The Ritual of Karma lo pone muy fácil. Sus productos están pensados para integrarse sin esfuerzo en cualquier rutina de cuidado corporal, dejando a un lado las texturas incómodas y apostando por fórmulas sensoriales con Hydra-Boost Complex, un complejo con activos como escualano, aloe vera y algas kelp. Si esto no es hidratación en estado puro, que baje el verano y lo vea.

Una gama que piensa en cada parte de nuestro cuerpo

La cara, siempre impecable

Para el rostro, la colección cuenta con un stick facial SPF 50+ perfecto para quienes quieren tenerlo todo bajo control. Sirve para reaplicar en zonas concretas como nariz, pómulos, frente o escote sin tener que desplegar un tocador en mitad de la calle.

sunscreen stick featuring spf 50 protection
Cortesía de Rituals

También cuenta con una crema solar facial disponible en SPF 30 y SPF 50, resistente al agua y con filtros de amplio espectro UVA/UVB. Gracias a su rápida absorción, se convierte en la aliada perfecta tanto para una mañana de recados en pleno julio como para una tarde de piscina con amigas.

¿Uno de sus aspectos más relevantes? Que no deja ese acabado blanquecino que tantas veces nos incomoda. Además, su fórmula combina el Hydra-Boost Complex con extractos de té blanco, flor de loto y vitamina E, ingredientes que se complementan entre sí para aportar hidratación de larga duración y acción antioxidante, ayudando a que la piel se mantenga confortable, suave y luminosa.

face cream tube with spf 30 for sun protection
Cortesía de Rituals
sunscreen face cream with high spf
Cortesía de Rituals

El cuerpo pide más de lo que le hemos dado hasta el momento

Para el cuerpo, aparece la espuma SPF 50, una forma diferente (y bastante llamativa) de aplicar el protector. Su textura ligera, de rápida absorción, acabado invisible y resistente al agua cumple con todo lo importante sin dejar esa sensación pesada que tanto detestamos de algunos solares.

Por otro lado, la colección incluye otra opción muy práctica en textura leche con su spray solar SPF 30/50. Es perfecto para aplicarlo antes de bajar a la playa o después de un baño. Se extiende rápido, es cómodo y ocupa poco espacio, perfecto en esos días en los que la bolsa de playa no puede con más. También incluye una espuma SPF 50.

sun protection milky spray spf 30 50
Cortesía de Rituals
foaming sun protection spf 50
Cortesía de Rituals

Cuando llegamos a casa, la rutina continúa

Pero la rutina continúa incluso mucho después de recoger la toalla. Rituals también incluye productos 'aftersun' pensados para ese momento en el que vuelves a casa con el pelo salado, la piel ardiendo y la energía justa para meterte en la ducha y poco más. Un sérum facial para aportar calma al rostro, y un gel corporal ligero con acción refrescante. Porque después de horas de playa, piscina o paseo bajo el sol, ese momento de frescor se agradece muchísimo.

container of aftersun hydrating face serum
Cortesía de Rituals
after sun gel
Cortesía de Rituals

La colección también incluye un gel de ducha con efecto frío, perfecto para esa primera ducha después de un día largo de sol, arena, salitre y calor. Ya sabes: ducha, silencio y cero pensamientos durante al menos diez minutos. Su fórmula, hidratante, nutritiva y calmante, está pensada incluso para pieles secas, convirtiendo ese momento en un completo 'reset' corporal. Es decir, lo mejor para finalizar el día.

after sun shower gel tube
Cortesía de Rituals

La opción mas 'beauty'

Y como el verano no va solo de protegerse (también queremos vernos y sentirnos radiantes), 'The Ritual of Karma' incluye un aceite corporal con partículas doradas que deja sobre la piel un brillo sutil y favorecedor. Su acabado seco lo hace cómodo incluso en las noches de mayor calor, sin prescindir de hidratación y suavidad. ¿El resultado? Piernas, hombros y escote con un 'glow' sutil que combina con cualquier vestido.

shimmering body oil bottle with a gold lid
Cortesía de Rituals

Uno de nuestros favoritos es la espuma autobronceadora corporal ('Self Tanning Foam') porque eso de coger color de forma natural y uniforme… digamos que no siempre está de nuestra parte. Su fórmula ayuda a conseguir un tono dorado, luminoso y muy natural, sin ese efecto “me he pasado” que todas queremos evitar. Además, existe la opción de adquirir un guante aplicador que ayuda a evitar el clásico drama de las manos naranjas

selftanning body foam bottle
Cortesía de Rituals
exfoliating mitt in a light mint color
Cortesía de Rituals

Aunque cada producto de la gama responde a una necesidad distinta, todos comparten un detalle que los hace reconocibles al instante: ese aroma limpio, suave y muy de verano que deja la mezcla de té blanco y flor de loto. Es fresco, delicado y tiene ese punto adictivo que hace que quieras reaplicar aunque solo sea por volver a olerlo. Porque sí, proteger, hidratar o reparar la piel está muy bien, pero si además huele a verano, mejor todavía.