Hay bebidas que se entienden mejor cuando te las imaginas. Por ejemplo: un viernes por la tarde, mucho calor, cero ganas de complicarse y una nevera con algo frío esperando. O una comida con amigas que empieza con “solo picamos algo” y termina tres horas después. O ese plan de piscina, terraza o picnic en el que nadie quiere cargar con media casa, pero todo el mundo agradece que alguien haya pensado en llevar algo rico.
Y justo esos momentos son perfectos para sacar un Laué, el nuevo 'frizzante' de Palacio de Bornos que llega en formato lata y con una idea muy sencilla: hacer que el vino sea más fácil de tomar cuando el plan no pide mantel, copa ni sacacorchos.
Un verdejo, pero no como lo imaginabas
Cada unidad está elaborada con uva verdejo parcialmente fermentada y tiene 5,5 % vol de alcohol. Tiene burbujas, es suave, refrescante y no lleva azúcares añadidos. No va a sustituir la botella de siempre ni a convertir cualquier aperitivo en una cata. Es una lata fría para cuando hace calor y quieres algo refrescante y menos rotundo que una copa de vino tradicional.
Además, el tipo de uva elegida le da ese toque fresco que marida con todos los platos y aperitivos ligeros típicos del verano: desde conservas hasta pescados blancos y ensaladas de pasta.
El formato lata: su punto fuerte en verano
La lata es lo que marca la diferencia, y a su vez, uno de sus puntos fuertes. Se enfría rápido, cabe en cualquier nevera, se lleva fácil y no obliga a abrir una botella entera. También te ahorra el clásico “¿alguien tiene sacacorchos?” que aparece justo cuando nadie tiene uno a mano.
Por eso Laué funciona tan bien para planes que no necesitan demasiada preparación: un tardeo en casa, un aperitivo improvisado, una escapada, un picnic o un 'afterwork' que se alarga porque nadie quiere irse todavía.
Una gran bodega como contexto
Aunque el formato sea muy actual, detrás de esta ideaza hay historia. En concreto, la de Palacio de Bornos, una bodega de la D.O. Rueda fundada en 1976 y muy vinculada a los verdejos. También fue pionera en la elaboración de vinos espumosos en Castilla y León, por lo que esa faceta burbujeante no es casualidad.
La enóloga Pilar García del Pino lo explica así: "Con Laué queríamos crear un vino que se adaptara a la forma en la que vivimos hoy: más espontánea, más libre y menos sujeta a normas. Partimos de una uva verdejo de máxima calidad con la que trabajamos en Rueda, pero reinterpretándola". Y ahí está bastante bien resumida la intención: mantener el origen, pero cambiar la forma de disfrutarlo.
Para planes que salen sin planearlos
Laué tiene pinta de bebida de “pásate un rato” que acaba en cena. De lata que aparece en una bolsa de tela junto a unas patatas, unas aceitunas y algo de queso. De tarde de terraza con gafas de sol sobre la mesa. De nevera llena antes de que lleguen tus amigas a casa.
No necesita una gran ocasión. De hecho, funciona mejor en lo pequeño: cuando hace calor, cuando el día se alarga, cuando quieres algo fresco y cuando el plan no tiene nombre, pero pinta bien.
Porque quizá este verano no haga falta mucho más. Sombra, amigas, algo para picar y una lata de Laué bien fría. Bastante buen plan, la verdad.
Contenido elaborado en colaboración con Palacio de Bornos. Disfruta de un consumo responsable. Prohibida su venta a menores de 18 años.
Piluca Santos es periodista especializada en moda y belleza, aunque lo que realmente le hubiera gustado en la vida es ser modelo. Podría haber arrancado su trayectoria profesional ganando Elite Model Look, pero nunca se presentó (por falta de centímetros, obvio) y prefirió empezar su carrera en Vocento. Primero en la revista Pantalla, especializada en cine y televisión, y, más tarde, en Mujerhoy. Y, desde entonces, aunque nunca se ha subido a una pasarela, siempre ha estado vinculada al periodismo de moda y belleza en revistas de lifestyle, como la citada Mujerhoy, InTouch, Divinity, Mujer.es, Woman, Lecturas, InStyle, Clara, El Mueble, Elle, Marie Claire..., e incluso ha pasado por las revistas de 'Gran Hermano', 'La Voz'... Ahí es nada.
Actualmente, además de teclear en Esquire y Vozpópuli, trabaja en el departamento de comunicación de una marca cosmética. Vamos, esta chica es, como diría la gran Paquita Salas, una periodista 360: lo mismo te redacta una nota de prensa, que te recomienda los mejores retinoides o te cuenta las últimas novedades en champús anticaída. No hay nada en el mundo que le guste más que probar productos de belleza. Y sí, es de esas personas que cada vez que un pintalabios cae en sus manos tiene que estrenarlo, aunque siempre acabe usando el mismo 'lip combo'. Analiza con lupa los INCIS de los cosméticos y está encantada de ayudarte si alguna vez tienes alguna duda sobre belleza. A veces siente que Sephora se está perdiendo un gran talento.
Con 8 años les dijo a sus padres aquello de "papás, quiero ser periodista". En 2006, por fin, pisó por primera vez la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense. Allí, además de catar una buena cantidad de palmeritas de chocolate de la mítica cafetería, reafirmó su vocación: quería vivir para escribir (o sobrevivir escribiendo, que es parecido, pero no es lo mismo). Sin embargo, después de licenciarse, pensó que le podía sacar más partido a su don de gentes y estudió un Máster en Dirección de Comunicación en CESMA Business School, donde le explicaron que un relaciones públicas no era una persona que repartía flyers, sino un 'guest relation'. Y, oye, sí que lo aprendió bien porque esta formación, sumada a su experiencia como periodista, le sirvió para trabajar en la agencia de Comunicación y Relaciones Públicas Omnicon, catalogada como una de las mejores del mundo. Madrugadora por convicción (y obligación, Piluca tampoco quiere engañar a nadie porque los artículos no se escriben solos), todavía no ha sacado tiempo para escribir una chick lit, su gran proyecto de futuro. Casi todos los días lo intenta. Casi el lunes, casi el martes, casi el miércoles... Pero ese mañana nunca llega ¿o sí?
















