La crema hidratante es el santo grial de la rutina de belleza. Sí, sabemos que encontrar el producto definitivo puede convertirse en una tarea muy difícil. Pero cuando, por fin, des con la crema adecuada, no querrás volver a separarte de ella en tu vida.

Eso sí, la hidratación también tiene sus reglas. Ya sabemos que la piel no se acostumbra a las cremas, ¿pero qué pasa con la cantidad recomendable? En su justa medida: así es cómo hay que aplicar los productos cosméticos para sacar de ellos todo el beneficio posible. Pero, ¿cuál es esa cantidad?

Hay personas que consumen sus cremas hidratantes tan rápidamente que no les dura ni un asalto. ¿Pero de verdad es lo correcto? Rocío Escalante, titular de Arbosana Farmacia y experta en dermofarmacia nos lo deja bien claro: "Aplicar un exceso de crema tiene un efecto negativo para la piel, porque la saturamos y podríamos, incluso, obstruir los poros. En el caso de la crema hidratante solo es necesario el equivalente al tamaño de un guisante para el rostro y lo mismo para el cuello. En el contorno de los ojos, el equivalente a un grano de arroz es suficiente para ambos".

Qué es la absorción percutánea

La función principal de la piel es la protectora. "Gracias a ella conseguimos relacionarnos con el medio externo, limitando la penetración de agentes extraños que pudieran llegar a alternar nuestro equilibrio. Sin embargo, y como ventaja, hemos de considerar que la piel no es un tejido impermeable, ya que deja que parte de lo que entra en contacto con ella pueda penetrar, residiendo ahí la posible acción de los productos cosméticos que aplicamos. A esto es a lo que denominamos absorción percutánea, que es el proceso por el cual aquello que aplicamos en superficie es capaz de atravesar las capas de cutáneas bajo un gradiente de concentración y que, además, es limitada, no produciéndose una absorción infinita de los ingredientes", señala Estefanía Blanco,farmacéutica experta en dermofarmacia.

cuanta más crema hidratante mejor o no
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"Dicho esto, es completamente falso que una piel sana con su función barrera intacta pueda absorber todo el producto que apliquemos en superficie, ni siquiera que esto pueda llegar a ser beneficioso. Lo que sí es interesante es tener en cuenta que resulta fundamental para el mantenimiento de una buena tasa de hidratación el cuidado de la función barrera de la piel o la regeneración y recuperación de la misma si esta se viera alterada. Y para ello, es siempre más importante la calidad de lo que aplicamos que no la cantidad", añade la experta.

¿Y qué pasa si nos pasamos con la cantidad? "Si nos excedemos en el uso de cremas, podemos tener efectos perjudiciales como acné, obstrucción del poro de la piel, sequedad paradójica, etc. De forma ideal, la hidratación debería realizarse en horario nocturno, después de la ducha con la piel limpia y seca, y a diario. Solo en caso de enfermedades cutáneas diagnosticadas se podría aumentar la frecuencia de la hidratación", destaca el doctor Jaime Vilar, especialista en dermatología médico-quirúrgica y director médico de la Clínica Jaime Vilar en Las Palmas.

Elige la crema que mejor se adapte a las necesidades de tu piel

Ten en cuenta que no hay dos pieles iguales. "Cada piel necesita de unos aportes de hidratación distintos, ya que hay pieles como las grasas con capacidad para retener el agua de la piel y pieles como las secas que sufren de mucha pérdida transepidérmica de agua con la consiguiente desecación. La piel, incluso la seca, tiene una capacidad de absorción de agua limitada por vía percutánea, por lo que solo va a absorber lo que necesite. Por otro lado, el exceso de hidratación con cremas muy grasas y oleosas puede llevar a un fenómeno de oclusión y favorecer la aparición de puntos negros y granos. Lo ideal es aportar a cada tipo de piel la hidratación que necesite en el formato adecuado para ese tipo de piel", recomienda el dermatólogo Carlos Morales Raya, director de su homónima clínica.

¿Y qué pasa si te olvidas de aplicar la crema hidratante? "Es contraproducente para la piel no hidratarla durante días e intentar compensar después aplicando gran cantidad de crema. Esto no sirve de nada. En general, esto vale para todo tipo de cosméticos, no hay que utilizar una cantidad excesiva, sino ser constante. Solo hay que ser muy generoso con la crema solar", concluye Rocío Escalante.

Headshot of Magdalena Fraj

Especializada en belleza, trabajó en Cosmopolitan hasta 2022 hablando de manicuras, trucos para el pelo y los mejores tratamientos para tu cuerpo. Adicta a Instagram, pasa el tiempo entre cosméticos y es de las que piensa que la vida es demasiado corta para comer poca pizza (y poco queso).