- Jennifer Grey, sobre rodar 'Dirty Dancing' con Patrick Swayze en 1987: "Estaba asustada, era mi primer papel protagonista y quería asegurarme de que fuese bien"
- Michael Douglas, sobre trabajar con Sharon Stone en 'Instinto básico' (1992): "Tuvimos una relación muy íntima"
- Melanie Griffith, tras conocer a Antonio Banderas en 1995: "Vi una foto suya e inmediatamente me enamoré de él"
Las películas de los años 80 y 90 que apostaban por efectos especiales tenían un encanto particular. No contaban con la tecnología digital de hoy, pero sí con una enorme dosis de creatividad e ingenio. Los directores, técnicos y actores se enfrentaban a retos técnicos reales -como filmar bajo el agua o construir criaturas animatrónicas- y eso le daba a las películas un toque casi artesanal. En aquella época, cuando algo fantástico ocurría en pantalla, sabías que había un esfuerzo físico y tangible detrás. Esa dedicación es parte del motivo por el que tantas de esas películas han envejecido con tanta dignidad y cariño por parte del público.
Tom Hanks y Daryl Hannah eran dos jóvenes promesas en ascenso cuando se cruzaron en 'Splash' (1984), una comedia romántica con tintes de fantasía que les cambiaría la carrera. Hanks aún no era la superestrella que conocemos hoy, pero ya apuntaba maneras con su carisma. Hannah, por su parte, venía de destacar en 'Blade Runner' y encarnaba ese tipo de personajes que combinaban vulnerabilidad y fuerza. Su encuentro en esta conocida cinta, dirigida por Ron Howard, marcó un momento clave para ambos dentro de la industria.
La película cuenta la historia de Allen Bauer (el personaje que interpreta Hanks), un joven algo perdido que se reencuentra con una misteriosa mujer (el personaje de Hannah), que resulta ser una sirena (parece 'spoiler', pero es la premisa de la cinta). Lo que empieza como una comedia sencilla termina siendo una historia de amor puro y descubrimiento personal, que mezcla humor, magia y romance con escenarios submarinos tan bonitos como tremendamente complicados de rodar. Y es que esta producción no fue sólo una historia de amor entre un humano y una criatura mitológica, sino también un hito técnico que obligó a todo el equipo a convertirse en buzos certificados para poder filmar las escenas bajo el agua.
Durante una reunión virtual del elenco en el programa 'Reunited Apart', Daryl Hannah confesó que uno de los momentos más difíciles para ella fue, precisamente, el primer beso con Tom Hanks. "Aunque tenía 21 o 22 años, todavía no había tenido novio. Estaba aterrada por el beso". Sin embargo, la química entre ambos traspasó la pantalla, incluso en condiciones poco ideales: "Tom y yo no teníamos máscaras, así que realmente no podíamos ver nada bajo el agua". A ello, añadió que, en ocasiones, no entendían las señales de sus directores en cada toma acuática: "Era cuestión de suerte si entendíamos o no". A pesar de esas dificultades, el resultado fue una de las escenas más recordadas del cine romántico de los 80.
Hoy, más de cuatro décadas después, 'Splash' sigue siendo una de esas películas que resisten el paso del tiempo, no sólo por la nostalgia, sino porque fue hecha con cariño, humor y una buena dosis de valentía técnica. Como bien dijo Hanks en la reunión, hacerla fue "como irse de vacaciones y que te paguen por aprender a bucear". Y eso se nota en pantalla, pues todos estaban disfrutando, arriesgando y creyendo en algo más grande. Sí, fue un cuento de sirenas, pero también una historia que nos recuerda que las cosas hechas con alma son las que perduran.
Álvaro Alonso es redactor de actualidad y ‘celebrities’ en Cosmopolitan y experto en famosas y cultura Y2K desde hace varios años. Si no está escribiendo, seguramente esté encontrando las mejores anécdotas y contenidos en redes sociales sobre los años 2000s y las tendencias de moda que vuelven a llevarse hoy en día. Es un apasionado de los realities show, por lo que conoce al detalle las vidas de las hermanas Kardashian y todas esas palabras y expresiones de la cultura pop que la Generación Z utiliza.
En su día a día en Cosmopolitan, Álvaro Alonso está enfocado a la redacción de contenidos de celebrities y actualidad, siempre con tilde ‘fashion’, pues es un apasionado de las pasarelas. No se le escapa ningún contenido que se haga viral en Instagram, Twitter y TikTok. Conoce muy bien las redes, pues compagina la redacción con la creación de contenidos, sobre todo en TikTok, donde comparte vídeos non-stop. Álvaro Alonso está graduado en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos y estudia un Máster en Comunicación Audiovisual en la Nueva Era Digital por la Universidad Complutense de Madrid.
Comenzó a escribir como redactor en una agencia de comunicación sobre contenido de actualidad en la Comunidad de Madrid, pasando por varios medios digitales e impresos como Togayther, donde escribe cada vez que puede sobre moda, televisión, ‘celebrities’ y contenido enfocado desde la perspectiva LGTBI. De la misma forma, en Why Not Magazine colabora de manera frecuente, hablando sobre temas de cultura, música y televisión.
















