Crecer dentro de una familia donde la cultura siempre ha estado muy presente te marca inevitablemente. Bien lo sabe Bruna Lucadamo, la joven actriz que estrena 'Pioneras: ellas sólo querían jugar' y cuyo nombre quizás hayas escuchado porque es hija del artista Papín Lucadamo y de la intérprete Aitana Sánchez-Gijón. Aunque empezó en el campo de la música, su inquietud desde niña era seguir los pasos de su madre y con tesón va consiguiendo abrirse camino.

Pudimos verla fugazmente en 'Reina Roja' y en 'Viaje de fin de curso: Mallorca', papeles que no tenían el peso del que encarna en esta cinta que llega ahora a los cines, dirigida por Marta Díaz de Lope Díaz, y que está basada en la historia real sobre el primer equipo femenino de fútbol que nació en nuestro país en los años 70. Tanto Bruna como el resto de sus compañeras de reparto construyen un relato tremendamente bonito e inspirador sobre aquellas futbolistas que tuvieron que lanzarse a un terreno y pelear por sus sueños, a pesar de las miradas de desaprobación masculinas.

Unos días antes de estreno, quedamos para charlar y percibí en sus palabras, nada más empezar, la emoción de presentar un proyecto poderoso que posible marque lo que vendrá, pero también el temor de sentirse tan observada como el personaje que interpreta. Y es que tanto la confianza como la experiencia se va ganando partido a partido, película a película.

¿Conocías la historia de estas pioneras?

Me informé cuando empecé con las pruebas de casting, pues no conocía la historia y me sorprendió mucho el hecho en sí y no saber nada de ella con lo importante que fue. Fue una alegría conocer que estaba dentro del proyecto y también recibir el guión. Recuerdo varios momentos en los que lo leía y lloraba. Fue muy emocionante.

bruna lucadamo
Andrés Gar Luján

Este papel imagino que ha sido un punto de inflexión en el arranque de tu carrera como actriz.

Lo viví como una de las mayores alegrías de mi vida. Ha sido como cumplir un sueño muy profundo porque estaba unido no sólo al deseo de ser actriz sino también a mi niña pequeña que jugaba al fútbol. Se estaban uniendo dos cosas y siento que es muy especial. El fútbol algo que era muy importante para mí antes y tuve que dejarlo, pero gracias a la película lo he retomado.

No es sencillo ser mujer y jugar a este deporte...

Sí, no es fácil. En mi colegio era la única chica a la que dejaban jugar. Me acuerdo de que me dejaban porque decían que contaba como chico y a las demás no. Tuve la suerte, si se puede llamar así, de jugar con los chicos, pero era la única. También estaba esa cosa de la masculinidad y es que como era una mujer masculina a ojos de la sociedad, podía jugar porque contaba como chico, mientras que si eras una chica femenina tenías que quedarte en los márgenes y jugando a la comba.

Por suerte, hemos evolucionado, pero sigue habiendo machismo en el fútbol.

Sí, sin duda y tengo un ejemplo muy cercano. Sofía de Iznájar, que ahora es mi mejor amiga del alma, y yo hemos hecho un equipo y jugamos los domingos. Pues hay árbitro que nos explica cómo jugar constantemente, todo el partido diciendo cosas, gritando...

Tu personaje tiene madera de líder. ¿Tú también?

Pues no de forma tan directa. Sí que puede ser que, a lo largo de mi vida, en contextos grupales, haya tenido voz y se me haya escuchado. Sin embargo, me gusta estar más retirada y, aunque ocupo mi espacio, no digo lo que hay que hacer, no va mucho conmigo.

"Esta película ha sido como cumplir un sueño muy profundo porque estaba unido no sólo al deseo de ser actriz sino también a mi niña pequeña que jugaba al fútbol"

¿Te inspiraste en alguna jugadora para este papel?

Para empezar, vi muchas entrevistas que se les hizo a las jugadoras reales y también hay un documental en el que hablan ahora y momentos de aquella época. Hay una jugadora en la que está inspirado mi personaje que se llama Victoria Hernández. La directora no quiso trabajar desde la imitación, pero fue una inspiración a la hora de escribir el personaje. En el Festival de Málaga la conocí y me puse a llorar como fan absoluta. Salió muy contenta y orgullosa y con la sensación de reconocimiento que igual en otro momento les ha faltado.

Hay un momento en la trama en el que una de las conversaciones gira sobre "el qué dirán los demás". ¿En qué medida estás pendiente de lo que se dice sobre ti?

Curiosamente, y por lo que me dicen, doy una imagen de que parece que me da todo un poco igual, pero realmente soy bastante rayada con la opinión de los demás y con tratar de caer bien a todo el mundo, algo que es imposible. A veces, sufro un poco por eso.

Cuando se está en el foco o aprendes a relativizar o se la situación puede resultar insoportable, ¿no crees?

Sí, hay que asumir que vivimos en una sociedad en la que se opina de los demás sin conocer al otro. No hay que tomárselo muy personal.

bruna lucadamo
Andrés Gar Luján

En la película suena una canción que tiene bastante que ver con lo que se cuenta: 'Soy rebelde'. ¿Contra qué cosas te sueles rebelar en la vida?

Contra lo que se supone que debe ser una mujer, los cánones, e intento hacer un trabajo consciente de ir en contra del mensaje de la meritocracia y el esfuerzo, de estar todo el rato haciendo cosas, de esta cosa 'ultracapitalista' de no parar. Yo intento parar y disfrutar de las pequeñas cosas y darme tiempo para estar en el mundo que ya es mucho.

También hay un mensaje de sororidad. ¿Juntas somos mejores?

Absolutamente, creo que el mensaje de la película es precioso: no estamos solas y nos podemos apoyar las unas en las otras. Es muy esperanzador y tierno cómo se comunica este mensaje tan importante.

¿Quiénes son las mujeres pilares de tu vida?

En primer lugar, mi madre, por supuesto, mi abuela, que falleció hace poco, pero que siempre estará conmigo, mis amigas y mi pareja son mis pilares fundamentales.

¿El hecho de que tu madre sea una de las grandes actrices de este país te genera presión?

Bueno, por momentos sí, pero creo que es algo que tengo muy presente en mi día a día como trabajo personal y sobre todo, tengo que tomármelo como un gran privilegio y una suerte y tomar consciencia.

¿Cuál ha sido su mejor consejo?

No suele darme demasiados consejos, prefiere que haga mi camino y aprenda en mi escuela. Siempre me ha dicho, desde bien pequeña que ya quería ser actriz, que me forme y que estudie y que nunca va a ser suficiente, en el buen sentido de la palabra, porque esta es una profesión infinita en la que no se deja de aprender nunca. Me recalca que ella no deja de aprender nunca.

¿Qué has heredado de ella y qué es lo que más admiras?

No lo sé. Sobre todo, haber estado en contacto con el arte, el teatro y el cine de pequeña me ha dado unas bases a la hora de trabajar. De mi madre admiro la calidad relacional que tiene con sus seres queridos y cercanos y la forma de empatizar y de comunicarse. Y como actriz, admiro su curiosidad y constancia, siempre la veo en casa trabajando y estudiando.

¿Qué película suya te habría gustado protagonizar?

'El maquinista', porque me parece una película muy oscura, psicodélica y me parece interesante el tono y la energía de la película.

¿Te planteas trabajar con tu madre?

No, no me veo trabajando con ella ahora, prefiero que sea mi madre y ya está.

La fama es algo con lo que tenéis que lidiar los actores. ¿Cómo te llevas con ella siendo tímida?

Bueno, es complejo y no es algo con lo que yo estoy demasiado cómoda. Hace poco que estoy entrando en esto y me ha despertado miedos e inseguridades, aunque poco a poco me voy familiarizando más y relativizando, pero es algo a lo que le tengo respeto y trato de concienciarme todos los días.

"Me rebelo contra lo que se supone que debe ser una mujer, los cánones, e intento hacer un trabajo consciente de ir en contra del mensaje de la meritocracia y el esfuerzo, de estar todo el rato haciendo cosas"

¿Qué es lo que menos te gusta de esta profesión?

Precisamente eso, la exposición, lo vanidoso, la importancia que se le da a la imagen.

¿En tu cabeza hay otro plan que no sea actuar?

Sí, bueno es verdad que desde pequeña he querido ser actriz, pero hubo un momento en el que estuve centrada en la música y estaba motivada con ella. Ahora música está aparcada, aunque siempre está conmigo, me acompaña. Siento que en algún momento se despertará, pero ahora no. Por otro lado, me interesa mucho la coordinación de intimidad y es algo en lo que me quiero formar y que me apetece ejercer. Hacer un trabajo profundo de cuidar la jerarquía, los abusos de poder y bueno la intimidad y la sensibilidad que se despierta entre los actores y cuidar eso. Me interesa el trato humano y esto está relacionado también con la interpretación.

¿Qué vendrá tras esta película?

Estuve hace poco rodando en Murcia un corto precioso dirigido por Miguel Guindos y es uno de los proyectos que he estado haciendo. Estoy con ganas de seguir trabajando, aprendiendo y explorando esta profesión.

Headshot of Marieta Taibo

Marieta Taibó es editora de actualidad y cultura en Cosmopolitan y experta cine y series de televisión desde hace más de una década. Cuando no está escribiendo, la encontrarás delante de la pantalla analizando los últimos estrenos de Netflix, Prime Video, HBO Max, Disney+ y el resto de plataformas en ‘streaming’ para recomendar aquellos títulos interesantes o que lo van a petar. Entre crítica y noticias de ficción televisiva, entrevista a actores. En su grabadora encontrarás charlas de sus entrevistas con Blanca Suárez, Mario Casas, Úrsula Corberó, Ana de Armas, Miguel Ángel Silvestre, Leonardo Sbaraglia, Lily Collins, sí, ‘Emily in Paris’ o Christina Hendricks, la pelirroja de ‘Mad Men’, por citar algunos nombres. Fuera de la pantalla, además, te recomendará los mejores planes de ocio y gastro. En otras etapas profesionales, también ha escrito de moda y belleza. De hecho, es autora del ensayo ‘La cara secreta del negocio de la belleza’, de la editorial Almuzara. Marieta Taibo es Licenciada en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y cuenta con el Curso Superior de Marketing y Comunicación de Moda y Lujo de la revista Elle y la Universidad Complutense. Sus primeros pasos como redactora fueron en la sección de economía de La revista de actualidad La Clave hasta que dio el salto a la de sociedad y cultura, su verdadera pasión. Posteriormente, trabajó en El Confidencial, y luego en la revista femenina AR como coordinadora de la agenda cultural y cabeza de la sección de cine. De ahí, dio el salto a las revistas Supertele y TP y en ellas estuvo diez años escribiendo de películas y series, labor que compaginaba como colaboradora de la revista Babylon Magazine haciendo reportajes en profundidad sobre cultura, hasta que llegó a Cosmopolitan hace seis años.