Ay, chica Cosmo. Tu click en este post nos indica tu realidad: te han dejado. No es únicamente que haya terminado tu relación, no, es que aparte de eso, te-han-dejado. Y lo único que te apetece es escuchar canciones de Marta Sánchez.
Te entendemos. Y fuera ya de broma, lo estás pasando mal. Porque no te lo esperabas, tú no buscabas esta situación o pensabas que era un bache, pero la realidad es que esa relación ha acabado y ahora tienes que poner de tu parte para pasar página. Es duro, pero lo conseguirás, porque como ya te han dicho tus amigas, "el tiempo todo lo cura". Pero no has entrado aquí a leer lo que ya sabes, verdad que no, claro que no. Por eso iremos un paso más allá y te expondremos varios puntos a tener en cuenta para superar que esa relación está acabada. Y que, aunque te llevas muchas cosas y has aprendido un montón, ya no merecía la pena.
El control de la tristeza
Después de las fases que psicólogos y otras teorías desarrollan, antes de la aceptación final, hay un periodo transversal de tristeza. Entre el shock, la negación, la rabia y la culpa, la tristeza es un sentimiento que abruma y que suele predominar o aparecer en diferentes momentos del día. En el libro Inteligencia emocional, de Daniel Goleman, el autor habla de la tristeza, que es el estado de ánimo del que la gente más quiere despojarse. Sin embargo, apunta, "no debería evitarse a toda costa porque, al igual que ocurre con cualquier otro estado de ánimo, tiene sus facetas positivas. La tristeza proporciona una especie de refugio reflexivo y nos sume en un periodo de retiro y de duelo necesario para asimilar nuestra pérdida, un período en el que podemos ponderar su significado, llevar a cabo los ajustes psicológicos pertinentes y, por último, establecer nuevos planes que permitan que nuestra vida siga adelante".
Es bueno conocerse en la tristeza y saber recurrir a herramientas mentales para terminar saliendo de ese estado. Eso sí, si bien la tristeza es útil, la depresión, en cambio, no lo es. Y para evitarla es esencial ser conscientes de que la tristeza es pasajera y, si se necesita, la psicoterapia y la medicación pueden ser de gran ayuda.
Los elevadores del estado de ánimo
Según Goleman, la táctica más extendida para combatir la tristeza son las actividades sociales, es decir, salir a comer, ir a ver un acontecimiento deportivo, ir al cine y, en definitiva, compartir actividades y no aislarse en exceso, aunque eso sea lo que nos pida el cuerpo.
Llorar también es necesario. "El llanto puede constituir un método natural para reducir los niveles de neurotransmisores cerebrales que alimentan la angustia. Pero, aunque el hecho de llorar puede romper a veces el maleficio de la tristeza, también puede obsesionar a la persona con la causa de su aflicción. La idea de que «el llanto es bueno» resulta un tanto equívoca porque, cuando refuerza el ciclo de pensamientos obsesivos, sólo sirve para prolongar el sufrimiento". Así que permítete llorar, llora mucho, pero prioriza la distracción. Hoy tenemos herramientas a la carta, como Netflix, HBO, Movistar +... Podríamos afirmar que estamos en la mejor etapa de la historia para que nos dejen, porque en nuestra mano está conseguir evadirnos cuando lo necesitemos.
Goleman también recomienda el ejercicio aeróbico. La eficacia del ejercicio parece radicar en su poder para cambiar la condición fisiológica provocada por el estado de ánimo: sentir tristeza constituye un estado de baja activación y el aeróbic eleva el tono corporal. Por el mismo motivo, las técnicas de relajación –que reducen el nivel general de activación física— funcionan adecuadamente para tratar la ansiedad (que es un estado de alta activación fisiológica) pero resultan inadecuadas para el tratamiento de la tristeza.
Los autorregalos y placeres sensoriales constituyen otro antídoto muy difundido para combatir la tristeza. "La aproximación más constructiva para elevar el estado de ánimo consiste en proyectar una actividad que pueda proporcionarnos un pequeño triunfo o un éxito fácil" como, por ejemplo, hacer alguna tarea que llevábamos tiempo procrastinando. O un cambio de imagen, aunque sólo sea en la forma de vestirnos o peinarnos (incluso un corte de pelo nivel Ariana Grande), también puede resultar beneficioso.
La reestructuración cognitiva
Siguiendo las líneas de Goleman, este es uno de los antídotos más eficaces contra la tristeza y la depresión. Para que nos entendamos: ver las cosas desde una perspectiva diferente. (Algo que seguro que ya te han dicho, eh). Y es que lo más normal tras el fin de una relación es caer en el error de tener pensamientos autocompasivos, que no hacen más que fortalecer la sensación de desesperación. Sin embargo, "el hecho de recapacitar y reconsiderar los aspectos negativos de la relación o de ver que esa relación de pareja no era la adecuada —en otras palabras, reconsiderar la pérdida desde una perspectiva diferente, bajo una luz más positiva— puede servir de adecuado antídoto a la tristeza". Y para esto es muy útil contar con ayuda de un psicólogo, psicóloga o recurrir al coaching.
Pero vamos al grano
Cualquier cosa que digan expertos, teorías e hipótesis son simplemente cuestiones que te pueden ayudar, pero la mejor herramienta eres tú, tu mente, tu autocontrol. La capacidad de bloquear y no recrearte en pensamientos nostálgicos, negativos, y aceptar que el pasado son simplemente recuerdos que nos construyen. Acepta la situación y mira hacia adelante. Conseguirás pasar página. Prometido.
Silvia Lorente es experta en estilo de vida, 'celebrities' y sexualidad y especializada en cultura pop 'millennial'.
Se licenció en Periodismo en la URJC de Madrid, estudió un módulo de doblaje, un máster de DJ y tiene más de 10 años de experiencia en el manejo de plataformas digitales y redes sociales (escribió y ganó premios con su blog de moda y 'celebrities', 'La Otra Horma del Zapato', y coordinó el equipo de moda y belleza en el departamento digital de la agencia Globally durante dos años). Colaboró con InStyle, Harper's Bazaar y GQ, y genera contenido para Cosmopolitan desde 2015.
En sus ratos libres, pincha como DJ en eventos y echa las cartas del Tarot a quien tiene dudas sobre su futuro.
'Pss': Si te apetece jugar con ella al Trivial de 'Friends' o 'Sexo en Nueva York', has de saber que tienes las de perder.











