Si hay un género que nunca falla a la hora de sacarnos de un bloqueo lector –el momento más temido por cualquier amante de la literatura–, ese es el ‘thriller’. El misterio, los secretos, los giros que nunca vemos venir y esa necesidad casi irresistible de descubrir al final qué ha pasado convierten estas novelas en auténticos “devorapáginas”. No importa si lees unos minutos antes de irte a dormir o si tienes una tarde libre por delante: cuando una historia funciona, lo hace, y resulta casi imposible olvidarse de ella.

Por eso, cada vez que aparece un libro capaz de sorprendernos incluso a los fieles del género, merece la pena detenerse y prestarle atención. Intentar descubrir qué ingredientes se han combinado para transformar la historia en un fenómeno entre los aficionados al suspense suele ser una buena pista de que estamos ante una lectura que merece un hueco en nuestra estantería. Y esto es exactamente lo que sucede con esta recomendación que se acaba de publicar y ya es uno de los libros del año: la novela de suspense que te gustará si eres lectora de Dolores Redondo.

Hablamos de ‘El juego del silencio’, el debut en la novela negra de Gil Pratsobrerroca. La historia arranca con la desaparición de Valèria Costa, una niña de siete años, apenas dos semanas después de que su familia se mudara a un pequeño pueblo del Pirineo. Lo que parecía el comienzo de una vida se transforma en una investigación llena de tensión, donde cada revelación obliga a sus protagonistas a enfrentarse a los secretos que creían haber dejado atrás.

Si alguna vez has hecho un puzle, sabrás que las emociones se acaban mezclando: por un lado, sientes esa insaciable necesidad de terminar lo antes posible para ver el resultado final; y, por otro, una especie de paz por disfrutar del momento y del proceso. Gil Pratsobrerroca hace algo parecido, ya que uno de los grandes puntos fuertes de ‘El juego del silencio’ es la construcción narrativa. El autor catalán va dosificando la información en capítulos cortos, con un ritmo ágil y unos cambios en el guión que acaban haciendo de esta lectura una aventura realmente adictiva.

Sin embargo, más allá del misterio, la novela también destaca por la tensión psicológica que atraviesa toda la historia. Los silencios, las culpas y los secretos tienen tanto peso como la propia investigación, mientras el escritor dibuja personajes llenos de matices y una ambientación inquietante que se mantiene hasta prácticamente el final. El resultado es un ‘thriller’ absorbente y muy disfrutable, especialmente para quienes buscan historias que mantienen la intriga hasta la ultimísima página.

Reservoir Books 'El juego del silencio', de Gil Pratsobrerroca

'El juego del silencio', de Gil Pratsobrerroca

Reservoir Books 'El juego del silencio', de Gil Pratsobrerroca

La crítica de ‘La Vanguardia’, sobre ‘El juego del silencio’, dice lo siguiente: “No es un libro de acción constante, sino de los que te atrapan por la tensión soterrada, los diálogos cargados de intención y la sensación de que cada personaje esconde algo”. De hecho, no es para menos que hayan aparecido comparaciones con otros nombres reconocidos del ámbito literario, como el de Joël Dicker.

Así que, si tu lista de pendientes pide a gritos una nueva incorporación, quizá acabes encontrando aquí esa novela que no te dejará despegarte del sofá... ni de sus páginas. El único riesgo de empezarla es tener que cancelar algún plan. Porque cuando un ‘thriller’ engancha de verdad, encontrar el momento de dejarlo suele ser bastante más complicado de lo que parece.

Headshot of Lucía Núñez

Lucía Núñez ha estudiado el doble grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid, aunque probablemente su verdadera especialidad sea vivir con una banda sonora de fondo y un libro en la mano mientras va de camino al cine. 

Madrileña de nacimiento y periodista en construcción, ve la vida a través de las letras. Devora libros, escribe sin parar y, cuando tiene un rato libre, se dedica a recomendar lecturas en su perfil de Instagram como si fuera una crítica literaria profesional. Aún no sabe si puede adueñarse de ese título, pero lo que sí tiene claro es que le encanta hablar de sus novelas favoritas sin parar.

Entre páginas subrayadas, listas infinitas de “libros pendientes” y visitas demasiado frecuentes a las librerías, también ha encontrado hueco para otra de sus grandes pasiones: la música. Tiene una ‘playlist’ para cada momento de su vida y la firme creencia de que cualquier situación mejora con la canción adecuada de fondo. Por eso no es raro verla hablando igual de emocionada sobre un libro que sobre una canción o un concierto. 

Casualidad o destino, estas aficiones le han llevado a trabajar desde el departamento de comunicación de la editorial Planeta, pasando por las teclas de COSMOPOLITAN o la redacción de LOS40.