Cuando escogemos nuestra siguiente lectura, buscamos un objetivo principal: que nos entretenga. La mayoría suelen conseguirlo, pero hay otras que, más allá de cumplir con este requisito casi indispensable, también se quedan rondando por nuestra cabeza mucho tiempo después. Encontrar un novela así no ocurre todos los días, pero cuando esto pasa, merece que le demos un lugar privilegiado entre nuestros títulos favoritos.

Si a esta meta, además, le sumas misterio, asesinatos, una ambientación histórica impecable y personajes con los que es imposible no conectar desde el primer momento, el resultado es inigualable. Esto es exactamente lo que me ha ocurrido con una de las novedades editoriales más sorprendentes de este año: acabo de terminar de leer esta adictiva novela de época y misterio de una arqueóloga española y ya se ha convertido en mi libro favorito de 2026.

La responsable de semejante obsesión lectora es ‘Los anatomistas’, de Lidia G. Merenciano. Ambientada en el Edimburgo de 1857, la novela sigue a Arthur Credge y Theodore Thorebourne, dos brillantes estudiantes de Medicina que, pese a sus diferencias, terminan colaborando cuando una serie de cadáveres mutilados aparecen en la ciudad. Todo apunta a que alguien está realizando prácticas anatómicas clandestinas, iniciando una investigación en la que la ambición científica, la obsesión por el conocimiento y los secretos más oscuros se acaban entrelazando.

Lo primero que sorprende de esta historia es que no es la típica novela histórica. Sí, está ambientada en el Edimburgo de mediados del siglo XIX y recrea con enorme detalle la vida universitaria de la época, pero ese contexto nunca pesa sobre la historia. Al contrario: se convierte en el escenario perfecto para una trama de misterio que gira alrededor de la ambición, la rivalidad y el precio que algunas personas están dispuestas a pagar por ampliar los límites del conocimiento. La trama se sostiene sobre una pregunta: ¿hasta dónde estarías dispuesta a llegar para triunfar?

Berkley 'Los anatomistas' de Lidia G. Merenciano

'Los anatomistas' de Lidia G. Merenciano

Berkley 'Los anatomistas' de Lidia G. Merenciano

A esto, se suma una escritura muy visual que transporta al lector a las calles frías de la capital escocesa, a las salas de disección y a las aulas de una facultad donde la excelencia convive con la obsesión. La investigación avanza poco a poco, incorporando elementos inspirados en sucesos reales relacionados con el estudio de la anatomía, mientras Arthur y Theodore se ven atrapados en una conspiración mucho más compleja de lo que imaginaban. Es esa combinación de reconstrucción histórica, suspense y personajes que evolucionan con cada capítulo la que hace que la novela resulte tan absorbente. Cuando todas las piezas empiezan a encajar, ya es imposible dejar de leer.

No es casualidad que ‘Los anatomistas’ sea una de esas novelas que recomiendas nada más terminarla; yo lo estoy haciendo. Tiene todo para enamorar tanto a aquellos que disfrutan con el misterio –y también con el fenómeno del ‘dark academia’– como a los que buscan un buen libro de época con personalidad propia. ¿Te animas a viajar al siglo XIX y descubrir por ti misma qué esconden esos cadáveres?

Headshot of Lucía Núñez

Lucía Núñez ha estudiado el doble grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid, aunque probablemente su verdadera especialidad sea vivir con una banda sonora de fondo y un libro en la mano mientras va de camino al cine. 

Madrileña de nacimiento y periodista en construcción, ve la vida a través de las letras. Devora libros, escribe sin parar y, cuando tiene un rato libre, se dedica a recomendar lecturas en su perfil de Instagram como si fuera una crítica literaria profesional. Aún no sabe si puede adueñarse de ese título, pero lo que sí tiene claro es que le encanta hablar de sus novelas favoritas sin parar.

Entre páginas subrayadas, listas infinitas de “libros pendientes” y visitas demasiado frecuentes a las librerías, también ha encontrado hueco para otra de sus grandes pasiones: la música. Tiene una ‘playlist’ para cada momento de su vida y la firme creencia de que cualquier situación mejora con la canción adecuada de fondo. Por eso no es raro verla hablando igual de emocionada sobre un libro que sobre una canción o un concierto. 

Casualidad o destino, estas aficiones le han llevado a trabajar desde el departamento de comunicación de la editorial Planeta, pasando por las teclas de COSMOPOLITAN o la redacción de LOS40.