Cada verano tiene sus propias rutinas, pero hay un ritual que nunca falla: una maleta llena, un destino improvisado, tardes interminables bajo el sol y, por supuesto, esa lectura que promete acompañarte hasta el punto de hacerte olvidar el mundo real. Y es que, si eres una lectora empedernida como yo, sabrás que hay historias que entretienen y otras que son capaces de hacer que canceles planes o que te quedes despierta de madrugada. Cuando una novela logra ese efecto, el boca a boca hace el resto.

En COSMOPOLITAN, la novela negra ocupa un lugar privilegiado entre nuestras recomendaciones, y no es para menos, pues siempre logra atraparnos. Más allá de lo que todas sabemos –el misterio, los giros que no vemos venir y los personajes llenos de aristas–, conquista a miles de lectores gracias a su capacidad para captar nuestra atención y generar sorpresa. Si mezclamos todo esto, el resultado es esta historia que Amazon define como “un ‘thriller’ impredecible, frenético y de lectura compulsiva”. Así es el libro de novela negra más vendido del verano en España en esta tienda de compra 'online'.

El libro es ‘La última huella’, de Marcos Nieto Pallarés, un suspense ambientado en Madrid que combina una investigación criminal con un caso que lleva más de una década ocultando secretos. Todo comienza con una desaparición que, aparentemente, no guarda relación con una serie de asesinatos ocurridos años atrás. Sin embargo, conforme avanza la investigación, el agente Gabriel Lázaro descubre que ambos casos están unidos por una conexión mucho más oscura de lo que nadie imaginaba, dando pie a una carrera contrarreloj repleta de engaños y revelaciones.

Lo que más destaca de la novela es su ritmo. El escritor tarraconense construye una trama que apenas concede tregua al lector y que va sembrando, poco a poco, pistas con habilidad para mantener la incertidumbre en cada capítulo hasta llegar al final. La alternancia entre diferentes momentos temporales permite entender poco a poco el alcance del misterio sin perder nunca la tensión, mientras que el desarrollo de la investigación convierte cada descubrimiento en un nuevo motivo para seguir leyendo. Es una de esas novelas que funcionan especialmente bien para quienes disfrutan intentando adelantarse al autor... aunque probablemente no lo consigan.

Thriller 'La última huella', de Marcos Nieto Pallarés

'La última huella', de Marcos Nieto Pallarés

Thriller 'La última huella', de Marcos Nieto Pallarés

A ello se suma un protagonista sólido y una ambientación muy reconocible que aporta credibilidad a la historia. Madrid se convierte en mucho más que un escenario, mientras que los personajes secundarios enriquecen una investigación en la que nadie parece estar libre de sospecha. No es casualidad que muchos lectores destaquen que Marcos Nieto Pallarés mantiene el interés en todo momento, pero sin recurrir innecesariamente a artificios que no aportan al desarrollo del libro.

Si este verano buscas una lectura que te haga olvidar el calor –aunque esto estará complicado si vives en la capital–, las notificaciones del móvil y hasta la hora de volver a casa, ‘La última huella’ tiene todas las papeletas para ser tu próxima obsesión literaria. Al fin y al cabo, las vacaciones siempre saben mejor cuando encuentras ese libro que transforma cualquier tumbona, tren o terraza en el escenario perfecto para resolver un misterio como este.

Headshot of Lucía Núñez

Lucía Núñez ha estudiado el doble grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid, aunque probablemente su verdadera especialidad sea vivir con una banda sonora de fondo y un libro en la mano mientras va de camino al cine. 

Madrileña de nacimiento y periodista en construcción, ve la vida a través de las letras. Devora libros, escribe sin parar y, cuando tiene un rato libre, se dedica a recomendar lecturas en su perfil de Instagram como si fuera una crítica literaria profesional. Aún no sabe si puede adueñarse de ese título, pero lo que sí tiene claro es que le encanta hablar de sus novelas favoritas sin parar.

Entre páginas subrayadas, listas infinitas de “libros pendientes” y visitas demasiado frecuentes a las librerías, también ha encontrado hueco para otra de sus grandes pasiones: la música. Tiene una ‘playlist’ para cada momento de su vida y la firme creencia de que cualquier situación mejora con la canción adecuada de fondo. Por eso no es raro verla hablando igual de emocionada sobre un libro que sobre una canción o un concierto. 

Casualidad o destino, estas aficiones le han llevado a trabajar desde el departamento de comunicación de la editorial Planeta, pasando por las teclas de COSMOPOLITAN o la redacción de LOS40.