Amaia Salamanca se ha consolidado como una de las actrices más reconocidas del panorama audiovisual español. Desde que debutó en televisión en 2006 con la serie ‘SMS, sin miedo a soñar’, la madrileña ha construido una sólida carrera marcada por personajes inolvidables que la han convertido en un rostro habitual en nuestras pantallas. Títulos como ‘Sin tetas no hay paraíso’, ‘Tiempos de guerra’ o, más recientemente, la exitosa comedia de Netflix ‘Muertos S.L.’, han confirmado su capacidad para moverse con versatilidad entre distintos géneros interpretativos.

Pero más allá de esta faceta profesional conocida por todos, la actriz también encuentra tiempo para sus aficiones, algo que le ayuda a mantener los pies en la tierra y recordar la importancia de seguir siendo ella misma, pese a la fama. Viajar, hacer ‘ballet fit’, disfrutar de una buena película o perderse entre las páginas de un libro forman parte de esos pequeños placeres que nos confesó hace unos meses, cuando coincidimos con ella para hablar de ‘Siempre es invierno’, la última película en la que ha participado.

Al preguntarle durante aquella conversación por una historia que recomendaría a cualquier lectora de COSMOPOLITAN, la actriz Amaia Salamanca eligió un libro español de suspense como su novela favorita: "Me fascina como juega con la mente del lector". Detrás de su declaración, se esconde ‘Los renglones torcidos de Dios’, la célebre obra de Torcuato Luca de Tena. “Una amiga me lo recomendó y, desde entonces, es uno de mis libros favoritos”, continuó diciendo.

Publicada en 1979, la trama sigue a Alice Gould, una mujer que ingresa en un hospital psiquiátrico con la supuesta misión de investigar un asesinato ocurrido dentro del centro. Sin embargo, a medida que avanza la trama, las certezas comienzan a desdibujarse y el lector se ve atrapado en un complejo juego psicológico en el que resulta cada vez más difícil distinguir entre la realidad y la ficción. Porque… ¿qué esconde realmente Alice Gould? ¿Es cierto que sólo va a investigar?

Considerada una de las grandes obras del suspense en español, ‘Los renglones torcidos de Dios’ ha conquistado a generaciones de lectores gracias a una narración absorbente, repleta de giros inesperados y personajes memorables. La habilidad de Torcuato Luca de Tena para sembrar dudas constantes y cuestionar la percepción del que lee –lo que, de hecho, Amaia Salamanca más destaca de la lectura– convierte esta novela en una tan inquietante como adictiva, capaz de mantener la atención hasta la última página. De hecho, si te gustó el libro, no puedes perder la oportunidad de ver la adaptación protagonizada por Bárbara Lennie.

Austral 'Los renglones torcidos de Dios', de Torcuato Luca de Tena

'Los renglones torcidos de Dios', de Torcuato Luca de Tena

Austral 'Los renglones torcidos de Dios', de Torcuato Luca de Tena

Casi cinco décadas después de su publicación, Torcuato Luca de Tena ha demostrado que las grandes historias no entienden de tiempo. Si buscas una lectura capaz de sorprenderte, mantenerte en vilo y hacerte cuestionar todo lo que creías saber para el comienzo de tus vacaciones de verano, ‘Los renglones torcidos de Dios’ merece un lugar destacado en tu maleta. Después de todo, cuando una historia consigue fascinar a lectoras como Amaia Salamanca, quizá sea porque sigue teniendo mucho que decir.

Headshot of Lucía Núñez

Lucía Núñez ha estudiado el doble grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid, aunque probablemente su verdadera especialidad sea vivir con una banda sonora de fondo y un libro en la mano mientras va de camino al cine. 

Madrileña de nacimiento y periodista en construcción, ve la vida a través de las letras. Devora libros, escribe sin parar y, cuando tiene un rato libre, se dedica a recomendar lecturas en su perfil de Instagram como si fuera una crítica literaria profesional. Aún no sabe si puede adueñarse de ese título, pero lo que sí tiene claro es que le encanta hablar de sus novelas favoritas sin parar.

Entre páginas subrayadas, listas infinitas de “libros pendientes” y visitas demasiado frecuentes a las librerías, también ha encontrado hueco para otra de sus grandes pasiones: la música. Tiene una ‘playlist’ para cada momento de su vida y la firme creencia de que cualquier situación mejora con la canción adecuada de fondo. Por eso no es raro verla hablando igual de emocionada sobre un libro que sobre una canción o un concierto. 

Casualidad o destino, estas aficiones le han llevado a trabajar desde el departamento de comunicación de la editorial Planeta, pasando por las teclas de COSMOPOLITAN o la redacción de LOS40.