Con apenas 18 años y mientras su marido militar se encontraba destinado en Irak, Anna Todd comenzó a matar el tiempo publicando relatos 'on line' de 'fan fiction' basados en Harry Styles. El éxito fue tan enorme que se animó a escribir su primera novela –'After'–, todo un fenómeno en Wattpad que se convirtió en saga y 'best-seller' en EE. UU… y en el mundo. La historia del enrevesado amor entre Tessa Young y su 'bad boy', Hardin Scott, se tradujo al 35 idiomas y sentó las bases para la fama universal de su autora. Hoy, varios libros después, y al frente de su propia productora de entretenimiento, Frayed Pages Media, desde donde produce proyectos literarios y audiovisuales, se prepara para el lanzamiento de su último libro, 'Sunrise. El último amanecer' (ed. Planeta) que el próximo agosto llegará también en formato audiovisual a Amazon Prime Video. Con Mallorca como telón de fondo, cuenta la preciosa historia de amor entre Julián, un mallorquín idealista enamorado de la isla, y Oriah –Ry para los amigos–, una norteamericana pragmática que pasaba por allí… La novela promete y nos ha servido de excusa para invitar a Anna Todd a que protagonice nuestro próximo Club de lectura de COSMOPOLITAN el día 7 de mayo. Ahora nos recibe en exclusiva para contarnos todo sobre su próximo éxito y el camino que le ha llevado a convertirse en una autora superventas.

¿Qué te inspiró a ambientar la historia de 'The Last Sunrise' en España y específicamente en la isla de Mallorca?

Cuando empiezo cualquier libro cuento con una imagen predeterminada en mi cabeza. En este caso, desde el inicio planteé la historia para una película, y en mi mente veía un barco pesquero desvencijado con un chico y una chica bajo el sol. No sabía exactamente dónde era, pero lo que sí tenía claro es que no era Estados Unidos. El nombre del protagonista (Julián) fue lo primero en lo que pensé y decidí que tenía que ser español. Mallorca simplemente se me apareció, a pesar de no haber estado nunca en las Baleares. Es una isla absolutamente preciosa y tenía sentido que la historia se desarrollara allí. Luego, fueron encajando detalles como el trabajo de la madre y los problemas con el turismo en la isla. Quería asegurarme de que, aunque fuera un relato romántico e idílico, también fuera realista, para que los lectores extranjeros supieran lo que realmente está sucediendo en ese contexto.


La relación entre Oriah y su amiga Amara se caracteriza por los sentimientos de sororidad y resiliencia. ¿Por qué son tan importantes estos conceptos en tus últimas novelas?

Al escribir 'After', mi primera saga de novelas, no me di cuenta de que la protagonista femenina realmente no tenía amigas. Tessa contaba con un amigo llamado Landon, a quien adoraba, pero no tenía en quién confiar ni nadie que no supusiera una competencia para ella. Creo que uno de los motivos es que escribí el libro hace doce años, antes de entender el poder de las amistades femeninas. Yo he tenido amigos a lo largo de mi vida, claro, pero ahora estoy en un momento en el que tengo amistades femeninas muy potentes. Y es muy importante, especialmente para las niñas, entender este concepto. En realidad, es fundamental para las mujeres de cualquier edad, porque ante esa tendencia que promueve que las chicas compitan y se apuñalen por la espalda, es necesario que prioricemos las amistades femeninas. Hay algo superespecial en tener a alguien en quien apoyarte. Es una relación distinta. Se trata de un tipo diferente de amor que va más allá del enamoramiento.

¿Sientes que tienes una responsabilidad mayor sobre cómo las historias de tus novelas pueden afectar a tus lectoras? ¿O piensas más en tus novelas como un entretenimiento libre, sin responsabilidades?

Sinceramente, ya no veo mis novelas sólo como entretenimiento. Lo veía así cuando empecé a escribir, a pesar de que son muy entretenidas. En el caso de la serie de 'After', de la que todavía estoy muy orgullosa, a veces releía partes y pensaba: "¿pero… de verdad…?". Iba a las firmas de libros y todas las chicas me decían que estaban locas por Hardin, y yo también lo adoro, claro, pero… ¿podemos poner en valor que ha ido a terapia?, ¿podemos tener en cuenta que este tipo de relaciones pueden suceder en la realidad? Yo hoy te diría "¡corre!" si conoces a alguien como Hardin. Conozco a muchos autores, especialmente de novela romántica, que pueden desconectar de sus historias y hacer que sean pura diversión, pero en mi caso siento más el peso de la responsabilidad frente al puro entretenimiento.

Pienso que para que una relación funcione se necesita mucho más que a alguien que te ame


En tus novelas, los personajes masculinos parecen cargar con más demonios internos que los femeninos, y el amor a menudo se convierte en su salvación. ¿Crees en el poder curativo del amor?

Sí, pero definitivamente creo que "para salvarse" se necesita mucho más que estar enamorado de alguien. Durante mi primer matrimonio, al que me gusta llamar "mi matrimonio de inicio", la mayoría de mis expectativas y experiencias venían de las novelas románticas. Leía muchas en las que el chico era rescatado milagrosamente por una mujer que estaba enamorada de él. A medida que me hacía mayor, empecé a pensar que estas situaciones no eran nada realistas. Odio decirlo porque me encanta el romance y quiero creer que lo son, pero pienso que para que una relación funcione se necesita mucho más que a alguien que te ame. Hay que querer ser mejor y eso lleva mucho tiempo, mucha madurez y mucho crecimiento personal. Si conoces a un chico de 19 años que ya tiene problemas de agresividad o de alcohol o te insulta y te humilla, no hay cantidad de amor ni nada por el estilo que pueda salvar eso.

¿Crees que ha habido un cambio en la intensidad de tus personajes?

Cuando empecé a escribir, los personajes eran más jóvenes y esa intensidad tenía más sentido. Y he notado que desde que me volví a casar, me encuentro en un tipo diferente de relación. Ahora, además, me estoy centrando en personajes un poco más adultos, y veo y leo diferentes tipos de contenido. No puedo decir que me gusten los libros que me gustaban en 2012, porque definitivamente cada vez busco más comportamientos de 'green flag' y más madurez emocional. Por supuesto todavía quiero que los personajes tengan demonios o luchas internas, y de hecho, en el libro 'Sunrise. El último amanecer' hay altibajos y problemas. Julián tiene algunos momentos al principio que me enfadan, pero son niveles de intensidad muy distintos a los de mi primera novela.

Hay una parte importante de tu vida en esta novela porque uno de los personajes está conectado a una condición de salud que afecta también a alguien de tu familia. ¿Qué te hizo querer poner esa parte de ti en este libro?

No soy una gran fan de la literatura de enfermedades porque el final siempre es triste y suelen terminar con un fallecimiento. Como alguien cuyo hijo tiene una condición de salud bastante grave, mucho más grave que la de mi personaje, me pregunto: "¿y dónde están en estas historias los finales felices?". Conozco a muchos adultos que tienen problemas de salud o enfermedades crónicas, claro, pero ellos también merecen enamorarse. En muchas ocasiones los libros y especialmente las películas se centran en los personajes con problemas de salud como si ese fuera el único rasgo de personalidad que importa. No se les suele ver enamorarse, o si lo hacen, uno de ellos acaba falleciendo.

Julián tiene una visión muy crítica de los estadounidenses y de los Estados Unidos, a pesar de que no haber estado nunca allí. ¿Compartes esa visión crítica de tu país en este momento?

Sí, creo que mucha de la ira y de sus ideas vienen directamente de mí. Seguro. Tengo una visión muy crítica de mi país desde que este presidente está en el poder. Me criaron para ser muy patriota, pero todo cambió en 2016. Incluso mis padres han cambiado completamente sus puntos de vista políticos. Nunca habían votado a los demócratas hasta ahora. Creo que ya ni siquiera estamos hablando de un partido político, se trata de la moral y de lo que está bien y lo que está mal. No creo en tener un malvado aspirante a dictador gobernando un país. Es peligroso y da miedo. Muchos estadounidenses lo siguen por el espectáculo y no entienden que esto tiene un impacto mundial, que la gente está muriendo y se le está arruinando la vida. Así que, sí estoy decepcionada. Aunque sé que hay personas buenas, estoy muy dolida moralmente por lo que está sucediendo. Creo que estamos viviendo tiempos realmente oscuros y estoy esperando el día en el que termine todo esto y volvamos a la realidad.

Creo que, si no hubiera tenido la suerte de viajar y vivir todo lo que he vivido, seguiría creyendo en lo que creo. Hay americanos que se han vuelto fanáticos, y eso es muy peligroso


Oriah, la protagonista, es de Texas, un lugar donde tú viviste con tu primer marido. ¿Las cosas son ahora muy distintas frente a otros lugares de EE. UU. como California?

Yo vivo en Los Ángeles, y no conozco a una sola persona que crea en esta locura. Yo soy de Ohio y viví en Texas de los 18 a los 25 años. Mis amigos de Los Ángeles siempre me decían que era imposible que Trump volviera a salir elegido. De hecho, en esa ciudad nunca se ven banderas con su imagen y hay protestas todas las semanas en su contra, pero se trata de un mundo muy diferente, también a nivel educativo. En EE. UU. se suele decir que aquellos que van a la universidad no apoyan al gobierno actual. El motivo es que aprenden un poco más sobre el mundo. Yo no me gradué en la universidad, pero elegí educarme más allá de Facebook e Internet. Aunque creo que, si no hubiera tenido la suerte de viajar y vivir todo lo que he vivido, seguiría creyendo en lo que creo. Hay americanos que se han vuelto fanáticos, y eso es muy peligroso. Por mucho que yo amara a Obama y por mucho que votara a Biden o a Kamala, nunca he sido fan de ningún político. Creo que si te haces fanática de alguien, las cosas se pueden poner muy locas.

En España hay una ola de literatura romántica entre las jóvenes lectoras. ¿Por qué crees que está ocurriendo esto? ¿Sucede lo mismo con las lectoras estadounidenses?

Sí, es similar. Siempre me ha encantado el romance, así que estoy muy contenta de que ahora se haya vuelto tan popular y de que tengamos librerías especializadas. En Los Ángeles tenemos al menos tres. Cuando publiqué por primera vez, la gente solía decirme que no entendían cómo había logrado que las chicas adolescentes leyeran un libro, ¡y además tan largo! Pero incluso si nunca has estado enamorada, o has vivido una mala relación o estás colada por alguien y la otra persona no lo sabe… todos esos sentimientos son universales. Todos hemos pasado por este tipo de experiencias con la que te puedes identificar. Creo que estar enamorada te hace sentir que todo está bien durante un tiempo, especialmente cuanto más difícil se vuelve el mundo.


¿Cuál es el secreto para escribir las escenas sensuales tan bien? No es nada fácil…

Sinceramente, me salen de forma natural. Esas escenas probablemente me resulten más fáciles de escribir que muchas otras. A veces tengo que pensar cosas como: "¿Y dónde pongo el brazo?". Me suele pasar que escribo algo y cuando lo leo veo que no es físicamente posible (risas). En mis novelas, la sensualidad y la sexualidad son muy importantes, es una parte tan natural de las relaciones que simplemente suceden. En 'Sunrise. El último amanecer' hay menos escenas picantes que en 'After', digamos que hay un nivel diferente de intensidad. De hecho, hemos acabado haciendo la película aún más sexy que el libro. Hay un poco más de intensidad porque la química entre los personajes lo requería, pero hay veces que eso no es necesariamente sexual. Me encanta crear esa sensación de cuando sientes mariposas y quieres apartar la mirada, pero no puedes.


La escritora española Megan Maxwell dice que le gusta escribir novelas en las que ella es la protagonista y así idea aventuras que le hubiera gustado vivir. ¿Te identificas con esa idea?

Un poco, sí. Cuando empecé a escribir lo hacía mucho. Deseaba ser Tessa por esa intensidad, quería tener a alguien así de obsesionado conmigo. Con la serie 'Star' también me puse en la piel del personaje femenino. Estaba atravesando un divorcio y quería ser ella. Pero ahora, con 'Sunrise', siento que me identifico con un punto de vista más adulto, el de la madre, lo cual es muy interesante porque no empecé la novela pensando que me apegaría tanto a ella emocionalmente como he hecho. Debido a que mi hijo tiene la misma condición que Oriah, hay una escena que me costó mucho, tuve que dejar de lado el libro durante un tiempo porque me sentí muy abrumada. Incluso durante el rodaje, cuando estábamos rodando una escena muy intensa, desde la perspectiva médica y emocional, tuve que irme un rato, fue demasiado porque es un tema extremadamente cercano a mí.

¿Cuál ha sido tu conexión con los protagonistas?

En este libro siento que me he relacionado un poco con todos los personajes, incluso con Julián. Me identifico con la presión de que la gente dependa de ti porque crecí en un contexto de incertidumbre financiera. No me identifico con Oriah ni con su madre rica, ni con todos esos lujos, pero fue divertido escribirlo porque me gustaba que, por una vez, la chica fuera la rica. Este detalle ha cambiado en los últimos años, pero en las novelas que yo solía leer siempre era el chico el que tenía dinero.


En tus libros, los secretos familiares tienen un papel muy importante. ¿Por qué?

Creo que eso se debe a la relación complicada con mi madre. Aunque, ahora tenemos la mejor conexión que hemos tenido en toda mi vida, y eso me hace sentir aliviada. Aún no hemos dicho nada de esto públicamente, pero a mi madre le diagnosticaron cáncer hace aproximadamente un mes y no pinta nada bien. Para mí fue difícil describir una relación paternofilial saludable porque, aunque los libros son ficción, no se trata de algo con lo que pueda conectar. Recuerdo que, durante la serie de'After', cuando estaba describiendo a Karen, que era la madrastra, hubo momentos en los que me preguntaba si el personaje era realista porque era amable y cariñosa, y yo nunca había tenido nada de eso. Fue complicado describir estas relaciones, igual que las de las amistades femeninas, pero ahora veo las cosas como son. Así que creo que a lo largo del tiempo mi proceso mental ha cambiado mucho.

¿Cómo estás lidiando con que tus libros se conviertan en películas? Y, ¿cómo te sientes al frente de tu productora audiovisual, Frayed Pages Media?

Me encanta. Sé que cuando se adaptan los libros a películas, muchos autores no tienen la mejor experiencia. Sinceramente, yo con las películas de 'After' tampoco la tuve, pero aprendí mucho. La primera de las películas es la más cercana al libro, pero después la cosa se descontroló. Fue difícil para mí porque tuvo muchos cambios importantes que ni respetaba ni entendía. Estando en el set me di cuenta de que las personas que tomaban las decisiones eran señores mayores que no comprendían al público, ni siquiera se preocupaban en entender a la audiencia. Me molestó mucho y pensé que si ellos podían hacerlo, yo también, porque yo soy en realidad el público objetivo y me encanta el romance. Hoy Frayed Pages Media es una empresa muy orientada a las mujeres, con mucho personal femenino, lo cual es muy difícil de encontrar. Y respeto a las películas de 'After', ahora sólo trabajo con gente que sabe y se preocupa por lo que está haciendo.

¿Cuáles han sido tus aprendizajes respecto al mundo de la producción?

Produje una película llamada 'Regretting You', una novela de Colleen Hoover, y aprendí mucho con este proyecto. Y después empecé a comprar los derechos de los libros que me gustaban o de autores que conozco bien y que me apetecía ver en pantalla. En la película 'The Last Sunrise' –que Amazon Prime Video estrenará en agosto– el corazón de la historia es exactamente el mismo que el del libro, pero hay cambios que han hecho que la película sea aun mejor. Trabajé mucho con el guionista para mantener la esencia. He aprendido lo que funciona y lo que no en el terreno audiovisual. A veces, como lectora, crees que quieres algo y cuando lo ves te das cuenta de que no es lo mismo. Ha sido muy divertido aprender a producir y ver cómo las historias cobran vida. No sólo con mis libros, sino también con los de otros.


"Nuestra misión es empoderar a los narradores de todas partes para que compartan sus pasiones y sus palabras a través de nuestra plataforma y con el mundo". ¿Significa que también estás dando oportunidades a las escritoras noveles?

A todos nos encantan las Colleen Hoover, las Meghan Quinn y las grandes autoras norteamericanas, pero he encontrado algunas autoras extranjeras que me hacen mucha ilusión y a las que vamos a traducir. En 'Sunrise' hay muchos subtítulos, mucho catalán, lo que es estupendo porque todo se siente muy auténtico. De hecho, yo apenas veo programas estadounidenses, sólo veo prácticamente contenido extranjero. Hace poco vi 'One Piece' y me di cuenta de que no había visto nada en inglés durante mucho tiempo. Mi objetivo, incluso con el programa de televisión en el que estoy trabajando ahora, es buscar escenarios en otro país. Creo que en realidad es porque no quiero trabajar en Estados Unidos. Es como una llamada, un "¡Sácame de aquí!". Y lo cierto es que he encontrado algunas escritoras geniales que aún no son conocidas en todo el mundo, pero son muy muy brillantes. Me encanta empoderar a personas que no siempre tienen estas oportunidades. Y me importa escuchar lo que quieren, consultarlas. Quiero asegurarme de que están contentas porque sé cómo te sientes si no estás feliz con un proyecto. Las autoras con las que estoy trabajando en la actualidad no escriben a tiempo completo, tienen trabajos o son estudiantes y es un verdadero privilegio poder dar vida a sus voces. Estoy muy emocionada.

¿Cómo te las arreglas para hacer todo: escribir, producir y tener tiempo de calidad para ti?

Es realmente difícil, y hasta que no conocí a mi marido actual, no equilibraba muy bien mi vida laboral y personal. Todo era: trabajar, médicos, mi hijo, trabajar, médicos, mi hijo. Pero ahora intento priorizar mi vida real también y concentrarme en mí misma. Crecí preocupándome por mi madre y su adicción, y luego pasé a preocuparme por mi hijo, así que nunca antes tuve oportunidad de concentrarme realmente en mí misma. Ahora sé que está bien si voy a clase de pilates, si voy a tomar un café o si me siento a ver un programa que me apetece ver. ¿De qué sirve trabajar constantemente si en realidad no tengo vida o si no puedo celebrar los logros con mi familia? Pero es difícil. Quiero decir que sí a la mayoría de las cosas porque soy joven, tengo 37 años, y quiero hacer todo lo que pueda mientras pueda. Sé que cuento con una posición muy privilegiada, pero no es fácil. Siempre llego tarde con la entrega de mis nuevos libros, especialmente en estos últimos dos años, porque estoy tratando de dar equilibrio a mi vida.

¿Y nos puedes dar una pequeña pista sobre en qué estás trabajando ahora?

Sí, puedo dar una pequeña pista... Además de prepararme para el lanzamiento de 'Sunrise', estoy con una historia muy especial. La vendí primero como una película para televisión y luego me puse a escribir el libro. Se podría decir que estoy haciendo las cosas al revés. La película tiene un elenco bastante grande de personajes, todos de países diferentes… Este proyecto trata de un colegio donde los alumnos son muy ricos, pertenecen al 0,001% de la riqueza mundial y envían a sus hijos a este colegio, que existe en la realidad, por cierto. Esta ficción es muy diferente a otros proyectos. Tiene un poco de misterio, romance… No es un 'thriller', pero hay algunas líneas bastante oscuras. Y también algún 'input' político, porque, de nuevo, tengo muchas frustraciones que quiero sacar a la luz. Se siente un poco de los 2000, como muy 'Gossip Girl' y 'One Tree Hill'. Diré que es muy entretenida, pero al mismo tiempo realista.

Has sido publicada en 35 idiomas, has vendido más de 12 millones de copias en todo el mundo y has aparecido en varias listas de 'best-sellers' en diferentes países. Si tuvieras que empezar de nuevo, ¿harías algo diferente?

No lo creo. No, tal vez lo ralentizaría un poco, cuidaría el equilibrio entre la vida laboral y personal, porque creo que todo me ha sucedido tan rápido que realmente no he tenido tiempo para entenderme o tomarme el tiempo para estar orgullosa de mí misma y celebrarme. Recuerdo que cuando entré en la lista de 'best-sellers' del 'New York Times', pensé: "Esto es tan loco que no puedo asimilarlo". Así que probablemente creo que eso sería lo único que cambiaría. Todo lo demás lo haría igual porque este tipo de carrera tan exitosa la tiene el 1% de los autores.


¿Y cómo llevaste ese éxito? Porque eras muy joven.

Sí, era muy joven. Creo que en el momento no me di cuenta. Sólo veía lo mucho que me gustaban las firmas de libros, porque me encanta conocer a los lectores cara a cara. Eso y las llamadas de mi editor diciendo, "el libro es muy bueno". Esas experiencias fueron geniales. Pero como lectora voraz que soy y como alguien que ama los libros y el romance, para mí no hay nada como estar en una firma de libros. Ahí es cuando escucho las historias de mis lectoras y entiendo lo que significan mis libros para ellas. Obviamente, de manera realista, el éxito ha supuesto un cambio de vida para mí, para toda mi familia, para mi futuro, para el futuro de mi hijo, para su atención médica... Pero en las firmas de libros me di cuenta del impacto emocional que mis libros tienen en la gente. A muchas de las lectoras las conocí cuando tenían 14 años. Ahora son mujeres de 26 años y están trabajando. Es fantástico ver su progreso.

Escribiste tu primer libro en un teléfono móvil. ¿Sigues haciéndolo?

Todavía escribo a veces en él, la verdad. Cuando comencé a escribir en el teléfono, ni siquiera consideraba estar escribiendo un libro. Creo que porque era 'fan fiction' y lo subía a Wattpad, pensaba: "Esto es divertido". Pero mi aplicación de notas tiene cientos y cientos de notas. Y lo sigo haciendo mucho. A veces, si estoy liada, le pido a mi marido que apunte algo que se me ocurre sobre la marcha. Sigue ocurriendo, aunque no escribo capítulos completos.

Cuando empezaste a escribir 'fan fiction', te inspiraste en la música y el fandom de One Direction. El cantante Harry Styles fue modelo para el protagonista de la serie 'After'. ¿Quién te ha servido de inspiración para Julián y Ry?

Para Ry, realmente no tenía a nadie en particular en mente. Era difícil porque podía imaginar su pelo oscuro y sus ojos grandes pero no tenía a ninguna persona famosa de referente en mi cabeza. Honestamente, y sé que hablaremos mucho más de esto cuando se estrene la película en Prime Video, yo quería al actor Fernando Líndez incluso antes de elegir el reparto. Supe que me gustaba en el momento en el que vi su Instagram. Es fantástico trabajar con él, tiene mucho carisma y es muy amable. Creo que va a tener una carrera fabulosa. También me encanta Maia Refficco, que interpreta a Ry, a la que conocí antes que a él.

Esta es sin duda mi película favorita del año, de hecho hay partes de la película que me gustan más que el libro. Porque Mallorca es impresionante y hay algunas tomas que parecen falsas de lo bonitas que son. Es casi como una fantasía.

Añado que también necesitamos una precuela con Mateo e Isolda, los padres de los protagonistas, interpretados por José Luis Velencoso y Eva Longoria.

Lo sé. Me lo han dicho mucho. E, incluso en la película, su química es increíble. Así que quién sabe, puede que lleguemos a tener más material de 'Sunrise. El último amanecer' de lo que tengo permitido decir ahora.

Headshot of Cecilia Múzquiz

Directora de COSMOPOLITAN. Lleva en esto de la comunicación un rato largo, pero le sigue divirtiendo como el primer día. O incluso más, “porque ahora el universo digital ofrece taaaantas posibilidades”. Así, a priori, le interesa (casi) TODO.