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Podría haber sido ese comandante que te da la bienvenida cuando te subes a un avión justo antes de surcar las nubes rumbo a cualquier destino. No era mal plan, al menos eso pensaba Alfonso Herrera cuando decidió que quería dedicarse a la aviación comercial. Incluso mandó su solicitud a una escuela de San Antonio (Texas). Sin embargo, un problema con el visado hizo que se esfumase aquella idea, pero le dio un 'plan b', el definitivo hasta la fecha y gracias al cual está triunfando desde que era un chaval. "Empecé a tomar cursos de teatro con mi amiga Ximena Sariñana, cuyo padre es director de cine. Este me invitó a participar en un casting para una película y me quedé. A través de esa experiencia fui a otro para una serie y mira, aquí estoy hablando contigo", me cuenta el intérprete mexicano al otro lado del teléfono.
Es muy temprano y, a pesar de que lleva días sin descanso, se muestra encantador y feliz de poder charlar conmigo sobre 'La casa de los espíritus', su último proyecto que estrena de la mano de Prime Video. La plataforma ha adaptado la fantástica novela escrita por Isabel Allende en formato de serie de ocho capítulos. En esta ficción interpreta a Esteban Trueba, el protagonista y marido de Clara del Valle, encarnada por Nicole Wallace. Así construyó este complejo personaje al que todas imaginamos alguna vez a través de las páginas, y ya te anticipo que su versión es sorprendente.
¿Habías leído el libro antes de rodar?
La primera vez que leí 'La casa de los espíritus' fue hace 25 años porque era parte del plan de estudios de la secretaría de educación pública mexicana y en esa época, recuerdo que estaba leyendo también 'El laberinto de la soledad', de Octavio Paz. De 'La casa de los espíritus' recuerdo que lo pasaba increíble leyéndola, me metí en el universo de la familia de El Valle y Trueba cien por cien y no lo sentía como una tarea. Y fíjate en la serendipia, 25 años después estoy interpretando a Esteban Trueba, algo increíble.
¿Has podido charlar con Isabel Allende?
No he tenido la posibilidad de hablar con ella, no la conozco, aunque espero, en algún momento de la vida, tener la posibilidad de compartir con ella porque será algo maravilloso... O no [se ríe].
Tu personaje ya lo encarnó Jeremy Irons en la película dirigida por Bille August en los noventa. ¿Qué le aportas tú a Esteban Trueba?
Yo creo que, desde mi perspectiva, es alguien que ama, pero no sabe ejercer ese amor, sino que lo contamina con esa necesidad de control. El poder es su lenguaje principal y siente una incapacidad brutal para el amor. Además, su origen lo marca profundamente porque no quiere volver a sentirse vulnerable. Se sintió así por culpa de una madre que lo trituraba emocionalmente y psicológicamente y de un padre totalmente ausente. Eso lo vuelve muy vulnerable y pone toda su esperanza en la posibilidad de formar una familia con Rosa, pero algo fatal ocurre y eso lo vuelve a vulnerar y a atravesar con otro duelo. Esa situación hace que se vuelva a endurecer más y no procesa emocionalmente. Todo esto se traduce en decisiones prácticas o en imposición, algo que lo vuelve eficiente para ciertas cosas, pero también un analfabeto emocional por completo.
¿Qué fue lo que más te costó de ponerte en su piel?
Cuando te invitan a protagonizar un proyecto, generalmente, cuentas una ventana de tiempo específica de un personaje o de una historia. Esta es la primera vez que me toca interpretar a un personaje desde su juventud hasta su muerte. Había muchas cosas que calibrar, como el acento chileno, la corporalidad, el trabajo de voz e ir ajustado la energía porque no es lo mismo un Trueba de 40, que de 50 y luego de 80. Además, no rodamos de manera cronológica, y es importante que la energía de cada escena se corresponda, que el Esteban de 80 años no se vaya al de 60 y no tenga sentido. No perderlo en ese mapa generacional fue el gran reto y al mismo tiempo que tuviera sentido lo que se estaba haciendo.
Asistimos a la evolución de tu personaje a través de las distintas etapas de su vida. ¿Con cuál de todos esos Esteban te sentiste mejor?
Me divertía mucho con el viejo porque tenía una energía muy suave, podía sentirse como que estaba haciendo poco, pero, a fin de cuentas, con todos los elementos ya incorporados, resultaba algo potente.
Protagoniza momentos de extrema violencia. ¿Cómo gestionaste eso para que no te afectase?
Bueno, primero, trato de no juzgarlo porque cuando no juzgas tienes la posibilidad de verlo en la distancia y, por otro, intenté entender de dónde vienen esos vacíos y, cuando los entiendes, comprendes por qué reacciona de esa forma. Sin embargo, no juzgarlo no significa redimirlo. Sus acciones son tremendamente duras, peligrosas y abrasivas.
¿Hay algo que salvarías de él?
Creo que es un hombre muy trabajador y, a manera, algo tóxica, se preocupaba de su familia. Su fuerte disciplina lo llevó a conseguir cosas muy grandes, pero, a final de cuentas, y esto es una de las grandes tragedias de la historia, depositó toda su vida en eso, en darle importancia a todas esas cosas, la disciplina, la dureza, a conseguir extensiones territoriales, a partir de un trabajo duro. El drama es cuando se da cuenta de que realmente eso no es lo más importante en la vida, pero cuando es consciente, ya es demasiado tarde. Eso me parece trágico.
¿Y cuáles son tus prioridades?
Mi familia, divertirme, mi trabajo, ser feliz y tratar de ser congruente, que es lo más difícil.
El realismo mágico gobierna la historia, especialmente a través del personaje de Clara. ¿Alguna vez has tenido alguna premonición como este personaje?
No necesariamente, pero pongo mi altar de muertos y sí sé que en algún momento mis seres queridos vienen y les damos la bienvenida para que convivan con nosotros y coman, les ponemos la música que les gusta. Esto pertenece más a otros mundos y me parece algo muy bello.
¿Crees en el más allá?
No, pero te voy a contar algo interesante. Hace unos años, la madre de mis hijos estaba tomando una clase en España y estaba justamente hablando del realismo mágico y un profesor empezó a dar detalles sobre cómo puedes determinar si una historia forma parte del realismo mágico. Una estudiante latinoamericana levantó la mano y dijo: 'Eso para mí no es realismo mágico, es mi vida, es ver la vida constantemente. Cuando viajo a mi país, lo veo'. Después, el profesor les preguntó a todos si estaban de acuerdo con ella y el resto de los estudiantes latinos levantaron la mano. Entonces, es interesante hablar de realismo mágico porque es algo que compartimos desde el Río Bravo hasta la Patagonia. La literatura del Gabo [Gabriel García Márquez], de Isabel [Allende], un poco de Rulfo, tiene cosas muy interesantes sobre cómo compartimos los dolores y cómo percibimos la muerte, incluso de manera lúdica y eso lo comparto.
¿Cómo ha sido trabajar con Nicole Wallace?
Es una actriz muy sensible y tremendamente generosa y, a pesar de ser tan joven, parece que lo lleva haciendo 40 años. Tiene un entendimiento del ser brutal y una gran empatía hacia sus compañeros y un nivel de profesionalidad impecable. Fue un placer trabajar con ella y espero que sea la primera de muchas; le auguro una carrera muy exitosa.
Muchos te conocimos en la mítica serie de 'Rebelde'. ¿Qué recuerdos guardas?
Me encanta, yo no tengo más que recuerdos lindos de ese proyecto y, a fin de cuentas, mi pasado, todo lo que viví entonces, me ha hecho la persona que soy en este momento y me siento tremendamente agradecido con ese proyecto, con 'Rebelde'. El último concierto lo di en España y para mí el proyecto se cerró justo el 21 de diciembre de 2008 en lo que era el Palacio de los Deportes. Allí me despedí de ese proyecto tan lindo. Pero, al mismo tiempo, no fue una despedida porque constantemente la gente se me acerca y me recuerda la serie con mucho cariño y eso es algo que agradezco, que siga vivo a través de las generaciones y brindando muchas alegrías.

Marieta Taibó es editora de actualidad y cultura en Cosmopolitan y experta cine y series de televisión desde hace más de una década. Cuando no está escribiendo, la encontrarás delante de la pantalla analizando los últimos estrenos de Netflix, Prime Video, HBO Max, Disney+ y el resto de plataformas en ‘streaming’ para recomendar aquellos títulos interesantes o que lo van a petar. Entre crítica y noticias de ficción televisiva, entrevista a actores. En su grabadora encontrarás charlas de sus entrevistas con Blanca Suárez, Mario Casas, Úrsula Corberó, Ana de Armas, Miguel Ángel Silvestre, Leonardo Sbaraglia, Lily Collins, sí, ‘Emily in Paris’ o Christina Hendricks, la pelirroja de ‘Mad Men’, por citar algunos nombres. Fuera de la pantalla, además, te recomendará los mejores planes de ocio y gastro. En otras etapas profesionales, también ha escrito de moda y belleza. De hecho, es autora del ensayo ‘La cara secreta del negocio de la belleza’, de la editorial Almuzara. Marieta Taibo es Licenciada en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y cuenta con el Curso Superior de Marketing y Comunicación de Moda y Lujo de la revista Elle y la Universidad Complutense. Sus primeros pasos como redactora fueron en la sección de economía de La revista de actualidad La Clave hasta que dio el salto a la de sociedad y cultura, su verdadera pasión. Posteriormente, trabajó en El Confidencial, y luego en la revista femenina AR como coordinadora de la agenda cultural y cabeza de la sección de cine. De ahí, dio el salto a las revistas Supertele y TP y en ellas estuvo diez años escribiendo de películas y series, labor que compaginaba como colaboradora de la revista Babylon Magazine haciendo reportajes en profundidad sobre cultura, hasta que llegó a Cosmopolitan hace seis años.














