Es un gesto que muchas de nosotras repetimos cada verano por comodidad o falta de tiempo: aplicar el mismo protector solar en el cuerpo y en el rostro. Sin embargo, lo que parece un ahorro de espacio en el neceser es, en realidad, un error frecuente que compromete la salud de la piel. ¿Sabías que no deberías usar el mismo producto en ambas zonas? ¡Pues tiene su explicación!

“La piel del rostro no solo es más fina, también es mucho más reactiva y está expuesta de forma continua a la radiación solar. Tratarla como si fuera piel corporal es un error bastante habitual”, explica Estefanía Ferrer, ingeniera química y CEO de LICO Cosmetics.

Lo cierto es que aunque comparten una estructura básica, la piel del rostro y la del cuerpo funcionan de manera diferente: el rostro presenta una mayor concentración de glándulas sebáceas, lo que lo hace más propenso a la obstrucción de poros y brillos; la piel facial es más fina y mucho más delicada frente a fórmulas densas que sí se toleran bien en el cuerpo y además, el rostro está expuesto de forma continua a la radiación solar, a diferencia del cuerpo que lo hace de forma puntual.

Por qué no usar el mismo protector solar en cara y cuerpo: las razones

La diferencia entre un protector facial y uno corporal no es solo una cuestión de textura; es una cuestión de formulación y necesidades específicas. ¿Las razones para elegir productos distintos para cada zona del cuerpo?

  • Texturas demasiado pesadas: los protectores corporales suelen ser más ricos en lípidos, lo que en el rostro puede traducirse en poros obstruidos y sensación incómoda.
  • Riesgo de imperfecciones: una fórmula no adaptada puede favorecer la aparición de granitos o reacciones, especialmente en pieles sensibles o con tendencia acneica.
  • Falta de activos específicos antiedad: los solares faciales incorporan filtros y activos diseñados para prevenir manchas, arrugas y pérdida de firmeza frente a los rayos UVA.
  • Fragancias e ingredientes innecesarios: muchos solares corporales incluyen componentes que pueden resultar irritantes en la piel del rostro.

¿Y si usamos el protector facial en el cuerpo? En este caso, no supone ningún riesgo para la salud. Según explica la experta “Un solar facial protege perfectamente en cualquier zona. El único inconveniente es el coste, ya que incluye activos que en el cuerpo no aportan un beneficio diferencial”, cuenta.

Un solar para cada zona: opciones que nos gustan

Lico Cosmetics Fresh Sun Repair

Fresh Sun Repair

Lico Cosmetics Fresh Sun Repair

Especialmente formulado para pieles grasas o mixtas, esta crema solar facial de Lico repara el ADN y protege del fotoenvejecimiento y las quemaduras solares. Su textura de rápida absorción no deja residuos y está formulada con filtros de última generación y un filtro biológico que preserva el ADN.

Caudalie Vinosun Spf50+

Vinosun Spf50+

Caudalie Vinosun Spf50+

Este fluido facial ligero de Caudalie protege eficazmente el rostro y el cuello de los rayos UVA/UVB al tiempo que ofrece una acción antioxidante para las pieles más sensibles. Con una textura invisible, ultraligera y sin perfume, protegerá tu piel de manera limpia e invisible todos los días.

Isdin Gel Cream SPF50

Gel Cream SPF50

Isdin Gel Cream SPF50

Este fotoprotector de rápida absorción de Isdin es ideal para el cuerpo: hidrata como una crema y refresca como un gel. Su fórmula 'Wet Skin' facilita la aplicación en piel húmeda sin dejar residuo blanco.

Headshot of Cristina Cañedo

Cristina es redactora de belleza y estilo de vida en Cosmopolitan. Con más de cinco años de experiencia en revistas digitales, adora escribir tanto de tendencias de maquillaje, peinados, productos para el cuidado de la piel y ‘looks’ de celebridades como de cultura y ‘lifestyle’, en el sentido más amplio de la palabra: la verás firmando artículos sobre libros o música, pero también sobre juegos, frases para todo tipo de ocasiones o incluso sueños, un tema que capta mucho su interés desde hace tiempo.

Cristina se graduó en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Carlos III en el año 2017 y desde entonces no ha parado de escribir sobre todo aquello que le apasiona. Antes de aterrizar en Cosmopolitan realizó prácticas en varios medios locales y pasó por las redacciones de Enfemenino, Mia y Marie Claire, donde también ha publicado artículos y reportajes de moda, belleza y cultura.

Actualmente compagina su trabajo como redactora 'freelance' con otra de sus grandes pasiones, la fotografía musical. Si no está escribiendo frente al ordenador o buscando inspiración para sus temas, seguramente podrás encontrarla cámara en mano, en primera fila de un concierto cualquiera de Madrid.