La industria cosmética apuesta, cada vez más, por los productos naturales en sus fórmulas. Es una alternativa saludable para nuestra piel que ha ganado popularidad debido a su eficacia y menor probabilidad de causar irritación en comparación con otros químicos. Si además, lo hacemos nosotras mismas en casa, es una opción más barata.

¿Te imaginas haciendo tu propio sérum en casa con aceite? Desde luego, no es lo más común y tampoco es la alternativa más barata, tal y como está el precio del aceite últimamente. Sin embargo, si en las cremas que ya estamos usando vemos ingredientes como el aloe vera, el aceite de coco o el té verde, ¿por qué no vamos a hacerlo nosotras mismas? No vayas al baño a por los productos. Esta vez, tienes que ir la cocina.

Agua de arroz fermentada

agua de arroz
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El uso doméstico del agua de arroz como cosmético ha ganado mucha fama en los últimos tiempos. Pero, lo cierto, es que esta técnica es una práctica de belleza milenaria en Asia. Con este producto, conseguimos un tónico facial repleto de antioxidantes, un tratamiento contra el acné y es útil para estimular el crecimiento capilar. ¿Por qué es eficaz? Los aminoácidos y antioxidantes presentes en el arroz se transfieren al agua durante el remojo. Además, el proceso de fermentación intensifica estos beneficios, dotando al agua de arroz de capacidades hidratantes y exfoliantes suaves, mejorando la textura de la piel, protegiéndola contra daños ambientales, promoviendo la regeneración celular y minimizando los efectos del envejecimiento. El agua de arroz fermentada también sirve para calmar el cuero cabelludo sensible. ¿Algo más? Pues sí, que lo puedes hacer en casa fácilmente.

Cómo hacer agua de arroz en casa

  1. Comienza enjuagando una taza de arroz con agua para eliminar impurezas y exceso de almidón.
  2. Coloca el arroz en un recipiente y cúbrelo con aproximadamente dos tazas de agua hasta que adquiera un color blanquecino. Durante este proceso, los nutrientes esenciales del arroz, como los aminoácidos y los antioxidantes, se liberen en el agua.
  3. Cuela el agua de arroz en otro recipiente.
  4. Para fermentar el agua de arroz, déjala a temperatura ambiente durante 24 a 48 horas.
  5. Después, mete el agua de arroz al frigo para detener el proceso de fermentación y conservarla. Esto hace que el agua de arroz fermentada sea segura y efectiva para su uso en la piel.

Utiliza el agua de arroz fermentada como parte de tu rutina de cuidado facial. Puedes aplicarla como tónico facial después de la limpieza, para hidratar, tonificar y mejorar la claridad de la piel. Es muy fácil de hacer, pero si te da pereza, te dejamos un producto con la solución ya preparada.

Rassa Life Toner

Life Toner

La chlorella

chlorella como cosmético
Westend61//Getty Images

La chlorella, una alga cargada de nutrientes, destaca por su alto contenido en clorofila. Como suplemento nutricional, cuenta con propiedades desintoxicantes y estimula el sistema inmunológico. Para la piel, este producto contribuye a la regeneración y reparación cutánea, promoviendo una piel sana y revitalizada.

Con este producto vamos a preparar una mascarilla facial nutritiva en casa.

  1. Combina dos cucharadas de gel de aloe vera puro con tres comprimidos de chlorella triturados hasta obtener un polvo fino.
  2. Mezcla ambos ingredientes hasta formar una pasta homogénea.
  3. Aplica esta mezcla generosamente sobre tu rostro, dejándola actuar por cinco minutos para que los nutrientes penetren profundamente en la piel.
  4. Finaliza el tratamiento enjuagando con agua tibia y secando delicadamente con un pañuelo de papel o una toalla suave, disfrutando así de un cutis más luminoso y rejuvenecido.

Es posible que no tengas este producto tan a mano en tu despensa, así que puedes comprar este producto para hacerlo en casa o comprar directamente un cosmético con este ingrediente.

carefood Carefood - Chlorella Orgánica

Carefood - Chlorella Orgánica
Crédito: carefood

Rassa Heaven Cream

Heaven Cream
Headshot of Isa Espín

Isa Espín es periodista especializada en moda, belleza y estilo de vida. Escribir es su profesión y usarse como conejillo de indias, para probar todas las tendencias cosméticas, su pasión. Tiene una manía: no puede llevar más de seis meses el mismo corte de pelo y ya no recuerda cómo son sus uñas sin pintar. Le encanta probar diferentes tipos de maquillaje, coleccionar perfumes y las cremas naturales. A lo mejor se olvida las llaves en casa, pero un buen iluminador facial, un eyeliner y una máscara de pestañas son obligatorias en su bolso. Estudió el Grado en Documentación y el Grado en Periodismo en la Universidad de Murcia. Además, cuenta con el posgrado de Locución y Presentación de Televisión, de RTVE, y el de Marketing Digital de Moda, de la UCJC, de Madrid. Tuvo un blog de moda y belleza que terminó derivando en su propia newsletter personal y ha trabajado en varios medios como redactora y Social Media.  
   Lleva una década escribiendo en medios digitales. Ha trabajado para La Verdad, XLSemanal (ABC) y 20minutos, entre otros. Actualmente, colabora en Cosmopolitan y Mujer.es. Es adicta a las gangas, enamorada del café y la gastronomía, y -en su tiempo libre- practica ballet. Experimentar es lo suyo, a veces las cosas le salen bien y otras veces, se ríe y nos las cuenta.