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¿No sabes qué te está pasando pero desde hace un tiempo te has dado cuenta de que tu piel no está bien? A lo mejor estás sufriendo una piel asfíctica. Te explicamos qué significa para que puedas descartarlo o empezar a tratarte.
Según nos explica el doctor Antonio Ortega, de Clínica Menorca, la piel asfíctica es una piel ocluida, que tiene los poros sucios y que acaban obstruyéndose y produciendo lo que en el argot médico se conoce como milliums, y que no son otra otra cosa que puntos de grasa o de agua enquistados, y que aparecen sobre todo en el contorno de los ojos y en las mejillas. “Las pieles asfícticas tienen un problema a la hora de liberar sebo al exterior y la secreción de la grasa parece sufrir un cambio de viscosidad en determinadas zonas de la piel. Queda solidificada y ‘tapona’ los poros, formándose comedones. En las zonas donde ocurre esto no se forma emulsión hidrolipídica, por lo que se quedan desprotegidas y con tendencia a deshidratarse”, apunta.
Por eso, según señala el dermatólogo, las características principales de una piel asfíctica es que es una piel gruesa, que se pigmenta mal al sol, tiene poros muy visibles, comedones cerrados, pequeños microquistes de color blanco. Fíjate si tienes granos similares a los del a acné, pero sin que estén infectados. Esa es una pista bastante clara.
Otros signos de alerta son un aspecto opaco, con falta de luminosidad y textura engrosada, incluso con granitos o comedones. En todo caso, no es fácil identificar este problema cutáneo a simple vista, aunque el diagnóstico es sencillo para un profesional. Por eso, en caso de tener alguna sospecha, lo mejor es que acudas al dermatólogo para que analice tu piel y te aconseje qué pautas debes seguir.
¿Por qué ocurre?
Saber qué es una piel asfíctica está bien, pero si te parece que eres una de las candidatas a sufrirla, te gustará saber por qué a ti, por si puedes evitarlo. El doctor Ortega explica por qué se produce esta disfunción: “Ocurre por falta de oxigenación o por la aplicación de cosméticos inadecuados, que pueden llegar a obstruir completamente el folículo pilosebáceo. Esto lo hemos visto mucho los dermatólogos especialmente en los meses anteriores, con el uso diario de mascarillas, y todavía en muchas personas que tienen la obligación, o precaución, de llevarla muchas horas al día; la piel está sufriendo por no tener suficiente oxigenación y es normal que acabe siendo asfíctica”, revela.
Otros factores que pueden acelerar el proceso son la falta de higiene facial, especialmente antes de irte a la cama: la limpieza es sí o sí obligatoria. “Si no retiramos bien todos los restos de maquillaje, sudor y partículas de contaminación, durante la noche la piel intentará hacer su proceso de renovación y al no poder eliminar bien los productos de desecho irá acumulando en las capas superficiales grasa, agua, sudor”.
Si quieres evitar acabar con una piel asfíctica no sólo tendrás que ser escrupulosa con la rutina de desmaquillado e higiene de la piel, también debes fijarte muy bien en qué tipo de cosméticos te estás aplicando. “El uso de productos inadecuados como exfoliantes muy agresivos, mascarillas muy astringentes o fotoprotectores poco convenientes también puede provocar este problema. Estos factores provocan que la piel comience a acumular células muertas que no se desprenden bien, el cutis va adquiriendo una textura gruesa y apagada, rugosa. La grasa se va solidificando dentro de los poros y se forman los bultitos de grasa. La piel se asfixia debido a la cantidad de células muertas y acumulaciones de grasa que se van formando en su superficie”.
En principio, este es un problema que afecta mayoritariamente a los adolescentes y jóvenes, pero también puede darse en adultos. Y, en principio, la piel grasa es más proclive, pero no te relajes, “porque una piel seca mal tratada también puede generar este problema, del mismo modo que una piel grasa que siga los protocolos de una buena limpieza y uso de cosméticos adecuados puede lucir libre de poros obstruidos, milliums y con una textura uniforme”.
¿Cómo corregir la piel asfíctica?
Si te estás dando cuenta de que has sufrido o estás sufriendo una piel asfíctica, el dermatólogo de Clínica Menorca te da algunas pautas para conseguir revertir este problema. Sugiere acudir a ‘peelings’ no agresivos con una formulación específica en ácidos y limpiezas oxigenantes, que reparan la piel en profundidad y ayudan a renovar el tejido, mejorar la textura y desobstruir los poros, consiguiendo devolver un cutis más sano, luminoso y de textura mejorada.
“Algunos ingredientes como niacinamida, ácido hialurónico, árbol de té, arcilla verde, ácido salicílico, té verde, gluconato de zinc, vitamina B6 o própolis, pueden ayudar a regular la secreción biológica de sebo. Pero el primer paso es acudir a un experto para que analice el problema y elabore una rutina de tratamiento adecuada”, insiste Ortega.
En casa puedes limpiar la piel con algún producto a base de ácido salicílico, sin aceites, que ayuda a exfoliar suavemente la epidermis y mantiene su barrera protectora. También las mascarillas con arcilla consiguen detoxificar la piel, bajar los procesos inflamatorios y prevenir la aparición de futuras imperfecciones. Para hidratar, opta por un producto humectante matificante que actúe sobre el brillo cutáneo y regule la producción de sebo.
Como ves, no es un problema crónico, y depende mucho de ti: no pases de tu piel y elige muy bien qué y cuántos cosméticos le pones y no te excedas usando más cantidad de producto de lo que necesita tu piel.
Virginia de los Ríos es experta en Belleza y Grooming, temas de los que escribe habitualmente en Cosmopolitan: cremas faciales, cosmética corporal, tratamientos capilares, protocolos en cabina, perfumes, nuevos activos… Desde Dior a Chanel, pasando por Loewe, Sephora, Augustinus Bader o Cantabria Labs, sigue al milímetro los lanzamientos de las marcas del sector beauty, desde las más prestigiosas a las firmas nicho o las marcas low cost.
A esta periodista especializada en belleza y tratamientos –y a la que muy pocas cosas le harían renunciar a un pintalabios rojo satinado– le sigue apasionando, después de 15 años escribiendo sobre belleza, colarse en los laboratorios cosméticos para conocer cómo se desarrollan los ingredientes más punteros, destapar el frasco de las nuevas esencias y meter los dedos en los tarros de crema. Antes de que Instagram fuera un embrión, creó la plataforma The New Millesime, con el formato de tablero, para dar a conocer y analizar lo último en cosmética de lujo y lifestyle.
Virginia de los Ríos se licenció en Filología Hispánica por la Universidad de Deusto, posteriormente se diplomó en Edición y Publicación de Libros por la misma universidad y tiene el Máster en Periodismo por la Universidad del País Vasco. Fue profesora de Lengua y Literatura españolas durante dos años en la Universidad de St. Andrews (Gran Bretaña) y cuenta con una experiencia de más de dos décadas como periodista en distintos medios de comunicación, entre los que destacan algunas de las cabeceras de HEARST, como Elle, Cosmopolitan, Harper’s Bazaar, Men’s Health o Esquire. Además, ha sido redactora jefe de Women’s Health y ha colaborado en numerosos grupos editoriales y publicaciones de relevancia, como Prisa, Unidad Editorial, El Semanal XL, MujerHoy, Yodona, Fuera de Serie, etc.












