- Todo sobre el bótox, sin tapujos.
Si hablamos de tendencias en el mundo de la belleza y los cuidados, los pinchazos están en auge y así lo demuestran las cifras. Según la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), el número de tratamientos médicoestéticos ha aumentado un 5,4% desde el año 2016 y 4 de cada 10 españoles recurren a ellos antes de cumplir los 26 años. Algunos expertos atribuyen esta popularidad a la pandemia y al temido efecto ‘zoom’. Es normal que, después de pasarnos más de un año contemplando sin parar nuestras caras en la pantalla, hayamos acabado examinando con lupa hasta la más mínima arruga. Pero, a diferencia de las generaciones anteriores, podríamos decir que las ‘millennials’ y la generación Z hemos crecido normalizando este tipo de procedimientos.
Estas prácticas son habituales entre ‘celebrities’ e ‘influencers’ y las vemos, cada vez más, en las redes sociales. Además, los tabúes que antes las acompañaban han comenzado a diluirse y ahora más gente se atreve a hablar sobre los retoques que se ha hecho. Pero que sea normal no quiere decir que se le pueda perder el respeto ni que se deba realizar a la ligera o en cualquier sitio. De ahí que nos surjan muchas preguntas. ¿Son los pinchazos adecuados para todos los tipos de rostro?, ¿cómo elegir un buen profesional?, ¿cuáles son los riesgos? Al fin y al cabo, las inyecciones siguen siendo un tratamiento estético y es importante tener muchas cosas en cuenta, como saber a qué nos enfrentamos o conocer los distintos tratamientos que existen. Cada vez hay más información circulando por internet y es fácil hacerse un lío. Por eso mismo hemos elaborado esta guía para novatas.
Los inyectables, a fondo
Neurotoxinas
- ¿Qué son?
La toxina botulínica A suaviza de manera temporal las arrugas y las líneas de expresión. Bloquea las señales nerviosas que llegan a los músculos faciales, evitando que se contraigan.
- Las marcas que debes conocer
Tal y como recuerda la SEME, solamente existen tres marcas legales en Europa: Vistabel, Azzalure y Bocouture.
- Para qué sirven
Son ideales para tratar las líneas del entrecejo y las patas de gallo. En función de la marca, también ataca las líneas verticales y horizontales que aparecen entre las cejas y encima de ellas.
- Cuándo se notan los resultados
Los resultados empiezan a notarse entre tres y cinco días después del tratamiento, y el efecto completo, a partir de las dos semanas.
- Duración del tratamiento
Entre tres y cuatro meses.
- Coste medio
Varía en función de quién lo realice y de la cantidad que necesites pero, en líneas generales, puede costar entre 200 y 400 euros por zona de tratamiento.
- Dolor
Imagínate una serie de pinchazos agudos y rápidos (algo muy breve). Tranquila, la mayoría de los dermatólogos utiliza crema anestésica si tienes poca tolerancia al dolor.
- Efectos secundarios
No hay, aunque podría aparecer una ligera hinchazón o un pequeño hematoma. Además, existe el riesgo de que surjan una serie de complicaciones como dolor de cabeza y párpados caídos. Pregunta primero por los posibles efectos.
Rellenos dérmicos
- ¿Qué son?
Estas sustancias gelatinosas se inyectan en la piel para suavizar las arrugas y rellenar los pómulos, los labios y la línea de la mandíbula.
- Las marcas que debes conocer
Pregunta a tu médico por Juvederm, Restylane, Belotero, Saypha o Teosyal.
- Para qué sirven
El AH da volumen, define y rellena cicatrices y arrugas. La hidroxiapatita de calcio (CaHA) alisa las arrugas y realza los pómulos. El ácido poliláctico (PLLA) rellena las arrugas.
- Cuándo se notan los resultados
Los efectos son casi inmediatos, aunque en el caso del AH y la CaHA se puede tardar dos semanas en obtener los resultados completos. Para el PLLA hay que esperar entre cuatro y seis semanas.
- Duración del tratamiento
Dura entre seis y doce meses. El resto entre uno y dos años.
- Coste medio
Entre 400 y 1.300 euros por vial. Como referencia, para las inyecciones en el labio se necesita al menos un vial, mientras que en los pómulos es preciso un mínimo de dos.
- Dolor
Te aplicarán una crema anestésica. Además, la mayoría de los rellenos ya incluyen lidocaína, que calma las molestias durante y después del tratamiento. Sentirás un pinchazo, una ligera presión y una punzada.
- Efectos secundarios
Lo más habitual es una pequeña inflamación o hematoma y enrojecimiento durante un tiempo. No pierdas de vista efectos secundarios menos comunes como bultos debajo de la piel, dolor intenso o sensibilidad extrema.
˝Hoy en día recurrir a las agujas ya no está estigmatizado, incluso está bien visto˝ - DENDY ENGELMA, DOCTORA EN MEDICINA
Claves para encontrar al especialista más adecuado para ti
- Olvídate de las promociones online y recurre a dermatólogos o médicos estéticos cualificados. Pincharse no deja de ser un acto médico, así que déjate de ofertas tentadoras y encuentra un profesional acreditado, alguien que sepa dónde hay que pinchar y que tenga unos sólidos conocimientos sobre anatomía facial. Comprueba que esté colegiado y que realice estos procedimientos con asiduidad, tal y como aconseja la doctora en Medicina y dermatóloga Melissa Kanchanapoomi Levin.
- Asegúrate de que el médico comparte tu misma visión estética. Ya has dado con un buen especialista, pero, ¿y si su estilo no encaja con el tuyo? Si no te gustan nada los labios de Kylie Jenner, será mejor que busques a un experto que apueste por la naturalidad. "Aquí es donde entran en juego tus habilidades de ‘stalker’: ficha su Instagram para ver cómo trabaja y fíjate también en su rostro y en el de su equipo", dice Shereene Idriss, dermatóloga y dueña de Idriss Dermatology en Nueva York.
- No te cortes con las preguntas y dudas. Explica con todo lujo de detalles lo que quieres y asegúrate de que la persona que te va a tratar está en la misma onda antes de ponerte en sus manos. Pregunta y cuéntale las cosas que te preocupan, lleva fotos (lo ideal es una imagen tuya que te guste especialmente, ya que las de famosos sólo sirven si tienen una estructura facial parecida a la tuya) y sé muy específica con respecto a tus expectativas y al resultado final que quieres conseguir.
- Piénsatelo bien y baraja todas las opciones. No tienes por qué hacerte el tratamiento si no te sientes preparada. En muchos centros hay que pagar la primera consulta (y los seguros no cubren este tipo de procedimientos), pero si el especialista no termina de convencerte, Dendy Engelman, cirujana dermatóloga de Shafer Clinic Fifth Avenue en Nueva York, aconseja "buscar a una persona con la que de verdad te sientas a gusto".
4 leyendas urbanas, a examen
Es normal tener miedo a lo desconocido, pero algunos de los temores más habituales provienen de bulos y casos extremos. Ha llegado el momento de tumbar esas falsas creencias.
"Mi cara tendrá un aspecto horrible si dejo el tratamiento"
"No, no se te caerá si dejas de inyectarte, simplemente volverá a su punto de partida", asegura la doctora Levin. Ahora bien, la percepción que tienes de ese punto de partida puede variar con el tiempo, sobre todo si empiezas a modificar las proporciones, asegura la doctora Idriss, que trabaja con fotos para ver la evolución.
"Parecerá que tengo el rostro congelado y artificial"
Ese terrible aspecto que todas tenemos en mente se debe a demasiado bótox (a más unidades, menos movimiento) o a un mal especialista. Busca un médico que sepa decir basta. "Si pides rellenos cada vez que acudes a la consulta y nunca se niega, tal vez debas pensar en cambiar de experto", advierte la Dra. Engelman.
"El bótox me dejará los párpados caídos"
Las pautas a seguir después del tratamiento son muy importantes para evitar los párpados caídos. Intenta no tocarte ni restregarte la cara en las cuatro horas posteriores al pinchazo, de lo contrario, corres el riesgo de mover (literalmente) el bótox (no suele ocurrir, pero podría darse el caso) tal y como explica la doctora Levin.
"Todo eso es irreversible"
"El bótox sólo dura tres o cuatro meses, por lo que pronto habrá desaparecido. Los rellenos de ácido hialurónico pueden suavizarse o disolverse por completo con una enzima llamada hialuronidasa", explica la Dra. Levin. Pero no es especialmente agradable ni barato, así que debes de tenerlo en cuenta antes de dar el paso y pincharte.
El efecto del bótox dura unos tres o cuatro meses. Olvídate de la falsa creencia de que si no continúas con el tratamiento estarás peor que antes. Simplemente, tu rostro volverá al punto de partida.
Si te vas a poner ácido...
Estas son las cuatro pautas a tener en cuenta, según los laboratorios Teoxane.
- Sin trampas. Asegúrate que abren el producto nuevo delante de ti. Si no es así, pide que saquen otro para comprobarlo.
- Nada de compartir. Cada vial es de un único uso. No se puede utilizar el sobrante para pinchar a tu hermana.
- Trazabilidad. El médico tiene que darte una pegatina con los datos del vial, que debes pegar en tu cartilla de tratamientos.
- Un nuevo sello europeo. Pronto entrará en vigor el nuevo reglamento MDR para regular la autorización de los productos sanitarios.














