El frío tiene muchas aplicaciones para la piel: descongestiona, calma, reduce las rojeces y frena la sensibilidad, siempre que se aplique sobre un cutis sano y equilibrado. De hecho, los profesionales ‘beauty’ lo suelen utilizar antes de algunos tratamientos médico-estéticos para reducir el dolor, gracias al efecto adormecedor que proporciona en la dermis. Ahora también se ha convertido en el nuevo ritual de moda en TikTok, donde los usuarios hacen divertidos videos en los que lidian con cubitos de hielo resbaladizos con el objetivo de lucir una piel brillante.
Famosas como Irina Shayk o Victoria Beckham también han hablado abiertamente de lo beneficioso que les resulta el frío para su piel. La modelo incluso ha hecho un video en Instagram para enseñarnos cómo es su rutina de belleza matutina en la que, por supuesto, no falta la ‘ice ball’ (de la que, por cierto, hemos encontrado versión ‘low’). Y la diseñadora ha reconocido que la facialista Melanie Grant fue quien le descubrió el arte del ‘skin icing’, que ella utiliza para reducir la hinchazón, sobre todo cuando tiene ‘jet lag’. Eso sí, Victoria en este asunto es más de la vieja escuela y, en vez de usar una bola helada específica, prefiere sumergir directamente su rostro en un recipiente con agua fría y hielo y después pasar algún cubitos sobre su cara.
Que el ‘skin icing’ está de moda es un hecho, pero ¿está igual de claro que es beneficioso para la piel y nada peligroso, tal y como aseguran las redes sociales y algunas ‘celebs’? Aunque los dermatólogos suelen aplicar mascarillas o cremas frías tras la realización de procedimientos estéticos como láser o ‘peelings’ para aumentar el confort en la piel tratada, “el frío local no es una medida recomendada a nivel cutáneo de manera sistemática para el cuidado de la piel, ni sana ni con patologías inflamatorias. Tras la vasoconstricción producida por el frío viene la vasodilatación compensatoria, con enrojecimiento. En el momento de la aplicación se puede notar un aumento de la turgencia de la dermis, pero es un efecto ficticio que se pasará cuando esta vuelva a recuperar la temperatura corporal”, asegura Elena Gallo, dermatóloga de la clínica Martin del Yerro & Amselem.
Cuáles son sus beneficios
El frío provoca que los vasos sanguíneos se contraigan, reduciendo el enrojecimiento, la hinchazón e incluso mejorando la apariencia de los brotes de acné. Y es que “descongestiona, desinflama, reactiva la circulación y produce un choque térmico en la piel, lo que produce un estímulo para la producción de colágeno”, opina Aurora Rodríguez- Huergo, directora médico de To Be Aguilar Delgado. Además, también puede minimizar temporalmente la apariencia de los poros dilatados y proporcionar un aspecto lozano.
Sí, tienes que tener algunas precauciones
Estrella Pujol, directora del centro de estética Oxigen, recomienda que “te apliques el frío de manera controlada y que no uses directamente un cubito de hielo sobre el rostro, ya que ese cambio brusco de temperatura puede ocasionarte la rotura de los capilares superficiales; además de poder causarte quemaduras importantes”. Por este motivo sugiere que en vez de usar una ‘ice ball’ utilices una cuchara, un rodillo de jade o una gua sha, refrigerados, “durante un máximo de dos minutos sobre la zona del contorno del ojo mientras se realiza un ligero masaje drenante, desde la zona más próxima a las sienes, hacia el lagrimal”, añade.
Además, independientemente de la herramienta que vayas a usar para practicar el ‘skin icing’, el movimiento es fundamental: “Mueve continuamente el objeto frío, sin pararlo en ningún área para evitar quemaduras, y úsalo un máximo de 5 minutos”, advierte Rodríguez-Huergo. Estate tranquila porque puedes realizar este gesto a diario, aunque tienes que olvidarte de esta tendencia si tienes rosácea, cuperosis, dermatitis activa, vasitos capilares rotos, o si tu piel es sensible o reactiva a los cambios bruscos de temperatura.
Y otra cosa que debes tener en cuenta es qué tipo de movimientos efectúas. “En la zona superior del rostro hazlos ascendentes, desde las cejas hasta la línea del nacimiento del pelo; en el tercio inferior, también ascendentes y que recorran la mandíbula inferior y suban hasta las sienes”, instruyen desde Oxigen.
Cómo sacarle el máximo partido
En su video Irina aconseja rellenar la ‘ice ball’ –ella usa la de Nicole Caroline– no solo con agua, sino complementarla con infusión de camomila (calmante) o zumo de pepino (descongestionante). María Carrión, formadora y terapeuta de Alqvimia, te propone que le añadas un par gotas de aceite esencial de naranja (los aceites vegetales no se diluyen bien en el agua). “Este potenciará mejor el efecto frío, actuando como un chute de energía con efecto ‘lifting’ inmediato. También te aportará mucha luminosidad, energía y vitalidad a la piel”, concluye.












