Estamos en enero y es normal que al salir de casa notes que el frío se te echa encima. Tu piel también lo sufre, mucho más de lo que te imaginas. Sufres rojeces, deshidratación en las aletas de la nariz, labios cortados, manos y pies resecos...
Tranquila porque es algo que nos pasa a todas y tiene solución. Para paliar los efectos más duros del invierno en tu piel tienes que protegerla. La clave es muy sencilla: tiene que estar hidratada durante todos los meses que duran las bajas temperaturas.
El problema fundamental no es el frío sino los cambios de temperatura a los que sometemos nuestro cuerpo. Esto se traduce en que los vasos sanguíneos al contraste de calor, se expanden y provocan cambios como sequedad, pérdida de brillo, mala cara...
Taparte todo lo que puedas
Esto es lo primero si vas a pasar mucho tiempo al aire libre con bajas temperaturas. Cuanto más cubierta esté la piel, y menos expuesta esté al contacto directo con el aire y el frío ¡mejor! Desde una bufanda hasta un 'foulard' con el que taparte la cara. Es es lo más importante.
Usar aceite facial, sólo o con tu crema
Un auténtico escudo protector para tu cara es mezclar con tu crema hidratante unas cotas de aceite facial para que éste potencie y mejore su función barrera actuando a modo de 'abrigo' cutáneo. Sumado a que nutre y dará luminosidad a tu cara.
Cremas untosas incluso en pieles mixtas y grasas
La piel se deshidrata más en invierno. Las calefacciones secan la dermis por lo que se hace imprescindible una crema de textura rica para el día, para que aporte toda la nutrición que necesita. Si tu cara tiene tendencia a la aparición de granitos, bastará con aplicarla en las mejillas, que son la zona más frágil.
Una vez a la semana, mascarilla
Fija una jornada para recargar las pilas de tu piel. Un buen truco es ponerte la mascarilla y cuando te la quitas, masajeas el exceso de producto y la usas como una 'sleeping mask'.
Bálsamos de labios
Queremos hacer un apartado especial para el cuidado de los labios ante el frío. Se trata de una de las partes de nuestro rostro que más sufre con las bajas temperaturas, pero que es complicada de proteger. Por eso es tan importante un buen bálsamo labial. Para el invierno es mejor los productos cuyas fórmulas llevan aceite, para que la hidratación sea total y constante. Además, ya tienes en el mercado labiales que suman a su fórmula oleica el color que tanto te gusta.


















