Rosalía celebró su trigésimo segundo cumpleaños con una tarta de cigarrillos y le regaló a Charlie XCX por el suyo un ramo de flores y cigarros. Kylie Jenner fue inmortalizada fumando en la portada de 'Vanity Fair' y Madonna y Hailey Bieber posaron con cigarrillos en 'Interview'. La imagen de Charli XCX y Madonna compartiendo cigarros de Djarum Black en el front row del desfile de moda masculina de Saint Laurent en París se viralizó. Estas son algunas de las señales que anuncian que, lamentablemente, la cultura pop está mandando el peligroso mensaje de que fumar está de moda. Antes, las celebridades ocultaban sus vicios. Ahora, presumen de ellos. De repente, fumar parece ser 'cool', y el hecho de que las figuras conocidas vendan esa idea en sus redes sociales es sumamente peligroso.

Los 'influencers' desempeñan un papel crucial al normalizar los dispositivos electrónicos

Pablo M. Alles, autor de 'Fumabook' (Vergara, 2026), explica que indudablemente, el tabaquismo es un problema de origen eminentemente social. “Los consumidores de cigarrillos convencionales y vapeadores sirven como modelos para las nuevas generaciones, no sólo en su entorno próximo (familiares, profesores o amigos), sino también a través de figuras de gran impacto en el cine, la música y las redes sociales”, dice a COSMOPOLITAN. “El 'blanqueamiento' del consumo de esta droga no es nuevo, pero hoy los 'influencers' desempeñan un papel crucial al normalizar los dispositivos electrónicos y las nuevas formas de administración de nicotina, como las bolsas orales. Detrás de estas conductas aparentemente espontáneas, casi siempre opera la estrategia de la industria que los comercializa”, asegura.

Añade la importancia de no olvidar que la inmadurez neurológica de niños y jóvenes les impide evaluar adecuadamente los riesgos de estos productos, por lo que es de vital importancia que los adultos muestren coherencia con la evidencia científica. “No sólo nos recuerda el peligro real que implica el consumo de tabaco, sino su enorme capacidad para generar una adicción que somete al individuo de por vida”, añade.

La nueva ley busca extraer de los escenarios sociales esa imagen tan integrada del fumador

Se acaba de aprobar en España el proyecto de ley del tabaco que amplía los espacios sin humo a terrazas, playas y otros espacios al aire libre. El texto prohíbe por primera vez el consumo de productos del tabaco por parte de menores de edad, y no sólo su venta o suministro. Pablo M. Alles aplaude el hecho de que la nueva ley, que lucha por prevenir la aparición de nuevos adictos a la nicotina, tenga como cometido romper la "normalidad" con la que cuenta el consumo de nicotina en la vida social. “La nueva ley busca extraer de los escenarios sociales cotidianos esa imagen tan integrada del adicto consumiendo. Lejos de viejos eslóganes como 'Fumar mata', ya era hora de aplicar medidas de índole social. Nos costará al principio, pero a la larga la inmensa mayoría se verá beneficiada”, dice.

La organización dedicada a la prevención del tabaquismo 'Truth Initiative' asegura que, aunque el consumo de tabaco y el vapeo en películas y programas de televisión populares entre los jóvenes pueden incitarlos a empezar a utilizar productos de tabaco, la industria del entretenimiento y la cultura popular siguen permitiendo la proliferación de estos contenidos, lo que contribuye a normalizar dichas prácticas y a presentarlas como algo glamuroso, rebelde y transgresor. Una nueva investigación de 'Truth Initiative', publicada en 'Addictive Behaviors Reports', revela que los jóvenes con mayor exposición a imágenes relacionadas con el tabaco en series populares de plataformas de 'streaming' tienen aproximadamente el triple de probabilidades de tener la intención de vapear o fumar en el próximo año, en comparación con aquellos expuestos a menos imágenes de este tipo.

Por su parte, la Asociación Española Contra el Cáncer, junto a la consultora de comunicación y estrategia digital Lasker, realizó hace tres años el análisis 'Influencers españoles y el impacto del humo digital en los jóvenes'. Se hizo una selección y revisión de contenidos de 450 de los principales 'influencers' españoles procedentes del mundo 'lifestyle', 'gamers', 'celebrities' de la televisión, etc, en Instagram, TikTok y YouTube. Del total de los perfiles analizados, un 25% ha publicado contenidos relacionados con tabaco en los últimos seis años. “Esto supone haber impactado en más de 182 millones de personas; de las cuales, el 28% tienen entre 18 y 24 años, lo que supone alcanzar a un público joven superior a los 51 millones”, advierten.

La fuerza de voluntad no basta para dejar de fumar

Es esencial recordar que la fuerza de voluntad no basta para dejar de fumar pues, como señala Pablo M. Alles, es un error creer que tenerla es la única clave para superar la adicción. “Todos los fumadores disponen de la voluntad suficiente; el problema surge cuando el proceso se aborda de manera incorrecta, lo que exigiría un nivel de esfuerzo superior al de la mayoría de los mortales. Por ello, un intento fallido no refleja una falta de voluntad, sino un enfoque equivocado”, asegura.

La recaída es parte del proceso para superar la adicción

"Son muchos los factores que deben alinearse para que ese esfuerzo inicial funcione. Tristemente, la mayoría atribuye sus recaídas a una carencia personal, pero no es así. Por eso recomiendo que se pongan en manos de profesionales cualificados para aprender el método correcto y lograr sus objetivos”, dice el psicólogo. Advierte además que la recaída es parte del proceso para superar la adicción; no es una cuestión de debilidad o estupidez. “El fumador es un adicto, y una de las consecuencias es la alta probabilidad de caer durante los primeros meses. Prácticamente todo el mundo que ha logrado dejar de fumar ha tropezado alguna vez, ya sea en el intento definitivo o en los previos. Como todo aprendizaje en la vida, este conlleva cometer errores y, en el caso del tabaco, el error es sucumbir ante la nicotina. Aunque el fumador debe hacer todo lo posible por evitarlo, lo verdaderamente importante es saber gestionar ese momento”, asegura.

Joanna Nilson, una de las fundadoras y presentadoras del 'podcast' y la cuenta de Instagram 'Haute and Bothered', explicaba a 'The Guardian' que la naturaleza cíclica de la moda —especialmente en el entorno digital— ha llevado a muchos jóvenes a recuperar la época dorada del tabaquismo. Señala en concreto que la gente ha comenzado a idealizar la estética 'indie sleaze', una especie de reinterpretación mágica de la cultura de principios de los años 2000.

"Fumar va de la mano de otras tendencias preocupantes para la salud"

“Los más jóvenes redescubrieron durante el confinamiento muchas de las fotos de fiestas y cuentas de Tumblr de aquella época, así como el desenfado y la sensación de libertad que parecían reflejar: el pelo revuelto de la mañana siguiente, las bailarinas sucias, el maquillaje corrido y la gente fumando dentro de los clubes”, asegura. Considera que fumar va de la mano de otras tendencias preocupantes para la salud. Dada la reciente revalorización de la delgadez como un activo social, asegura que “no le sorprende” que la gente recurra al tabaco para inhibir el apetito.

Todos sabemos que fumar mata, y por más que las celebridades hayan dejado de esconder que fuman, este es un buen momento para que quienes fuman se animen a dejarlo gracias a la nueva ley antitabaco. Y quienes lo dejen y recaigan, recuerda Pablo M. Alles, han de saber que de una recaída, nunca se empieza de cero. “El fumador debe vivir con la certeza de que, si hace bien las cosas, llegará el día en que las probabilidades de recaída sean cero”, dice para terminar.

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Marita Alonso es experta en cultura pop y estilo de vida. Escribe acerca de fenómenos culturales desde una mirada feminista en la que la reflexión está siempre presente. No tiene miedo de darle una pincelada de humor a las tendencias que nos rodean e intenta que el lector ría y reflexione a partes iguales. Cuando escribe sobre relaciones, su objetivo es que la toxicidad desaparezca y que las parejas sean tan saludables como las recetas que intenta cocinar... Con dramáticos resultados, claro. Los fogones no son lo suyo.

Ha publicado dos libros ("Antimanual de autodestrucción amorosa" y "Si echas de menos el principio, vuelve a empezar") y colabora en diversos medios y programas de radio y televisión luchando por ver las cosas siempre de una manera diferente. Cree que la normalidad está sobrevalorada y por eso no teme buscar reacciones de sorpresa/shock mediante sus textos y/o declaraciones.

Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense, imparte master classes de cultura pop, estilo de vida y moda en diversas universidades. En Cosmopolitan, analiza tendencias, noticias y fenómenos desde un prisma empoderador.