A veces nos dejamos un auténtico dineral en cremas, sérums y rutinas para cuidar la cara, pero nos olvidamos por completo de las manos, que son las primeras en chivarse de la edad. Con el tiempo, la piel de esta zona se vuelve más fina, se deshidrata y se apaga un montón. Por suerte, hemos dado con el truco definitivo para solucionar esto de una forma divertida y más económica: la tendencia en uñas que está arrasando este verano en todas partes.

Hablamos de las uñas perladas, esa manicura con un brillo efecto espejo o glaseado que se ha convertido en la obsesión absoluta de los salones de belleza. Lo tiene todo porque rejuvenece las manos y, además, hace que tu moreno destaque el doble sin tener que tomar más el sol. Este efecto tan 'top' no se consigue con un esmalte normal, sino aplicando un polvo brillante de cromo sobre el color base que elijas. Al frotarlo con una esponjita, la uña adquiere un efecto nacarado espectacular que cambia según cómo le dé la luz. Es justo ese juego de destellos el que hace la magia antiedad: desvía la atención de las manchitas, disimula las líneas y arrugas, y deja las manos con un aspecto jugoso, fresco y supercuidado, como si te hubieras hecho un tratamiento de spa.

Además de quitar años de encima, esta tendencia es la mejor aliada para presumir de vacaciones, ya que el brillo crea un contraste brutal que hace que tu piel parezca mucho más dorada, luminosa y radiante. Lo mejor de todo es que hay un color esperándote según las 'vibes' que lleves cada mes.

Si eres de las que prefieren un estilo clásico y elegante, la manicura francesa va a ser tu opción favorita. Darle este toque glaseado a tu uña de siempre queda finísimo y rejuvenece la mano con un toque de lo más 'chic'. En esa misma línea tienes el blanco, para conseguir un color que imita a las perlas más bonitas del fondo del mar y que recuerda a la arena fina de una playa paradisíaca. Es un tono superlimpio que hace que las manos se vean impecables y con un extra de luz. Sin duda, mi favorito porque se funde con tu piel y alarga tus dedos visualmente.

Para las que buscan un color enérgico y con el mejor rollo veraniego, los tonos frutales y tropicales son los reyes indiscutibles. El naranja, en su versión melocotón, evoca los atardeceres en la playa cuando el sol se esconde en el mar, aportando una calidez que resucita al instante las manos apagadas. El amarillo vibrante es la opción perfecta para las que no quieren pasar desapercibidas, recuerda a las flores más tropicales y da un chute de juventud inmediato. Si quieres algo igual de alegre, pero un pelín más dulce, el rosa chicle te dará ese 'look' estilo Barbie playera que es pura tendencia y que queda espectacular con cualquier vestido blanco.

Si te apetece innovar por completo y buscas algo más fresco y moderno, el azul es una auténtica pasada. Este color te transporta directamente al agua cristalina de una piscina infinita o al cielo despejado de una tarde de agosto. Es el tono perfecto para las que quieren una manicura que destaque, que tenga personalidad y que le dé un subidón de estilo a cualquier 'look' básico de vaqueros y camiseta.

Pero las opciones creativas no acaban ahí porque el verano está para jugar con los colores. Puedes probar con el color lila, inspirado en los campos de lavanda, que le da a las manos un aire místico, superjuvenil y muy diferente, o el verde menta, que te transporta directamente a un mojito bien fresquito al lado de la piscina o a las aguas cristalinas de las playas de Menorca. Es una apuesta atrevida y perfecta si buscas un diseño fresco y diferente para el verano que queda ideal tanto en uñas largas como cortas.

Al final, una manicura bien elegida puede ser tu mejor secreto de belleza para quitarte años de encima. Es ese ratito de mimo que te mereces y que te deja lista para comerte el verano. Solo tienes que elegir el color que más te apetezca probar hoy, pedir cita en tu salón y prepararte para no parar de mirarte las manos en todas las vacaciones. ¿A qué esperas para unirte al club del 'glow' veraniego?