El pasado miércoles saltaba la noticia: Meghan Markle y el príncipe Harry han cerrado un importante acuerdo laboral con Netflix a través del cual se comprometen a trabajar de forma activa con la plataforma de ‘streaming’ durante un par de años, tiempo que no ha sido definido con exactitud. Así lo hacía saber el medio The New York Times, que publicaba una carta en donde los duques explican que su labor junto a la empresa de ocio será la de producir un diverso contenido que oscilará desde documentales hasta programas infantiles y películas. Todo avalado por el rentable sello ‘Sussex’.

“Nos centraremos en un contenido que informe, pero que al mismo tiempo también aporte esperanza. Como padres primerizos, crear un contenido que resulte inspiracional también es importante para nosotros […] Estamos felices de trabajar con el equipo de Netflix cuyo alcance sin precedentes nos ayudará a compartir contenido impactante que nos haga entrar en acción”.
meghan markle y el príncipe harry se unen a netflix
WPA Pool//Getty Images
Harry y Meghan, en una foto de archivo.

¿Participará Meghan en alguno de estos proyectos?

Así las cosas, este inesperado giro laboral se dibuja como el primer gran movimiento empresarial desde que la pareja se mudara a Los Ángeles desde Londres hace aproximadamente seis meses. Y para quienes se lo pregunten, parece que no, Markle no tiene intención —en la actualidad— de retomar su exprofesión de actriz, por lo que será complicado que la veamos en algunos de los propios papeles que ella, junto a su marido, diseñe para Netflix. Así era como Ted Sarandos, director de contenido de la empresa, se deshacía en halagos mientras confirmaba esta colaboración:

“Estamos orgullosos de que Harry y Meghan hayan elegido Netflix como su hogar creativo. Nos entusiasma contar historiar junto a ellos que pueden llegar a desarrollar la resiliencia e incrementar la comprensión de nuestra audiencia”.

Pero, ¿de cuánto dinero estamos hablando?

Un contrato que no habrá resultado precisamente económico dado el elevado estatus de ‘celebrities’ del que goza la pareja después de que abandonaran sus labores con la Familia Real británica el pasado mes de marzo, pero que tampoco se acercaría a la cifra que diversos medios como Deadline aproximaban: 150 millones de dólares. De hecho, según aportaba este viernes PageSix, el acuerdo sería bastante bueno si superase los dos millones de dólares por año. Estas eran las palabras de un importante representante de talentos hollywoodense refiriéndose a dicho acuerdo:

“Shonda Rimes, creadora de ‘Anatomía de Grey’, tiene un contrato valorado en 150 millones de dólares con Netflix, mientras que Kenya Barris, guionista de ‘Black-ish’, roza los 100. Estaría sorprendido si el contrato [de Meghan y Harry] valiera más de dos millones de dólares al año”.

Una aproximación que avalan otras fuentes conocedoras de la industrian, quienes afirman que el papel de los duques de Sussex será el de productores, no el de creadores directos de contenido, como si lo es Rimes. Sea como fuere, lo cierto es que la pareja ya ha tenido un contacto laboral previo con la industria del entretenimiento desde que salieran de Reino Unido. Recordemos que Meghan ya colaboró poniendo la voz a ‘Elephants’, un popular documental de Disney + que rápidamente arrasó en la recién estrenada plataforma; así como Harry también habría coqueteado con la industria del entretenimiento de la mano de Netflix, aunque nada tan oficial y duradero como hasta ahora.

Headshot of Christian Rodríguez

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.