- Repasamos los ‘looks’ más icónicos y el cambio físico de Britney Spears.
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Mucho ha llovido desde que en 1998 una joven Britney Spears se diera a conocer con dos pompones y una falda escolar mientras presentaba al mundo el himno ‘Hit Me Baby... One More Time’. Por aquel entonces su imagen naíf así como sus coreografías pegajosas lograban crear un efecto catalizador en la industria musical que relanzaba al género pop a su época dorada. Muchas más ‘princesas del pop’ vendrían después de ella, pero pocas lograron elevar su imagen hasta la categoría de iconicidad, hito que la intérprete de Luisiana puede presumir orgullosa. Sus ‘crop tops’, el tiro bajo de sus pantalones o sus rubias y llamativas mechas son algunas de las señas de estilo que Spears ha logrado perpetuar pasadas dos décadas.
Su cambio físico ha sido más que notable desde entonces, una transformación que siempre ha estado sometida al escrutinio público más extenuante —no por poco fue durante muchos años la persona más buscada en Google—. Así, con sus idas y venidas y con sus particulares ’highlights’, hemos repasado la evolución de su armario, uno de los guardarropas más criticados de Hollywood.
El cambio físico de Britney Spears... desde ‘Oops’ a ‘Work B*tch’
1998
La cantante irrumpía en los hogares de todo el mundo con un aspecto inocente y al mismo tiempo provocativo. Era la perfecta chica ‘next door’ que ponía de moda todo lo que colgaba de su armario. Prendas a tener en cuenta: ‘crop tops’ básicos, estampados florales y ropa deportiva.
2001
Con la llegada de su tercer disco, Spears se deshacía de cualquier vestigio de niña buena e implantaba la tendencia del pantalón de tiro bajo con campana. No hubo una sola joven que no sucumbiera.
2004
Para ese entonces ya era una de las mujeres más deseadas del planeta. Sus ‘looks’ de látex, cuero y sus sedosas blusas mostraban al mundo los abdominales más anhelados (hasta día de hoy).
2007
El año en que tocó fondo. Su famoso episodio en el que se rapaba a sí misma servía como precedente a una larga listas ‘made in Hollywood’ donde se le catalogaba como una de las famosas peores vestidas de la década.
2011
Después de este ‘meltdown’ Britney resurgía y lograba colocarse en un plano mucho más discreto para la prensa amarillista que parecía no obsesionarse con su figura, sus hijos o sus descuidos cuando salía de fiesta. Su armario lograba entonces una armonía con su personalidad que ha defendido con coherencia hasta la actualidad.
2016
Durante su residencia en Las Vegas la intérprete de ‘Toxic’ se metía de lleno en el mundo del ‘fitness’ y volvía a recuperar su envidiable figura que se convertía de nuevo en protagonista de los tabloides. Para ese entonces su armario ya pasaba mucho más desapercibido en la sección de tendencias.
2020
Todo lo que sabemos de ella es a través de su maratoniana y humilde cuenta de Instagram, donde suele enseñarnos cómo son sus rutinas de ejercicio (junto a sus famosos ‘shorts’) así como protagoniza algún que otro desfile en casa que ya se ha convertido en su seña de identidad en redes.

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.










