- Olivia Rodrigo y Margarida Corceiro: todo lo que necesitas saber sobre nuestras chicas de portada de julio/agosto
- Olivia Rodrigo: 9 curiosidades de nuestra chica de portada de COSMOPOLITAN julio/agosto
- COSMOPOLITAN julio/agosto: Olivia Rodrigo y Margarida Corceiro en portada, 'looks' de playa y mucho más
"Disfruta". Con esa palabra la despedía cada mañana su madre a la puerta del instituto. La actriz, modelo y empresaria Margarida Corceiro (Santarém, Portugal, 2002) recuerda que, durante años, aquella consigna le resultaba ligeramente desconcertante. "¿Cómo voy a divertirme en clase?", se preguntaba. Hoy, sin embargo, la ha convertido en una especie de brújula personal. La repite en inglés y en portugués como un mantra: 'Have fun', 'diverte-te'. "Es un consejo de vida que llevo conmigo todos los días. Cuando dejas de disfrutar, quizá es el momento de dedicarte a otra cosa", dice, y sonríe con una naturalidad que parece desarmar cualquier artificio.
En sus comienzos, Margarida empezó a trabajar de modelo siendo apenas una adolescente, y desde entonces ha desarrollado una exitosa carrera que atraviesa la moda, el emprendimiento –cofundó la marca de bañadores Missus Swimsuits– y la belleza, como embajadora de Vichy. Su aspecto y su piel no sólo son un reflejo de sus 23 años, sino de un momento vital más maduro y consciente: "Hace unos años no me preocupaba tanto por el 'skincare'", reconoce. Y destaca la importancia de los cuidados de la piel. "Para mí Vichy es hidratación, 'glow', frescura. Ser embajadora de una marca así es genial", asegura sonriente. Como actriz, ha estrenado 'Todo lo que nunca fuimos', su primer papel protagonista en cine. Se trata de una adaptación del 'best seller' de Alice Kellen en la que da vida a Leah, una joven que se enfrenta al duelo tras la muerte de sus padres. A su lado, Maxi Iglesias interpreta a Axel, amigo de su hermano en la ficción, que se queda a su cargo para ayudarla a reconstruirse de nuevo.
¿Qué te atrapó de la historia?
En cuanto terminé de leer el guión pensé: "Qué maravilla, quiero hacer este trabajo". Después leí el libro y descubrí que el mío era un personaje intenso, con muchas capas. Pero contenía algo muy útil, porque ahí estaban todos los pensamientos de Leah. Al hacer una película tienes que ser fiel al guión, pero también encontrar tu propio camino.
El libro tiene muchísimos fans en todo el mundo, ¿te asustaba un poco eso?
Al principio tenía cierto temor, sí. Sabía que era un 'best seller' pero, cuando anunciamos que se iba a hacer la película, fuimos conscientes de la magnitud. Maxi y yo estábamos como: "Uf, no sé cómo vamos a hacer esto", porque la gente nos enviaba todo tipo de comentarios y hasta tatuajes con la portada del libro. Por un lado, que me vean como Leah, es un honor, pero por otro da un poco de miedito. Yo espero que les guste a todos los fans.
¿Cómo fue el trabajo con Maxi?
Ya nos conocíamos de la serie 'Punto Nemo', pero no habíamos compartido escenas. Maxi es una persona maravillosa que me ayudó un montón en el rodaje. Durante varias semanas seguidas tuvimos que rodar de noche, algo que yo odio. Empezábamos a las 7 de la tarde y terminábamos a las 6 de la mañana. Y cuando llegaban las 4 y yo me caía de sueño, él me decía: "Vamos a hacer un juego. Tienes que decir palabras para practicar tu español. Dime, por ejemplo, profesiones con la M…". Ese era el truco para que no me durmiese, ¡y funcionaba!
Tengo entendido que tuvisteis una supervisora para las escenas íntimas…
Sí, nos ayudó mucho. La verdad es que nunca había trabajado con una coordinadora de intimidad. De todos modos, Maxi siempre intentaba ser muy respetuoso y tuvimos muchas conversaciones. Yo creo que él me veía como una niña pequeña y le daba miedo hacer algo que me pudiera hacer sentir incómoda. Pero es un compañero maravilloso.
¿Viviste alguna situación difícil en el rodaje?
Rodar en el mar no es fácil. Y el frío… ¡madre mía, el frío! Hay una secuencia que grabamos en una piscina que fue muy complicada: no podía flotar, tenía que controlar el cuerpo para que no se moviese porque el plano de cámara era muy limitado. Y tenía que estar en una posición fija todo el rato y no hacer burbujas con la nariz. Pero, en general, fue un rodaje muy divertido y estábamos en un sitio maravilloso como el País Vasco, donde se come superbién y el paisaje es precioso.
Leah atraviesa un dolor profundo que evoluciona a lo largo de la película. ¿Cómo conseguiste hacer ese tránsito? ¿Te costó mucho?
Hay bastantes secuencias al principio en las que Leah no tiene mucho texto, así que tiene que transmitir todo únicamente con la mirada. Espero haberlo conseguido… (Suspira).
¿Y alguna vez has tenido un amor platónico, al igual que tu personaje?
Creo que no. Eso es lo que nos distingue a Leah y a mí. Yo soy mucho más práctica.
¿Ni un actor, ni un cantante?
Bueno, de pequeña, cuando veía 'High School Musical', me encantaba Zac Efron. Pero no era un amor platónico, más bien era mi 'crush'.
A la protagonista le gusta pintar. ¿Tú tienes algún 'hobby' que te ayude a desconectar?
Me encanta la música y cantar, poca gente lo sabe. Y también ir con mis amigos al karaoke. Es curioso, porque hay canciones que dicen exactamente lo que piensas. La música te ayuda a expresar hasta lo que no eres consciente de que sientes.
¿Hay algo que te haga sentir insegura, aunque no lo parezca desde fuera?
Como cualquier persona, hay momentos de duda, especialmente cuando empiezo nuevos retos o proyectos fuera de mi zona de confort.
¿Qué versión de ti misma te gustaría no perder?
La versión curiosa y abierta a aprender. Es esencial mantener siempre esa disposición, al margen de la etapa profesional en la que te encuentres.
¿Y en qué momentos te sientes más poderosa?
En esos en los que estoy completamente enfocada en el trabajo y siento que estoy dando lo mejor de mí de forma consistente y consciente.
¿Cuándo fue la última vez que dijiste "no" y te sentiste orgullosa?
Siempre que digo "no" a algo que no está alineado con mi momento o con mis valores siento que me estoy respetando, y eso me aporta tranquilidad.
Tienes más de dos millones de seguidores en redes sociales. ¿Cómo gestionas esa exposición?
Todo lo que comparto lo hago de una forma muy natural y espontánea, y no pienso que hay millones de personas mirándome. Pero poco a poco voy teniendo más conciencia de ello. Antes me encantaba subir cosas de mi familia y ahora, sin embargo, pienso: "¿Quiero que millones de personas vean lo que mi hermana está haciendo?".
¿Te importa más la mirada de los demás o tus propias expectativas?
Siempre he dado mucha más importancia a mis propias expectativas. Lo más importante para mí es sentir que soy fiel a mi trabajo y a mis valores.
¿Qué tipo de personas te generan rechazo?
No me gustan las actitudes irrespetuosas ni la falta de empatía. Para mí es muy importante la forma en la que se trata a los demás.
¿Qué prejuicio crees que tiene la gente sobre ti que es completamente falso?
A veces existe la idea de que todo es fácil o automático para mí, pero detrás de cada proyecto hay mucho trabajo, dedicación y disciplina.
¿Has sacrificado algo por dedicarte a esto?
Más que sacrificios, lo veo como elecciones. Evidentemente hay etapas con menos tiempo personal, pero intento siempre encontrar equilibrio.
En ocasiones, la gente juzga a otras personas por su físico. Y aunque eres una mujer muy guapa… Sé sincera: ¿eso te ha condicionado de algún modo?
Obviamente, sí. Yo sé que mi imagen me abre muchísimas puertas. Y tengo una suerte tremenda por ello. Pero luego, para poder aprovecharlo, tienes que trabajar mucho. De hecho, creo que tienes que currártelo todavía más para demostrar que lo mereces de verdad.
¿Cómo te gustaría verte en cinco o diez años?
Me gustaría verme realizada, con proyectos que me desafíen artísticamente y, al mismo tiempo, con una vida equilibrada y saludable.
¿Qué rutinas de belleza sigues?
Intento beber mucha agua, algo que antes no hacía. También entreno, porque el ejercicio me hace sentir bien y me ayuda a dormir mejor. Y esto es clave: cuando no duermes lo suficiente, se nota en la cara y en la piel. Todo está conectado: ejercicio, agua, sueño, comida… Son cosas importantes.
En Santarém, cuando eras una niña, ¿soñabas ya con este momento que estás viviendo?
De pequeña solía decir a mis padres que quería trabajar en la tele. Y cuando llegaban las Navidades, mi regalo favorito era ir al teatro en Lisboa. Me gustaba todo: la música, la escenografía… Luego, en casa, hacíamos funciones para la familia. Nunca me planteé acabar siendo actriz, pero en el fondo sabía que iba a ser artista de alguna manera.
¿Ha habido alguna idea que hayas cambiado completamente en los últimos años?
He aprendido a ver el éxito de una forma más equilibrada. Hoy valoro más la constancia, el proceso y el bienestar que la idea de perfección o rapidez.
¿Y qué es para ti el éxito?
Poder hacer lo que me hace ilusión. Seguir escogiendo personajes que me desafíen y seguir divirtiéndome. Para mí, ese es el éxito.
Realización: Nuria Sánchez. Asistente de fotografía: Sheila Velasco. Maquillaje: José Belmonte (Cool Producciones). Peluquería: Jesús de Paula (Cool Producciones). Producción: Marta Sánchez.















