Desde pequeña, su lugar ha estado delante de cámaras o sobre un escenario, el flamenco y la interpretación son los pilares de su vida. Hoy, Asia Ortega se encuentra en uno de sus mejores momentos a nivel profesional. Tras saltar a la fama con proyectos como 'Hasta el Cielo' o 'El Internado: Las Cumbres', su carrera ha dado un giro, según nos cuenta, hacia producciones "más maduras", gracias a títulos como 'Fragmentos', que pasó por el Festival de San Sebastián, o 'Perfil Falso', una serie de Netflix que se desarrolla en Colombia. También tiene en mente emprender nuevos caminos todavía sin explorar.

Mientras esto sucede, podemos verla en su última película, recién estrenada y que lleva por título 'Mallorca confidencial', un 'narcodrama' en el que su personaje Nela, que acaba de salir de prisión, se encuentra entre la espada y la pared y tiene que enfrentarse a un debate interior bastante complejo relacionado con su familia. Artistas como Lolita Flores (La Chusa) o Jordi Sánchez (Moncho) acompañan a la actriz en este proyecto que promete no dejar a nadie indiferente.

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Sara Moreno López

Estás en un momento muy activo de tu carrera. ¿Cómo estás viviendo esta etapa?

Muy bien. Estoy bastante acostumbrada al ajetreo y al 'multitasking' desde chiquitita porque yo hacía de todo. A veces, las situaciones personales son un poco más complicadas y hay momentos que necesitaría un par de días seguidos en casa. Pero, por otra parte, estoy superagradecida de que haya actividad. Hace aproximadamente un año, tuve un parón un poco más largo, de unos ocho meses, y ahí sí me asusté un poco. Me suele dar más miedo el vacío que el volumen de trabajo. Por otro lado, además de afrontar proyectos audiovisuales, también me apunto a un bombardeo como montar bolos flamencos. También estoy en otro proyecto con un amigo y he hecho los coros a Queralt Lahoz, una hermana mía que canta. Si no tengo trabajo, me lo invento.

Ahora estrenas 'Mallorca Confidencial'. ¿Cómo fue esta experiencia?

Vivimos el rodaje con mucha conexión entre todos nosotros y creamos una familia que atraviesa la pantalla. Es una película que tiene mucha acción, tiene muchos momentos, como digo yo, de trabajo de mesa, de sentarse y hablar con los silencios. Tiene también un punto de crítica, cómo lo marginal se cuela en la sociedad y se utiliza, por ejemplo, para aprovecharse de ese 'boom' inmobiliario. Se utilizó mucho la 'cara B' de la isla de Mallorca. Además, habla de un conflicto entre mujeres, pero no desde la agresividad y competitividad.

La película gira en torno al mundo del narcotráfico y la familia. Vimos algo parecido en 'Hasta el cielo'. ¿Hay alguna relación entre estos dos proyectos?

Como mucho podríamos hablar de mujeres que trabajan en la clandestinidad y que, a pesar de ello, ponen por delante la familia, su papel de madres y cuidadoras. Pero, la verdad, no veo mucha relación. Igual se puede decir que tienen personajes femeninos con mucha potencia, mucha crudeza y verdad.

¿Cómo ha sido trabajar con Lolita Flores?

Ha sido un regalazo. Es muy generosa. Con toda la trayectoria que tiene, y todo lo selectiva que podría ser, desde que Lolita Flores me abrió las puertas de su casa tuvimos una gran conexión. Ella lo da todo, aunque esté fuera de cámara, te mira, te regala y te da la misma energía como si estuviera ella en su toma. La verdad es que es un regalazo trabajar con gente así, que puedas aprender tanto de una persona con tanta experiencia y que a la vez sea tan generosa.

Me suele dar más miedo el vacío que el volumen de trabajo

Además de esta cinta, rodaste en Colombia 'Perfil falso...

Sí, estuve tres meses allí grabando este proyecto para Netflix. Ha sido una experiencia curiosa porque tienen formas muy distintas de rodar y trabajé con artistas internacionales, algo que te da un poquito más de perspectiva. La organización que tienen en 'set' es distinta. Yo, a priori, pensaba que había más desorganización, pero no, es que le dan más espacio a la creatividad. Hay momentos con un poco más de 'flow', aunque esté todo muy cerrado. Allí se ensaya como siete veces la secuencia, pero suele quedar a la primera y hay que ir muy atento, muy preparado y muy despierto para cazarlas al vuelo. Y luego, por otro lado, me ha gustado mucho cómo trabajan estéticamente la foto, son muy precisos con cada luz que ponen. Todo está muy estudiado. He aprendido mucho de resoluciones creativas que aquí hacemos de otra manera. Además, fue una aventura rodar sola tres meses a Colombia.

Otro de tus proyectos más destacados fue 'Fragmentos'. ¿Qué significó este título para ti?

Fue el primer proyecto en el que he podido disfrutar de desgranar y deshilar un personaje con calma, poderle poner mucho de mí. Fue un proyecto muy catártico. Además, fue un honor trabajar con Emma Suárez, un primor de la interpretación y supergenerosa. Me dio un par de 'tips' en rodaje que me llevo para los restos. También trabajé con Manu Vega, que además estaba produciendo, y verle en momentos que se tenía que poner la careta de productor y seguir trabajando me ha hecho interesarme por la dirección y la producción de ejercicios audiovisuales. Me está picando un poco el gusanillo y me están entrando ganas de dirigir, de hacer mis cosas. Tengo muchas ganas de hacer proyectos propios también.

Mirando atrás, ¿qué trabajo ha sido el más importante para ti hasta ahora?

Le tengo un cariño especial a 'El internado' porque ahí entendí lo que era llevar el peso de un protagónico. Nos pilló en época de pandemia y fue un rodaje duro. Pero, al final, salió todo bien, aprendí lo que es medirse las energías para llegar a todo, a rebajarme las responsabilidades. Fue un máster.

Has pasado por series juveniles y ahora eres parte de proyectos más adultos. ¿Tienes la sensación de que tu carrera está evolucionando hacia algo más maduro?

Sí, yo creo que sí. El papel de chica de barrio y fuerte, con un carácter marcado, se está empezando a desdibujar. Creo que soy una actriz polifacética y se me pueden sacar muchos colores distintos, por fin la industria está viendo que tengo otras facetas. Por eso fui a Málaga con un 'look' de Campanilla, para que me vieran evocando un poquito a Audrey Hepburn. Ella tenía esa capacidad tanto de hacer de mendiga como de princesa y es un poco mi idea de carrera. Yo soy actriz porque tengo muchas ganas de vivir distintas vidas, creo que con una me quedo corta con la intensidad que tengo, y de probarme en personajes que me rompan la cabeza y que, a priori, no sepa cómo hacer. Tengo ganas de probarme a mí misma.

Le tengo un cariño especial a 'El internado' porque ahí entendí lo que era llevar el peso de un protagónico

¿Cuál es tu relación con el flamenco y qué proyectos tienes en el ámbito de la música?

Yo tengo dos pilares artísticos en mi vida, uno es la interpretación y el otro es la danza. El lenguaje con el que más siento que se define mi interior es el flamenco. Yo he visto funerales donde se baila encima de la caja del muerto, o sea, el flamenco tiene algo que es como la vida, que te atraviesa y te ayuda a transitar tanto las situaciones más duras como las más felices. Cuando era pequeña, en mi casa, nos despertábamos con flamenco. Mi padre, aunque es argentino, es muy aficionado. Mi familia de aquí es del sur: mi abuelo es de Córdoba y mi abuela es de Aceuchal, Extremadura. Es algo con lo que estoy muy conectada desde pequeña. De hecho, mi película favorita era 'Flamenco', de Carlos Saura. Y tengo montado un cuadro flamenco con Kevin Lisbona, que toca la guitarra y el piano, Jesús Canto, con la percusión, Rafa Palomares, que toca el saxo y la flauta travesera, mi hermana la 'cantaora' y yo, como 'bailaora'.

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Carlos Alvarez//Getty Images

Ahora que hay muchas adaptaciones de libros, ¿hay alguna novela en concreto que te gustaría protagonizar?

Algo de época, tipo 'Versalles', me flipa esa época. Me tira mucho la Edad Media también, creo que hay mucho que contar. Me gustaría tal vez hacer algo que hable de los pueblos nativos de Sudamérica. O también, de repente, algo como la película 'Latcho Drom', que habla del viaje del pueblo gitano. Algo muy antropológico; tengo vocación antropóloga, me fascinan las personas. Por dar un título: una 'rock movie' de época.

Si ahora mismo te dijeran que puedes elegir cualquier papel, ¿cuál sería tú primera opción?

Una partera en la Edad Media que es perseguida. Vi una película que se titula 'La ramera errante' y me marcó un montón. Era una mujer que tenía una desgracia vital y acababa como prostituta y concubina de un rey. Algo muy loco. Estas trayectorias vitales de gente me atraen.

Últimamente está muy presente la idea de que los 'influencers' están ocupando un espacio que antes era sólo de los actores ¿Qué opinas al respecto?

Cada uno trata de sobresalir en un campo. Es posible que algún 'influencer' se haya sentido atraído por la interpretación desde la infancia y al tener un poquito más de exposición y capacidad de hacer ruido, puedan acceder a este mundo. No lo definiría como intrusismo, pues yo considero que lo hago cada vez que grabo un papel, porque igual me toca interpretar a una doctora. No soy nadie para juzgar lo que hace cada uno. Lo que sí creo es que hay que ser muy coherente con las cosas que se hacen, hay que tener mucho cuidado con cada palabra que se dice porque, al final, es gente que está influyendo, especialmente, en jóvenes con mentes que se están formando. Simplemente, alzo la voz para decir que miremos bien lo que estamos diciendo y si entramos en un sitio que no conocemos, lo hagamos con respeto.