- Arrugas a los 30 años: cómo prevenirlas, las mejores cremas y tratamientos
- ¿Qué puedo ‘pincharme’ en la cara en verano?
- Los 8 tratamientos que mejor preparan la piel ante la exposición solar porque previenen arrugas y favorecen la producción de colágeno
La medicina estética no deja de evolucionar y cada día salen nuevos productos para mejorar la calidad de la piel desde dentro, minimizar imperfecciones, difuminar arrugas o aportar volumen. Y aunque nada es completamente inocuo cuando hablamos de infiltraciones, hay sustancias que llevan décadas utilizándose y que están aprobadas por la FDA, lo que las convierte en productos muy seguros y testados.
Antes lo habitual era infiltrarse solo una sustancia, pero ahora se ha descubierto que hay sustancias que se complementan y que si se opta por las de mayor calidad y se usan en manos de profesionales reconocidos los resultados de la combinación se refuerzan y consiguen una piel de bebé digna de envidia.
Uno de los activos que más de moda se está poniendo son los polinucleótidos, aunque a diferencia de otros más conocidos, como el ácido hialurónico, mucha gente no sabe qué es lo que son. Lo explican el equipo médico de Clínica Mira+Cueto: “Los polinucleótidos son derivados del ADN de salmón y sometidos cuidadosamente a procesos de purificación, promueven la producción natural de colágeno y elastina, mejoran la microcirculación de la piel y aportan beneficios antioxidantes y antiinflamatorios”.
Y si se combinara con otro activo para sumar resultados y conseguir esa piel de bebé, ¿cuál sería? Los expertos coinciden en que los polinucleótidos y el ácido hialurónico juntos conforman una combinación ganadora. “El ácido hialurónico es uno de los activos más eficaces y versátiles en medicina estética. Su capacidad de atraer y retener agua lo convierte en un verdadero aliado para hidratar intensamente la piel desde el interior. Cuando se infiltra, el ácido hialurónico permite restaurar volúmenes perdidos, mejorar la elasticidad y suavizar arrugas, hidratar en profundidad. Pero no se trata sólo de rellenar, sino de mejorar la calidad cutánea en su conjunto. Con el ácido hialurónico la piel recupera frescura, luminosidad y firmeza, revelando un aspecto descansado y rejuvenecido sin alterar la armonía facial. Es, sin duda, un tratamiento ideal para conseguir ese efecto de buena cara inmediata que no necesita explicación, simplemente se nota”, explica la doctora Laura Santos, médico estético de DEMYA Martín del Yerro I Amselem.
Por su parte, los polinucleótidos son auténticos catalizadores de la renovación celular. “Actúan como bioestimuladores que despiertan a los fibroblastos, esas células clave que fabrican colágeno, elastina y ácido hialurónico de manera natural. Al infiltrar los polinucleótidos, la piel comienza un proceso regenerativo que se traduce en mayor firmeza, densidad y luminosidad. Además, combaten el envejecimiento provocado por factores externos como la radiación UV o la contaminación. A diferencia de otros tratamientos, los polinucleótidos no rellenan ni moldean, sino que activan los mecanismos internos de la piel para que funcione mejor. El resultado es progresivo y natural, como si el rostro recuperara su vitalidad desde el interior. Ese ‘glow’ natural, pero que todo el mundo nota”, añade la especialista.
Sabiendo lo que son cada una de estas dos sustancias, se entiende mejor por qué la combinación de ambas es un chute de vitalidad para que la cara recupere esa piel de bebé. “La razón está en cómo se complementan. El ácido hialurónico ofrece un resultado inmediato: hidrata, mejora la textura y da ese efecto de rostro descansado, casi al instante. Los polinucleótidos, en cambio, trabajan a medio plazo estimulando las células responsables de regenerar la piel, aportándole firmeza, tonicidad y resistencia. Esta combinación permite que la piel no sólo luzca más bonita y equilibrada en el momento, sino que mejore su calidad de manera progresiva. Es una sinergia brillante que logra potenciar tanto el aspecto como la salud del tejido cutáneo”, afirma la doctora Laura Santos.
Queda claro que son compuestos con funciones diferentes que suman. En palabras de esta experta: “Casarían mal si compitieran, pero se entienden perfectamente. Mientras uno actúa como tratamiento embellecedor de choque, el otro opera como terapia celular de fondo. El ácido hialurónico aporta volumen e hidratación externa, los polinucleótidos incentivan la fabricación de esos mismos componentes desde el interior. Esto logra una piel más firme, hidratada, con un tono más uniforme y una textura más suave. Cuando se combinan, no solo se embellece la superficie, se reeduca la piel para que funcione mejor por sí misma”.
Resultados más que visibles
Como existen distintas tipologías de ambas sustancias, para usarlas combinadas y conseguir esa piel de bebé que todo el mundo quiere, el ácido hialurónico más adecuado es el no reticulado y de bajo o medio peso molecular. “Este tipo se caracteriza por su textura más ligera, lo que permite una distribución uniforme en la dermis sin generar volumen excesivo. Su función principal es hidratar intensamente y mejorar la calidad cutánea desde los primeros minutos, algo que encaja perfectamente con la acción más lenta y profunda de los polinucleótidos”, puntualiza la doctora de DEMYA Martín del Yerro I Amselem. En cuanto a los polinucleótidos, aunque normalmente se extraen de fuentes naturales, hoy también hay versiones sintéticas muy eficaces y seguras. “Según su concentración y formulación, pueden tener diferentes objetivos: mejora de la elasticidad, regeneración, firmeza… Para combinarlos con ácido hialurónico, se suelen elegir aquellos con propiedades hidratantes y regeneradoras, ya que trabajan en perfecta sintonía”.
“Mientras que el ácido hialurónico proporciona resultados visibles desde la primera aplicación, con una duración aproximada de entre 6 y 12 meses, los polinucleótidos actúan de forma progresiva, con mejoras que comienzan a observarse a partir de la segunda o tercera semana de tratamiento y se optimizan con varias sesiones”, comentan desde la Clínica Mira+Cueto.
Esta técnica, como señalan, tiene efectos tanto en pieles jóvenes como maduras. “Los pacientes más jóvenes (25-35 años), con buena estructura facial, pueden beneficiarse de protocolos con polinucleótidos orientados a la prevención y bioestimulación. A partir de los 35 años, y especialmente en mayores de 50 suele ser la estrategia más eficaz para regenerar y restaurar volumen en zonas específicas”.
Coincide la doctora Santos: “Este tratamiento está recomendado para pacientes que desean mejorar la calidad de su piel sin cambiar su fisonomía. Es ideal para quienes presentan signos de envejecimiento, piel apagada, pérdida de elasticidad o deshidratación. También puede aplicarse como medida preventiva en pieles jóvenes que buscan reforzar su estructura dérmica antes de que aparezcan los primeros signos visibles de envejecimiento”.
¿Cómo se aplica este protocolo combinado?
Según la médico estético Laura Santos, depende del objetivo y del tipo de piel de la persona. “Aunque suele aplicarse en una misma sesión para lograr una sinergia completa, hay profesionales que prefieren espaciar el tratamiento en dos fases: primero el ácido hialurónico para un resultado inmediato y posteriormente los polinucleótidos para iniciar el proceso regenerador. Normalmente se indican tres sesiones iniciales, espaciadas tres o cuatro semanas. Para mantener los resultados, se recomienda una sesión de refuerzo transcurridos cuatro o seis meses. Se trata de un tratamiento mínimamente invasivo, cómodo y fácilmente integrable en cualquier rutina estética, sin tiempos de recuperación prolongados ni alteraciones significativas”.
En todo caso, es importante tener en cuenta que no está indicado en personas con enfermedades autoinmunes, antecedentes de alergias severas, infecciones activas en la zona a tratar, embarazadas ni en periodo de lactancia. Y, como siempre, lo más importante es acudir a un profesional reconocido, que realice una valoración personalizada y detallada antes de decidir el tratamiento para asegurar su eficacia y su seguridad.
COSMOPOLITAN es la revista para mujeres jóvenes más leída del mundo. Fue en década de 1960, cuando la legendaria editora Helen Gurley Brown transformó la marca, convirtiéndola en lo que es hoy, un símbolo de liberación y empoderamiento femenino.
Como medio de referencia para los ‘millennial’ y la Generación Z en el ámbito de la moda, la belleza, el entretenimiento y el estilo de vida, nuestro equipo de periodistas produce, cada día, la información más actualizada sobre ‘celebrities’ nacionales e internacionales, detecta las últimas tendencias para que las adaptes a tu vida, selecciona el mejor ‘shopping’, y escribe acerca de las últimas novedades en cuestión de películas, series, libros y música. Además, ofrece entrevistas a personajes de interés de todos estos ámbitos, al igual que reportajes en profundidad que puedan inspirarte y ayudarte en tu día a día. Tratar contenido que aborde la sexualidad, las relaciones y el amor, también forma parte del ADN de la revista. Y psss… Como amantes de la astrología, un equipo especialista cuenta lo mejor de tu horóscopo diario, semanal y mensual.
Por último, COSMOPOLITAN también es un lugar para hablar de las cosas que de verdad importan a las jóvenes de hoy. Temas sobre salud mental, feminismo, diversidad, empoderamiento, sostenibilidad o dinero y trabajo llenan nuestros artículos de información contrastada con expertos, que convive con nuestro tono cercano, práctico y divertido.
Todo esto es posible gracias al equipo de redactores y colaboradores expertos y cualificados en las diferentes áreas de las que escribimos para entretenerte e informarte. El equipo de redacción de COSMOPOLITAN está ubicado en Madrid, España, y está compuesto por:
Directora: Cecilia Múzquiz (cmuzquiz@hearst.es)
Directora digital: Amaya Lacarra (alacarra@hearst.es)
Redactora jefe: Ana M. Jiménez (ajimenez@hearst.es)
Redactora jefe web: Paula Miranda (pmiranda@hearst.es)
Directora de arte: Belén García-Duarte (bgarciaduarte@hearst.es)
Directora de belleza: Mariana Portocarrero (mportocarrero@hearst.es)
Directora de moda: Carmen Martínez Pita (cmpita@hearst.es)
Editora gráfica: Beatriz Barrionuevo (bbarrionuevo@hearst.es)
Editora web: Sandra Guerra (ssanchez@hearst.es)
Editora web: Silvia Lorente (slorente@hearst.es)
Redactora de actualidad: Marieta Taibo (taibo@hearst.es)
Community manager: Nerea Alhajas (nalhajas@hearst.es)
Colaboradores digitales:
- Nerea Panicello, colaboradora de Entretenimiento
- Berta de Miguel, colaboradora de Moda
- Inés de la Fuente, colaboradora de Actualidad, Moda y Celebrities
- Gema López, colaboradora de Actualidad, Moda y Celebrities
- Virginia de los Ríos, colaboradora de Belleza
- Cristina Cañedo, colaboradora de Belleza y Entretenimiento
- Álvaro Alonso de la Fuente, colaborador de Actualidad y Celebrities
- Margarita Moon, colaboradora de Horóscopo












