Con el pelo es bastante normal tener una relación amor-odio, lo cuidamos, nos gusta que luzca brillante y sano, pero quien lo tiene lacio suele querer volumen, la que lleva con rizos desde su más tierna infancia anhela el liso tabla y la que es morena desearía ser rubia o a la inversa. Afortunadamente, hoy en día en los salones hay tratamientos específicos que no dañan el cabello y que pueden modificarlo a tu antojo. Pero en casa es otra cosa. ¿Cuántas veces salimos de la peluquería encantadas y es lavarnos el pelo por primera vez y perder todo su encanto?

Y es que no solo el corte y los productos que utilicemos son importantes a la hora de tener pelazo, sino también los protocolos que usemos en casa, y principalmente cómo lavemos nuestro pelo, si seguimos el protocolo habitual o un lavado inverso, si usamos pocos o muchos productos, cuánta cantidad aplicamos, etc.

Habrá quien piense que lavarse el pelo que no tiene ninguna ciencia, pero no te equivoques, es el primer paso para presumir de una melena 10. De hecho, si no fuera tan importante, no estaríamos hablando de ello ni se hubieran probado inventos, algunos tan estrambóticos como el ‘no poo’, es decir, nada de champú (y sustituirlo por agua por vinagre), una moda basada en la creencia de que este producto elimina los aceites naturales del cabello y lo destroza. Y nada más lejos de la realidad, pues como explica la dermatóloga “el champú elimina la grasa producida por las glándulas sebáceas, donde quedan atrapadas las células muertas del cuero cabelludo, la suciedad o las sustancias que nos apliquemos en él, como lacas, gominas, etc. Esta grasa o sebo debe eliminarse periódicamente por razones que van más allá de lo meramente estético, ya que supone una importante fuente de microorganismos que pueden favorecer las infecciones”.

Pero que estemos dándole tantas vueltas a cómo lavarnos el pelo, si de la manera tradicional o con el lavado inverso, y también con qué productos – los champús sin sulfatos y los champús naturales están ganando terreno– está indicando que nos preocupa saber si lo hacemos bien o no y cómo esto puede afectar a nuestro cuero cabelludo y a la apariencia de nuestro pelo. Últimamente, entre las técnicas que más interés están suscitando se encuentra el lavado inverso.

¿Qué es el lavado inverso?

Nos lo explica Álex Sestelo, estilista y director del salón que lleva su nombre: “El lavado inverso consiste en invertir el orden del lavado del cabello: primero se aplica el acondicionador y después el champú. Cada paso se hace de la misma manera que seguiría el orden habitual; es decir, con el cabello húmedo se aplica primero el acondicionador, insistiendo de medias a puntas dejándolo actuar unos minutos y, una vez enjuagado, se utiliza el champú aplicándolo desde la raíz y masajeándolo bien para asegurar que se elimina el acondicionador por completo. Después se enjuaga y se repite la operación de la aplicación del champú otra vez si se desea”.

¿Qué efectos se consiguen con el lavado inverso?

Según apunta este especialista, “para empezar, al lavar el cabello de forma inversa, se torna mucho más fácil de peinar. Y como se retiran por completo los residuos de acondicionador, que hacen el cabello más pesado, y se finaliza con una limpieza profunda, aumenta su volumen al instante. Además, con el lavado inverso el cabello dura limpio más tiempo debido a que el cabello recibe todos los activos necesarios con el acondicionador, mientras que todos los innecesarios serán lavados por el champú y, por tanto”.

Además, el lavado inverso tiene también otra ventaja, según destaca la estilista capilar A. García, de Studio 25: “Al estar el cabello más receptivo al producto por dejar actuar el producto nutritivo, se potencian los efectos suavizantes y el cabello queda más sedoso o nutrido debido a hay un tiempo de actuación mayor”.

¿A qué tipo de cabellos les viene bien y cuáles deben evitar el lavado inverso?

“En principio, no hace falta que lo evite ninguno. Pero sí es verdad que a los cabellos finos o los cabellos grasos les viene mejor que al resto, porque el lavado inverso elimina por completo el residuo del acondicionador (ya que después viene el champú), que suele tener siliconas, que aportan peso y ensucian más rápidamente el cabello”, asegura A. García.

Sextelo coincide y apunta que el lavado inverso también favorece a los cabellos rebeldes: “Es ideal para cabellos lisos y sin volumen, ya que justamente el lavado inverso favorece el volumen y el brillo, por lo que está especialmente indicado para ese tipo de pelo. Para el pelo rizado también puede ser una buena opción, sobre todo, para que luzca más definido y para una mayor facilidad a la hora de manejarlo y peinarlo”.

La pregunta es si se debe emplear de manera habitual este protocolo del lavado inverso o es conveniente alternarlo con la rutina convencional. “Realmente no es más aconsejable uno que otro, pero por falta de tiempo, solemos seguir los pasos tradicionales. Ojalá pudiéramos disponer de horas para aplicarnos los productos prelavado, pero normalmente vamos con prisa. Si necesitamos un extra de nutrición, bastaría con alternar el proceso al menos una vez a la semana”, indican desde Studio25.

¿Se pueden usar varios productos con el lavado inverso?

El lavado inverso puede descolocarnos un poco, sobre todo si habitualmente usamos varios productos para lavarnos el pelo, como sérums, prechampú, etc. Por ejemplo, ¿se puede usar mascarilla para el pelo y, en ese caso, en qué lugar iría? Nos saca de dudas Michel Pineda, estilista capilar de Isamar Studio: “Si al hacerse el lavado inverso se utiliza mascarilla, habría que seguir el mismo método que con el acondicionador, debería ponerse al principio, ya que es un tipo de producto aún más graso y pesado que el acondicionador. En este sentido, sería incluso más recomendado utilizar mascarilla en vez de acondicionador, ya que penetra en mayor profundidad en el cabello. De esta manera, cuando luego lo lavamos con el champú, no se pierde tanto producto, ya que este es un tratamiento que solo actúa en las capas más superficiales del cabello”.

Y para que el resultado del lavado inverso sea insuperable, queda por saber si hay que seguir alguna rutina especial al peinar el pelo. “En cuanto al secado, se puede hacer como queramos: al aire o con secador. El lavado inverso sólo se centra en el propio proceso de lavado, por lo que la manera que elijamos para peinarlo después no va a interferir en el mismo”, apunta el especialista de Isamar Studio.

La guinda a todo esto es elegir productos de calidad. Estos son algunas de nuestras recomendaciones:

Este acondicionador sólido para todo tipo de cabello es fácil de usar, tiene un 98% de ingredientes naturales y es biodegradable.

BeauTerra Acondicionador Sólido

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Otro producto que te ayudará a dar vida a tu pelo es este champú hidratante y protector del color, que además de limpiar, restaura la fibra. Es un producto especialmente recomendado para el pelo fino.

Kérastase Bain Chroma Respect- Chroma Absolu

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Y si tienes el pelo muy castigado, este champú antiedad con ácido hialurónico consigue un cabello extremadamente brillante y sedoso.

Cotril Timeless Anti-age Water con Ácido Hialurónico

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Headshot of Virginia de los Ríos

Virginia de los Ríos es experta en Belleza y Grooming, temas de los que escribe habitualmente en Cosmopolitan: cremas faciales, cosmética corporal, tratamientos capilares, protocolos en cabina, perfumes, nuevos activos… Desde Dior a Chanel, pasando por Loewe, Sephora, Augustinus Bader o Cantabria Labs, sigue al milímetro los lanzamientos de las marcas del sector beauty, desde las más prestigiosas a las firmas nicho o las marcas low cost.

A esta periodista especializada en belleza y tratamientos –y a la que muy pocas cosas le harían renunciar a un pintalabios rojo satinado– le sigue apasionando, después de 15 años escribiendo sobre belleza, colarse en los laboratorios cosméticos para conocer cómo se desarrollan los ingredientes más punteros, destapar el frasco de las nuevas esencias y meter los dedos en los tarros de crema. Antes de que Instagram fuera un embrión, creó la plataforma The New Millesime, con el formato de tablero, para dar a conocer y analizar lo último en cosmética de lujo y lifestyle.

Virginia de los Ríos se licenció en Filología Hispánica por la Universidad de Deusto, posteriormente se diplomó en Edición y Publicación de Libros por la misma universidad y tiene el Máster en Periodismo por la Universidad del País Vasco. Fue profesora de Lengua y Literatura españolas durante dos años en la Universidad de St. Andrews (Gran Bretaña) y cuenta con una experiencia de más de dos décadas como periodista en distintos medios de comunicación, entre los que destacan algunas de las cabeceras de HEARST, como Elle, Cosmopolitan, Harper’s Bazaar, Men’s Health o Esquire. Además, ha sido redactora jefe de Women’s Health y ha colaborado en numerosos grupos editoriales y publicaciones de relevancia, como Prisa, Unidad Editorial, El Semanal XL, MujerHoy, Yodona, Fuera de Serie, etc.