En los años ochenta, además de la movida madrileña y de aquella estética colorida y loca, sucedieron otras cosas nada divertidas. Entre ellas, la aparición del sida (mira aquí todo sobre el sida: datos, pruebas de prevención y sexo sin protección). Los científicos descubrieron esta enfermedad al principio de la década y el resto de población, en 1985, con la muerte de Rock Hudson, uno de los galanes de Hollywood. Unos años después, fallecía Freddie Mercury (dejó ‘Show Must Go On’ a modo de legado) y todos (o casi todos) vieron la urgencia de combatir una epidemia que se suele considerar ajena pero que, aún hoy, se lleva la vida de un millón de personas al año en el mundo. Empezamos entonces a oír hablar de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y corrió como la pólvora (y causando el mismo estruendo) una campaña publicitaria –‘Póntelo. Pónselo’ –para promover el uso del preservativo. Aunque hoy suene obvio, el eslogan sacó del armario al condón y repartió a partes iguales entre ellas y ellos la responsabilidad de mantener relaciones sexuales seguras. Pero ¿por qué nos ha dado ahora por hablar de esto que es casi, casi historia antigua?

Porque los expertos están preocupados por el importante aumento desde edades tempranas hasta los 30 años de las infecciones de transmisión sexual (es más acertado llamarlas ITS porque muchas no llegan a generar síntomas de enfermedad). Desde la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) advierten que uno de cada cuatro adolescentes padecerá alguna antes de terminar el bachillerato.

"El aumento de las ITS en los diez últimos años, tanto en España como en el mundo, se debe a, entre otros motivos, los cambios en las conductas sociales y la mala (que no escasa) información. La población, que tras el descubrimiento del sida mantenía una actitud bastante responsable, se ha relajado y ha disminuido el uso de medidas preventivas, por lo que no sólo ha crecido el número de personas con VIH, sino también el de las que padecen otras infecciones", explica la doctora Alba Català, especialista en Dermatología y Venereología del Centro Médico Teknon, en Barcelona.

La reciente edición del Barómetro 'Los españoles y el sexo', elaborada por Control, dice que son los más jóvenes (18-26 años) quienes utilizan el preservativo siempre o casi siempre (67%), por encima de los adultos entre 27 y 41 años (55%). Aunque más de la mitad asegura que lo hace para prevenir embarazos, no como método de barrera frente a las ITS. El uso es menor en la práctica del sexo oral: un 89% de los españoles no lo incluye habitualmente.

También influye el consumo de drogas y alcohol antes o durante el sexo, que contribuye a desinhibir y a tener menor conciencia de la gravedad de su forma de actuar; la utilización de anticonceptivos hormonales (orales o de otro tipo) que desplazan a los métodos de barrera, y las múltiples parejas sexuales. "El uso de webs y 'apps' que facilitan sexo con gente desconocida podría ser otra de las causas del aumento de ITS", señala la doctora.

Terminar con el tabú

Las enfermedades venéreas están tan estigmatizadas que no queremos ni nombrarlas y menos admitir que es posible que cualquiera de nosotras hayamos pillado alguna por haber mantenido sexo irresponsable. Y, sin embargo, muchas tienen remedio y sería sencillo curarlas en lugar de ignorarlas y seguir contagiando. "Se propagan, entre otras causas, porque a menudo el infectado desconoce que lo está, ya que suelen ser asintomáticas. De ahí la importancia del cribado o realización de pruebas de detección a personas con más riesgo a adquirirlas", recomienda la especialista. La actriz Elizabeth Taylor, cuando se recuperó del 'shock' por la pérdida de su amigo Rock Hudson, se convirtió en abanderada de la lucha contra el sida. Organizó eventos, recaudó fondos para la investigación –incluso subastó sus joyas– y predicó la prevención hasta que falleció con casi 80 años. En un homenaje a Freddie Mercury, que se celebró en el estadio de Wembley, la actriz, ignorando los tabúes, se dirigió a los miles de asistentes: "Sois el futuro, los que harán un mejor mañana. Protegeos. Seáis homosexuales, heterosexuales o bisexuales, cada vez que tengáis sexo, usad condón". A continuación te contamos cuáles son las enfermedades que podrían acecharte.

CLAMIDIA

  • ¿Qué es? Una infección causada por la ‘Chlamydia Trachomatis’, que se trasmite por vía sexual, ya sea vaginal, anal u oral. Puede contagiarse aunque no haya eyaculación ni penetración ya que la bacteria se encuentra en el esperma, en el líquido preeyaculatorio y en las secreciones vaginales. La clamidia puede infectar el pene, la vagina, el cuello uterino, el ano, la uretra, los ojos y la garganta.
  • Síntomas. Normalmente no presenta síntomas aunque las mujeres que la contraen pueden notar cambios en el flujo vaginal, dolor en la zona inferior del abdomen, sangrado entre periodos o dolor al orinar. En los hombres es más común notar escozor al orinar o supuración por el pene. Según apunta el Ministerio de Sanidad, si aparecen, suelen manifestarse entre una y tres semanas tras el encuentro sexual.
  • Cómo combatirla. Esta infección se cura fácilmente con antibióticos. Sin embargo, si no se recibe tratamiento puede derivar en otros problemas. En el caso de las mujeres puede propagarse al útero y trompas de Falopio y provocar enfermedad infamatoria pélvica y, en consecuencia, daños en el sistema reproductor, dolor crónico, infertilidad, riesgo de embarazos ectópicos… En los hombres, la infección puede alcanzar los testículos y causar dolor y fiebre.

HERPES GENITAL

  • ¿Qué es? Una infección vírica transmitida sexualmente y causada por el virus del herpes simple tipo 1 o 2 (este último es más frecuente). La infección se transmite cuando se tiene sexo vaginal, bucogenital o anal, tanto si se sufren síntomas como si no.
  • Síntomas. Puede no tenerlos (y aun así la persona infectada podría transmitir la enfermedad a otras mediante el contacto sexual) pero, si se presentan, normalmente lo hace en brotes que duran entre dos y diez días. Los más frecuentes son, según la doctora Marta Sánchez-Dehesa, jefa de Ginecología de HM IMI Toledo, picor, dolor, hormigueo y/o lesiones similares a una quemadura con úlceras o ampollas en genitales, área anal o nalgas. Otros signos menos comunes son dolor al orinar, secreción vaginal, fiebre y dolor de cabeza y muscular. Para diagnosticar esta ITS, es preciso hacerse una PCR con el fin de detectar el ADN del virus. Son comunes los rebrotes pasado un tiempo si el paciente tiene una bajada de defensas debida a estrés, cansancio u otras enfermedades.
  • Cómo combatirla. Aunque una vez adquirido, no tiene cura (el virus permanece en el organismo toda la vida), en general no causa problemas graves pero las molestias pueden manejarse con medicamentos antivirales que ayudan a reducir la gravedad y frecuencia de los brotes. Una de las excepciones se produce durante los embarazos, periodo en el que conviene extremar aún más las precauciones para no contraerlo. Si ya lo tienes, el médico debe saberlo para evitar problemas al feto en la gestación, que sí podrían ser potencialmente muy serios.

GONORREA

  • ¿Qué es? La provoca una bacteria llamada ‘Neisseria Gonorrhoeae’ que se transmite por vía sexual (vaginal, anal u oral). Como explica la doctora Marta Sánchez-Dehesa, "puede infectar a hombres y mujeres, afectando mucosas de la uretra, cuello del útero, recto, garganta y ojos". Aunque menos frecuente, también te puedes contagiar por tocarte los ojos si tienes secreciones infectadas en la mano y se puede transmitir al bebé durante el parto si la madre está afectada.
  • Síntomas. Aunque pueden no aparecer, si lo hacen son similares a los de la clamidia. Nosotras podemos notar cambios en el flujo vaginal, dolor en la zona inferior del abdomen o al orinar y en las relaciones sexuales, sangrado fuera de la menstruación, dolor de garganta y al defecar, e incluso, sangrado rectal. Además, puede provocar embarazos ectópicos o infertilidad. En los hombres, es más corriente que noten escozor al orinar o supuración por el pene y causar una afección dolorosa en los conductos de los testículos que, en ocasiones muy poco comunes, corre el riesgo de causar infertilidad.
  • Cómo combatirla. Se cura con antibióticos. La gonorrea no tratada puede provocar problemas importantes al propagarse a las articulaciones y a la sangre. Según el Ministerio de Sanidad, "los síntomas pueden aparecer entre dos y siete días después del contacto sexual. Pero más del 50% de las mujeres y entre el 5 y el 25% de los hombres son asintomáticos".

VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO (VPH)

  • ¿Qué es? El virus del papiloma humano es la ITS más común. Tanto, que casi todas las personas sexualmente activas lo contraen en algún momento de su vida. Se trata de una infección en la piel y las mucosas que puede ser originada por más de 200 virus relacionados.
  • Síntomas. Puede causar pequeños relieves en la zona genital,"los de bajo riesgo producen verrugas en los genitales y papiloma laríngeo; los de alto riesgo pueden causar varios tipos de cáncer, siendo el más conocido el de cuello de útero", apunta la doctora Sánchez-Dehesa. En muchas ocasiones, las personas afectadas no presentan lesiones evidentes y desconocen que están infectadas y el momento en el que se infectaron.
  • Cómo combatirla. A menudo desaparece de forma espontánea y, lo que es mejor, sin dejar secuelas importantes. Sin embargo, en una pequeña proporción de casos causados por un subgrupo de VPH (los llamados de alto riesgo) la infección puede hacerse persistente y derivar en varios tipos de cáncer. De hecho esta infección está en el origen de casi la totalidad de los tumores de cuello de útero y también puede causar otros como el de ano, vulva, vagina, orofaringe (zona que va desde el paladar a la garganta)… "No existe ninguna cura, pero las molestias pueden manejarse con medicamentos antivirales que ayudan a reducir la gravedad y frecuencia de los brotes". Ojo, si no se trata, la ginecóloga advierte de que, si no se trata, «puede producir infecciones que causen artritis, inflamación de tendones o dermatitis».

CANDIDIASIS

  • ¿Qué es? En realidad, según dice la experta, no es una ETS, sino una alteración que suele producirse por el hongo 'Candida albicans' "debido al uso de antibióticos, el embarazo, la diabetes o la bajada de inmunidad". Como afirman informes del Ministerio de Sanidad, "aunque en la mujer no suele ser de transmisión sexual, en los hombres esta vía de contagio es la más frecuente".
  • Síntomas. Los síntomas más habituales son "un picor intenso y enrojecimiento de la vulva, así como flujo blanco y grumoso", explica la ginecóloga.
  • Cómo combatirla. Según la experta, "con medicamentos antifúngicos y hábitos cotidianos como usar ropa interior de algodón, mantener una adecuada higiene íntima y evitar los antibióticos sí se puede".

SÍFILIS

  • ¿Qué es? La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual producida por una bacteria llamada ‘Treponema pallidum’. En los siglos XV y XVII se llamó de otras maneras y fue muy extensa. "Se contagia por contacto sexual o por contacto con la lesión que produce: una llaga indolora", afirma Sánchez-Dehesa.
  • Síntomas. Puede aparecer una úlcera, pero esta generalmente no causa dolor y a veces incluso pasa desapercibida. Lo más habitual es que la sífilis no provoque más síntomas, aunque el paciente puede notar bultos en los genitales, erupciones, ganglios inflamados o manchas en la lengua. La ginecóloga explica que pasa por varias etapas: "Una primaria, con úlceras pequeñas e indoloras en la zona de la infección que suelen aparecer entre 10 y 90 días tras el contagio. Una secundaria, que ocurre si no se trata, con erupciones en la piel (en especial, en las palmas de las manos y los pies), fiebre, dolor de garganta y ganglios inflamados".
  • Cómo combatirla. El tratamiento para curarla es muy sencillo: con penicilina. Sin embargo, si no se recibe, la enfermedad avanza y, aunque permanezca asintomática, puede causar daños en el futuro. En fase avanzada incluye dificultad para coordinar los movimientos, ceguera y demencia, lesiones en los órganos internos y, eventualmente, la muerte. Si estás embarazada, la sífilis puede viajar por tu corriente sanguínea a través de la placenta y aumenta el riesgo de muerte fetal.

VIH

  • ¿Qué es? Las siglas VIH responden al Virus de Inmunodefciencia Humana que, es un tipo de retrovirus que ataca el sistema inmunológico y produce el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (sida) si no se trata. El cuerpo no puede eliminarlo completamente, así que si se contrae, se tendrá de por vida. Se transmite "a través de relaciones sexuales sin protección, compartiendo agujas entre usuarios de drogas intravenosas y por transmisión de madre a hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia", explica la doctora Sánchez- Dehesa. El Ministerio de Sanidad indica
    que, tras la práctica de riesgo, deben pasar tres meses para que se pueda detectar en una analítica de sangre.
  • Síntomas. Existen tres fases en su evolución. En la primera etapa (de dos a cuatro semanas), las personas pueden sentirse como si tuvieran gripe; es la respuesta natural del cuerpo a la infección. En estos momentos iniciales, hay una gran cantidad de virus en la sangre y es muy contagiosa, pero los infectados a menudo no saben que lo están. En la segunda fase, llamada de latencia o asintomática, el virus sigue activo pero a niveles muy bajos, y podría no derivar en ningún síntoma. Si se trata con antirretrovirales esta etapa se puede prolongarse varias décadas. Después, la carga viral comienza a aumentar y se entra en la fase tres, la de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) con síntomas que incluyen escalofríos, fiebre, sudoración, infamación de los ganglios linfáticos, debilidad y pérdida de peso. El sistema inmunitario está tan dañado que la persona comienza a tener cada vez más enfermedades.
  • Cómo combatirla. No existe una cura, sin embargo, con la atención médica adecuada el VIH se puede controlar. Si se sigue diariamente, la terapia antirretroviral puede prolongar mucho la vida de las personas infectadas, mantenerlas saludables y reducir las probabilidades de contagio. Antes de que se comenzara a usar este tipo de terapia a mediados de los años noventa, el VIH podía evolucionar a sida en solo unos años. En la actualidad, esto ha mejorado y las personas que reciben tratamiento antes de que la enfermedad avance mucho pueden vivir casi tanto como las que no tienen el virus.

VAGINOSIS BACTERIANA

  • Qué es. Esta frecuente infección está causada por un desequilibrio en las bacterias de la vagina (en concreto, un aumento de 'Gardnerella vaginalis' y otras). A través del sexo vaginal. "No se recomienda tratamiento rutinario de las parejas sexuales porque no evita la aparición de nuevos episodios de vaginosis en la mujer", advierte el Ministerio de Sanidad.
  • Síntomas. Los más frecuentes son "secreción vaginal verdosa, gris y maloliente, junto con picazón y ardor", manifiesta la doctora Sánchez-Dehesa.
  • Cómo combatirla. Con antibióticos locales. "Se previene con buena higiene íntima, evitando las duchas vaginales y usando ropa interior de fibras naturales", dice.

HEPATITIS B

  • Qué es. De origen vírico, es una de las ITS más comunes. Si se hace crónica, puede producir problemas graves (hasta el punto de requerir un trasplante de hígado). "Puede contagiarse de varias maneras: por la sangre, de madre a hijo durante la gestación y por contacto sexual", apunta Sánchez-Dehesa.
  • Síntomas. Hay gente asintomática, aunque el signo más común es el color amarillento de la piel. A ello se suma cansancio, fiebre, vómitos, malestar general, orina oscura, heces pálidas…
  • Cómo combatirla. La experta asegura que "no existe cura para la hepatitis B crónica, pero hay tratamientos antivirales disponibles que ayudan a controlar el virus y reducir el riesgo de daño hepático. Con todo, la vacunación es la mejor forma de prevenir la enfermedad".

¿Qué hacer para prevenir las ITS?

Evitar las infecciones de transmisión sexual es posible sean cuales sean tus hábitos en la cama o tu número de relaciones. Toma nota y disfruta del sexo como tú quieras, pero sin sustos ni complicaciones.

    1. Preservativo

    Su uso reduce de manera efectiva las probabilidades de contraer la mayor parte de las ITS: clamidia, gonorrea, sífilis, VIH… Pero no protege completamente frente a las infecciones causadas por virus y bacterias que pueden transmitirse por contacto de la piel de la zona genital, que no está cubierta por el condón. Es el caso del virus del papiloma humano, la dolencia de origen vírico más frecuente.

    2. Vacunas

    Es posible inmunizarse contra la hepatitis A, la hepatitis B y algunos subtipos del virus del papiloma humano (existen más de 100 diferentes y no todos pueden prevenirse con vacunas).

    3. Pruebas de detección

    Son necesarias para diagnosticar infecciones y, en caso de grupos de riesgo, conviene realizarlas aunque no existan síntomas. Si tienes una vida sexual activa (en especial, con múltiples personas), hazte pruebas de forma regular. Hay sistemas de autotoma vaginal, como Selfkit, para coger en casa tu propia muestra y analizarla en un laboratorio (ellos la recogen y, tras 72 horas, te mandan los resultados por 'email'). Detectan clamidia, herpes, sífilis y hasta genotipos del VPH. No obstante, si crees que tienes una ITS, ve al médico cuanto antes.

    Estos son los colectivos a los que los expertos aconsejan realizarlas:

    • Aquellas personas que no tienen una pareja sexual estable.
    • Hombres y mujeres que estén al principio de una relación tras una etapa inestable.
    • Siempre que se haya tenido una relación sexual con riesgo, ya sea oral, anal o vaginal.
    • Si has tenido una pareja, duradera o esporádica, con una ITS o de un grupo de riesgo.

    4. Decir NO a la depilación integral

    La línea del bikini ha ido ganando terreno al vello púbico hasta llegar a la depilación integral. Pero ojo: los médicos advierten de que la ausencia total de pelo aumenta el riesgo de infecciones.

    Pese a que la depilación integral de la zona íntima es habitual entre algunas mujeres, los dermatólogos insisten en que el vello (aunque sea recortado) es el mejor aliado del preservativo para conseguir un riesgo casi nulo de contagio de infecciones o enfermedades de transmisión sexual. "El pelo púbico tiene una función protectora contra el roce inevitable en las relaciones sexuales. Si los dos miembros de una pareja presentan un pubis sin pelos, cualquier infección que se encuentre en la piel de uno de ellos pasará indefectiblemente al otro", explica la doctora Alba Català, especialista en Dermatología y Venereología del Centro Médico Teknon, en Barcelona. Además, cuando se retira el vello con cera o con cuchilla, se producen pequeñas lesiones en la piel, como heridas o irritaciones, que suponen una puerta abierta a los microorganismos, los cuales a su vez pueden provocar papilomas, herpes, hongos, tiña y sífilis.

    5. Higiene íntima adecuada

    Los expertos de Clínicas Eva recomiendan lavarse usando jabones y geles neutros específicos. No uses esponja (acumula microorganismos) ni realices duchas vaginales: pueden afectar a la microbiota de la zona, que tiene función protectora. Evita desodorantes vaginales que irriten el pH de la piel. Cuando tengas la regla, cambia con frecuencia compresas y tampones. Y si usas copa menstrual, lávala bien entre cada periodo.