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¿Sabías que hace sesenta y un años desde la llegada de la píldora anticonceptiva femenina a España? Empezó a usarse en 1961 (entonces las mujeres solamente podían tomarla previo consentimiento de su marido). Más de medio siglo después, las opciones de anticoncepción femenina se han duplicado, mientras que en el caso masculino se reducen al preservativo, y la vasectomía. Lo más innovador que ha surgido han sido diferentes tipos de condón. Fin, no hay ninguna otra alternativa. Al final, de una manera u otra, la responsabilidad recae en la mujer.
La píldora oral femenina es ampliamente utilizada por su alta eficacia, mucho mayor que la del preservativo, el método anticonceptivo más usado en nuestro país. Sin embargo, al tratarse de un anticonceptivo hormonal puede provocar numerosos efectos secundarios. ¿Te has fijado alguna vez en la lista? No es precisamente pequeña, más bien todo lo contrario. Aún así, muchas mujeres continúan tomándola, asumiendo dichos efectos, para poder seguir disfrutando de la vida sexual con su pareja.
Te traemos los testimonios de hombres que han probado el nuevo método anticonceptivo masculino, todavía en desarrollo. Por ejemplo, es el caso de Caitlin Kinast, que sintió cierta envidia (sana) durante los 12 meses en los que su chico, Seth, estuvo tomando anticonceptivos. “Él estaba feliz y tenía la energía por las nubes, como si hubiera vuelto a la adolescencia. Ojalá los contraceptivos femeninos fueran así”, dice.
El origen
Todo comenzó en un laboratorio de reproducción asistida de la Universidad de Washington, en Seattle (EE.UU.), uno de los quince lugares del mundo donde se está experimentando con un innovador gel anticonceptivo masculino. La pareja llegó al citado centro después de que Caitlin, de 34 años, hubiera probado diferentes métodos anticonceptivos y verificado que todos le causaban alguna complicación. Incluso el preservativo le irritaba la piel. Ya tenían un hijo y estaban de acuerdo en que, por el momento, no querían más. Sin embargo, la cuestión de evitar quedarse embarazada siempre recaía en Caitlin. Seth no sabía cómo ayudarla y no quería plantearse una vasectomía irreversible a sus 34 años.
Entonces, un día vio una publicación en Reddit de un hombre que decía haberse apuntado a un ensayo clínico de algo llamado NES/T. Según explicaba, el fármaco se aplicaba en la piel y suprimía la producción de esperma. “Esto es lo que yo necesito”, pensó. Y así fue como, en 2019, Caitlin y él acabaron, junto a otras parejas, en un grupo de voluntarios que se comprometían a usar sólo esta forma de anticoncepción durante un año. No tenían nada que perder, y sí mucho que ganar, participando en este ensayo clínico, que se espera que concluya en 2023. Parece ciencia ficción, pero la comunidad científica tiene puestas muchas esperanzas en él ya que, aunque recientemente se ha probado con éxito en ratones una píldora masculina, las pruebas en humanos aún están por venir.
Anticonceptivo de uso diario
El primer problema con el que se encontró Seth fue su propia desconfianza. Sabía que otros métodos masculinos requerían que un médico te pusiera inyecciones de hormonas. Pero este sólo necesitaba que tú mismo te extendieses una loción que parecía un desinfectante de manos. “Huele a gel hidroalcohólico y lo parece”, recuerda. Para resolver las dudas que le asaltaban, lo primero que hizo fue preguntar a una experta si de verdad funcionaba. “En teoría, sí”, le respondió la doctora Diana Blithe, del Programa de Desarrollo de Anticonceptivos del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, que financia el ensayo. Pero, ¿cómo actúa? Se aplica una dosis en los dos hombros cada mañana, después de la ducha. El fármaco está formulado para reducir la producción de esperma mediante la supresión de las hormonas luteinizante y foliculoestimulante del hombre. Y para evitar que elimine también la producción de testosterona, lo que perjudicaría el rendimiento sexual, incorpora algo de testosterona —la T del nombre— con el fin de compensar lo que se pierde.
La crema ya no parece tan inofensiva, ¿no? Y esto tal vez asuste a algunos chicos. El caso es que mientras millones de mujeres llevan décadas enfrentándose a la manipulación de sus hormonas reproductivas, esta es una nueva frontera para los hombres. Dev Bellman, un chico de 29 años de Seattle que se considera “un poco feminista”, siempre ha sentido curiosidad por esta posibilidad. Así que se unió al ensayo hace tres años. Consideraba que tenía poco riesgo, porque los efectos eran reversibles. “A mi pareja le pareció buena idea, porque cree que los hombres deberían asumir más responsabilidades en este tema”.Pero no todo el mundo se mostró tan comprensivo. “Algunos familiares y amigos intentaron disuadirme. Me decían: ‘No lo hagas. ¿Y si te quedas estéril?”.
Sin (malos) efectos
Para Seth, el NES/T llegó con una ventaja inesperada. Su nivel de testosterona siempre había sido más bien bajo y el anticonceptivo daba un subidón a su libido. “Tenía muchas más erecciones espontáneas. Era como si hubiera vuelto al instituto”, cuenta. Sin embargo, el proceso de aplicación no estuvo exento de dificultades. El gel tarda cuatro horas en absorberse por completo, lo que significaba que sus hombros no podían tocar la piel de nadie durante ese tiempo. Tenía que tener especial precaución con su hijo pequeño… no fuera a salirle barba o algo así.
En un momento dado, la familia se fue de vacaciones a Hawái y Seth tuvo que renunciar a las excursiones matutinas a la playa para no sudar y evitar que el agua se llevara el gel. Además, nunca terminó de adquirir el hábito, aunque tuviera el frasco a la vista, junto al desodorante. De hecho, un día Caitlin tuvo que llevárselo al despacho deprisa y corriendo porque se había olvidado de ponérselo. Así que, al igual que millones de mujeres que han tomado anticonceptivos antes que él, tuvo que instalarse una alarma en el móvil. En todo caso, este fármaco tolera mejor los descuidos que la píldora femenina. El número de espermatozoides de un hombre no vuelve a la normalidad aunque el gel no se haya aplicado durante dos días, por lo que las posibilidades de un embarazo no deseado parecen bajas.
Al igual que millones de mujeres que han tomado anticonceptivos, Seth tuvo que instalarse una alarma en el móvil. En todo caso, este fármaco tolera mejor los descuidos que la píldora femenina.
Mike Bartley, de 33 años, reconoce que él se despistaba frecuentemente: “Y sin embargo, mi recuento de espermatozoides siguió siendo cero”. En todo caso, no todo son bondades, también se han registrado algunos efectos no deseados. Dev era un chico muy en forma, pero se pasó las primeras semanas del ensayo haciendo horas extra en el gimnasio porque las hormonas le hicieron subir de peso, y no sólo eso: “Había momentos en los que me ponía a llorar y me alteraba por cosas que normalmente no me importaban”. A pesar de ello, es un gran fan de este método y explica que participar en el estudio le hizo sentir una mayor empatía hacia su novia, que sufre cambios de ánimo con la píldora.
Último paso
Terminada esta etapa, empezará la fase III, en la que participarán miles de parejas. Luego, con suerte, dado que este es un experimento que se lleva a cabo en EE. UU., vendrá la aprobación de la FDA, la agencia norteamericana que regula los medicamentos. El proceso completo podría durar otros diez años, pero Blithe afirma que el resultado que han obtenido hasta ahora tiene un valor inmenso: “La respuesta de los hombres ha sido: ‘Nos encantaría poder seguir utilizándolo. ¿Cuándo estará disponible?’. Y las mujeres también se han mostrado absolutamente satisfechas con que sean ellos los que utilicen el método anticonceptivo”. El hecho es que durante los tres años de pruebas ninguna pareja engendró un bebé. “Y no hemos tenido ningún efecto adverso grave”, añade la doctora Stephanie Page, profesora de Medicina de la Universidad de Washington e investigadora principal.
Dev volvería a aplicarse el gel si estuviera disponible, según comenta. En su opinión, las parejas jóvenes de hoy en día están más dispuestas a rebelarse contra las dinámicas de relación desfasadas, incluidas las que giran en torno a la anticoncepción. Mike, por su parte, ha recuperado su nivel de espermatozoides. Y a Seth y Caitlin, que tuvieron un segundo hijo el año pasado, les gustaría poder acceder de nuevo al NES/T. Pero, mientras no llegue esa opción, ella tendrá que seguir soportando la carga de la anticoncepción en solitario. ¡Confiemos en la ciencia!
Cristina es redactora de belleza y ‘lifestyle’. Para sorpresa de nadie, adora escribir sobre tendencias, propuestas de maquillaje y todo tipo de consejos de estilismo (especialmente aquellos para chicas bajitas). Nada le inspira más que un buen libro y tomar notas en una libreta ‘cute’. Le apasiona todo lo que tenga que ver con la cultura ‘pop’ y se pasó una importante parte de su adolescencia analizando el ‘street style’ de las famosas y aprendiendo a hacer el ‘eyeliner’ en menos de cinco minutos.
Se trasladó a la capital para estudiar Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid, para después adentrarse en el mundo de las marcas con el Máster de Gestión Publicitaria de la Universidad Complutense. Los meses en los que vivió en París los dedicó a impregnarse de ese ‘je ne sais quoi’ de una de las capitales mundiales de la moda.
Comenzó como periodista en la revista El Duende, donde redactaba sobre eventos culturales. Lleva escribiendo desde que tiene uso de razón, y cuando tenía dieciséis años nació su novela ‘Contando estrellas apagadas’. Actualmente cursa el diploma de Marketing y Comunicación de Moda y Lujo, organizado por la revista Elle junto a Mindway y la Universidad Complutense.











