- Qué es la 'Kenergy'
- Cómo entender a los hombres
- Así serán las citas según la inteligencia artificial
Mientras que el conservadurismo y lo tradicional se asientan en tantas partes del mundo mediante el abrazo a determinados partidos políticos, frente a esos machos alfa musculosos y bronceados que son los que tales movimientos promueven, emergen hombres de siluetas desgarbadas como Timothée Chalamet o Mark Eydelshteyn, que lideran un nuevo prototipo masculino denominado ‘noodle boys’, es decir, los chicos fideo. Y según el análisis de tendencias en citas de Bumble para 2025, este tipo de chico cada vez cuenta con más seguidoras. En concreto, el 57% de las españolas confiesa que es el que más le gusta.
“Es un hombre joven desprovisto de fuerza y masa muscular. Se trata de una criatura que es la preferida de los matones”, asegura Urban Dictionary y, aunque esta definición no está exenta de mala leche ni de cierto sarcasmo, tampoco contiene una actualización: estos tipos de hombres son ahora sumamente deseados. Como explica, no sin guasa, en 'The New York Times' Jacob Gallagher, “sus mandíbulas son tan angulosas que parecen haber pasado por una aplicación de que hace 'contouring' y parecen pesar menos que las barras con las que Chris Evans o Hugh Jackman deben de hacer 'press' de banca cada mañana”.
La psicóloga Lara Ferreiro asegura que sus pacientes celebran poder conectar con esta nueva masculinidad a nivel emocional. "Estos hombres nos hacen sentir más libres y menos cuestionadas, y al ser normalmente delicados y vulnerables, apuestan más por el erotismo en el sexo", asegura.
Más estabilidad
¿Por qué cada vez gustan más los físicos más femeninos, alejados de esos músculos XL que antes tanto nos atraían? Responde Alicia González, psicóloga experta en relaciones y colaboradora en Bumble. “Estamos empezando a cuestionar lo que la sociedad nos ha enseñado que 'debería' gustarnos. Durante años, se ha vendido que los hombres musculosos eran el ideal porque representaban fuerza, protección… Pero ahora valoramos más otras cosas, como la conexión emocional, la empatía o la autenticidad. Como vemos en la tendencia detectada por Bumble 'Future-Proofing', más de la mitad (57 %) de las mujeres españolas valoran más la estabilidad a través de parejas emocionalmente estables y confiables, que tengan metas claras. Según estudios, nuestras preferencias físicas están influidas por el contexto cultural, y ahora vivimos en una época en la que buscamos relaciones más equilibradas, donde la apariencia física no lo sea todo”, explica.
En la tercera temporada de 'The White Lotus' encontramos un buen ejemplo de cómo el hecho de que ellos sean emocionales resulta más atrayente que unos buenos abdominales. Patrick Schwarzenegger da vida a un 'gym bro' de libro cuyo hermano, a quien da vida Sam Nivola, acaba teniendo más éxito entre las chicas al alejarse de la masculinidad tóxica.
Es más, según Ferreiro, autora de 'Ni un capullo más' (ed. Grijalbo) "un estudio de la Universidad de Harvard revela que los hombres menos musculados tienen relaciones más estables y menos conflictivas, con una menor adhesión a los roles de género clásicos".
González asegura que esta es una masculinidad más libre que no necesita demostrar nada a nadie. “Desde la psicología y la sociología, vemos cómo este movimiento nos lleva a alejarnos de la idea de que ser hombre implica ser dominante, frío o invulnerable. Esta 'nueva masculinidad' se centra en la sensibilidad, en poder ser uno mismo sin necesidad de aparentar fuerza todo el tiempo. Es algo muy sano, porque abre puertas para que los hombres también vivan de forma más auténtica”, comenta.
A estas alturas ya sabemos que la moda se construye mediante opuestos, por lo que no nos ha de extrañar comprobar que algo similar ya ocurrió cuando en la era de Reagan, las siluetas “marvelescas” de Arnold Schwarzenegger y Sylvester Stallone fueron las que primaban para ser después seguidas de otras mucho más lánguidas, con nombres como Keanu Reeves o Leonardo DiCaprio. Ahora vemos cómo conviven los bíceps de Jeremy Allen White y de Glen Powell con los rizos de Chalamet. “Amado tanto por niñas como por niños por su bonito aspecto, es el rompecorazones adolescente moderno, un hombre de los que no hemos visto en películas en años”, aseguraba el medio ‘I+D Magazine’ sobre el protagonista de 'Call me by your name'.
“Podríamos denominarlas 'nuevas masculinidades blandengues', con todo lo que ello significa de positivo en los tiempos de un feminismo tan crítico y meticuloso como el actual. Ya no vale todo y lo de siempre puede ser rancio y menos deseable. Blandengue sería un adjetivo calificativo extraordinariamente positivo, si esto significa que no hace falta ser fuerte, sino sensible, para poder ser una buena elección como amigo o como pareja. Romper los estándares masculinos de siempre conlleva otro tipo de eróticas masculinas más allá del 'six pack' de Yados”, explica Erick Pescador Albiach, sociólogo, sexólogo y especialista en Desarrollo de la Cultura del Cuidado.
No a generalizar
Pero, ¿por qué relacionamos una tipología corporal con un tipo de sensibilidad, como si un tronista no pudiera ser sensible, mientras que un hombre desgarbado se relacionara irremediablemente con una afable y bondadosa personalidad? Asegura que tendemos a relacionar la debilidad y el cuerpo más afeminado o de dimensiones más pequeñas con la idea equivocada de que todo lo sensible tiene que ser pequeño y delicado, mientras que pensamos que todo lo rudo es poderoso.
“Simplificar y polarizar puede ser un engaño y un error, pues en realidad lo que emerge, al menos en los hombres con los que yo trabajo, es la ruptura con los planteamientos tradicionales y monolíticos. Da lo mismo tener un cuerpo más o menos de gimnasio, el mentón más o menos afilado o la cara más aniñada, lo importante ahora para los hombres es ser solidario, empático, cuidador y felizmente sonriente, o al menos eso se plantean sobre el papel. Hay tronistas sensibles y 'tirillas' depredadores sexuales. Igual deberíamos leer más entre líneas y no quedarnos con la portada de 'Men's Health'. Quizás la belleza está en el interior”, asegura.
Hemos de señalar que el 27 % de los hombres reconoce que estos arquetipos los incomodan, ya que generan suposiciones sobre su carácter e intenciones cuando en realidad, no hay ninguna base real para esto, más allá de las ideas que nos han inculcado sobre cómo debería ser una persona según su aspecto. No hay que caer en la simplificación ni en la polarización. “Lo cierto es que ni un tronista es necesariamente frío ni un “tirillas” es siempre bueno. Somos mucho más complejos que eso, y no deberíamos juzgar a nadie sólo por cómo es su aspecto físico. De cara al 2025, más de la mitad de las mujeres (53 %) coinciden en que la conversación sobre masculinidad necesita evolucionar y permitir que los hombres definan de manera individual qué significa la masculinidad positiva para ellos”, advierte González.
“No hay una noción específica, ni talla de 'jeans', ni camiseta musculosa, ni afectación, ni levantamiento de cejas, ni disolución, ni consumo de drogas en el que tengas que participar para ser masculino. Es emocionante. Es un mundo feliz y nuevo. Tal vez sea por las redes sociales o por quién sabe qué, pero hay un verdadero entusiasmo en nuestra generación por hacer las cosas de una nueva manera", comentaba Timothée Chalamet a Harry Styles en ‘I+D Magazine’. “Creo que hay mucha masculinidad en ser vulnerable y permitirse ser femenino, y yo me siento muy cómodo con eso”, respondía el propio Styles.
Tras toda una vida bombardeadas con imágenes de cuerpos musculosos y de series y películas que alaban el amor romántico, ¿quizás haya por fin llegado el momento de abrazar lo auténtico? Porque aunque nos sigan haciendo gracia las historias de amor de ‘Emily in Paris’ y los músculos de Jeremy Allen White, reconciliarnos con el encanto de Chalamet y de historias amorosas carentes de grandes fuegos artificiales, como la que narra Rodrigo Sorogoyen en ‘Los años nuevos’, así lo demuestra.
Cómo seducirles
Sigue los consejos de estas expertas para enamorar al hombre 'fideo'. ¡Ñam!
- Sin prejuicios. "Sé clara contigo misma: ¿quieres un 'gym bro' y sexo sin compromiso o un noodle boy con el que empatizar? Porque para relacionarte con este último has de desmontar tus propios prejuicios", cuenta Lara Ferreiro.
- El sexo importa. "No sólo es importante la conexión emocional, también la física y sexual. ¡Demuéstrale lo mucho que te excita!", apunta Marta de Prado.
- Olvida los roles. "No te fuerces a adoptar un papel. Para relacionarte con ellos has de ser directa, hacerles ver que no están en la 'friendzone' y darles señales claras. Ah, y nada de compararlos con los musculitos", advierte Ferreiro.
- ¡Que hablen! Hay que permitir que definan qué significa la masculinidad positiva para ellos", dice Alicia González. Nada de 'womansplaining'.
Marita Alonso es experta en cultura pop y estilo de vida. Escribe acerca de fenómenos culturales desde una mirada feminista en la que la reflexión está siempre presente. No tiene miedo de darle una pincelada de humor a las tendencias que nos rodean e intenta que el lector ría y reflexione a partes iguales. Cuando escribe sobre relaciones, su objetivo es que la toxicidad desaparezca y que las parejas sean tan saludables como las recetas que intenta cocinar... Con dramáticos resultados, claro. Los fogones no son lo suyo.
Ha publicado dos libros ("Antimanual de autodestrucción amorosa" y "Si echas de menos el principio, vuelve a empezar") y colabora en diversos medios y programas de radio y televisión luchando por ver las cosas siempre de una manera diferente. Cree que la normalidad está sobrevalorada y por eso no teme buscar reacciones de sorpresa/shock mediante sus textos y/o declaraciones.
Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense, imparte master classes de cultura pop, estilo de vida y moda en diversas universidades. En Cosmopolitan, analiza tendencias, noticias y fenómenos desde un prisma empoderador.











