Según el CIS, el 3,7 % de la población española se declara bisexual, siendo el porcentaje especialmente elevado entre los miembros de la generación Z. Entre las mujeres más jóvenes, el 22,37 % se identifica como bisexual, una orientación que cada vez cuenta con mayor visibilidad gracias a personalidades conocidas como la actriz Carolina Yuste y a series y películas que cuentan con personajes bisexuales que, por fin, dejan de ser representados a través de una mirada sexualizada con la que hasta hace poco siempre habían sido examinados y plasmados. Sin embargo, como explicaba a 'El País' la sexóloga y socióloga Norma Ageitos, cuando las series y películas españolas son sometidas al test de Vito Russo, el equivalente al test de Bechdel en materia LGTBIQA+, “falta seriedad a la hora de reflejar la bisexualidad o la diversidad sexual en general”.

"Las mujeres bisexuales, a causa de la fetichización, están expuestas a altas tasas de violencia"

La encuesta 'Estado LGTBI+ 2023' asegura que la B "es la sigla del colectivo que mayores niveles de depresión declara, junto con las personas trans”. Este análisis indica que un 29 % de las personas bisexuales ha sufrido acoso; el 26 %, discriminación y el 8 %, agresiones. Además, las mujeres bisexuales, a causa de la fetichización a la que son sometidas, se encuentran expuestas a altas tasas de violencia sexual. Pese a todo, cada vez son más las mujeres que se identifican como bisexuales.

“El porcentaje de personas que se declaran bisexuales ha incrementado con los años. Todas las opciones de identidad u orientación fuera de lo binario y lo normativo están incrementando porque vivimos en una sociedad cada vez más tolerante con la diversidad”, asegura Cecilia Bizzotto, socióloga con formación en sexología, divulgadora sexual y portavoz de JOYclub. “Probablemente siempre haya habido la misma proporción de personas bisexuales y homosexuales que no se identificaban con el género asignado, que vivían su identidad de forma disconforme, que no se sentían cómodas en la monogamia… Sólo que ahora es más válido explorar esta realidad y hablar de ello con normalidad. No es una 'moda', sino una realidad antigua que sale a la luz”, asegura.

"Los hombres bisexuales enfrentan el estigma de la invisibilidad o el descrédito"

Comenta que los hombres son educados con el miedo a lo “gay”, pues ser homosexual siendo hombre no sólo es contrario a la norma heterosexual, sino también a la norma de la masculinidad. “Ellos crecen con miedo a expresar el afecto hacia otros hombres, con miedo a ser sensibles o vulnerables porque esas son particularidades femeninas y homosexuales. ¡Incluso la palabra 'gay' todavía se usa como insulto! En ese contexto, explorar su deseo y atracción hacia personas de su mismo género es mucho más complicado, pues implica ir en contra de muchos preceptos. Además, los hombres bisexuales enfrentan el estigma de la invisibilidad o el descrédito. Existe una tendencia social a interpretar su bisexualidad como homosexualidad encubierta, lo que invalida su identidad y perpetúa el mito de que los hombres no pueden ser 'realmente' bisexuales”, explica.

Sin embargo, para las mujeres los afectos, las caricias y los abrazos con otras mujeres están normalizados y han sido validados. Advierte que pese a que las mujeres tienen el privilegio de poder disfrutar de ese cariño sin que nadie cuestione nuestra heterosexualidad, su contrapartida es que su erótica es vista como “cariño entre amigas” o como un objeto hipersexualizado para el placer de los hombres. “Con frecuencia se percibe la bisexualidad femenina como una fase, una indecisión o una herramienta para atraer la atención masculina. Muchas veces se cuestiona la legitimidad de su orientación y se asume que eventualmente 'elegirán' un lado”, advierte.

“La orientación y la identidad sexual son fenómenos muy marcados por lo social. Os voy a contar un secreto: no hay dos personas bisexuales que sientan la atracción y el deseo de la misma forma. Hay un motivo por el que la bisexualidad, especialmente la masculina, es la orientación en la que menos gente sale del armario: no hay representación, no entiendes si encajas en un perfil ni cómo debería gestionarse esa atracción”, decía Daniel Valero, periodista y divulgador LGTBIQA+, en un vídeo en el que explicaba por qué no se dio cuenta de que era bisexual hasta casi cumplir 30 años.

"Cuando un hombre bisexual sale del armario, difícilmente encuentra espacios donde compartirlo"

La macro encuesta de la Agencia Europea de Derechos Fundamentales (FRA) puesta en marcha en 2020 ya señalaba que dentro del colectivo en España, los hombres bisexuales son los que han asegurado estar en menor medida fuera del armario, pues el porcentaje corresponde sólo al 8 %. “La bisexualidad es una orientación que parece un estado intermedio entre dos polos donde no perteneces realmente a nada. Por ello, a menudo no te sientes aceptado ni por la comunidad hetero ni por la homosexual y se pone en cuestión. Cuando un hombre bisexual sale del armario, difícilmente encuentra espacios bisexuales donde compartir su orientación y a menudo, si tiene parejas mujeres, estas sienten que por ser bisexuales serán más promiscuos o tendrán menos facilidad para el compromiso”, dice Bizzotto.

"Una mujer bisexual con una pareja hombre encontrará erotizadas sus experiencias pasadas"

Comenta que en las 'dating apps', especialmente en las que principalmente son heterosexuales, los hombres bisexuales pueden sentir rechazo por parte de las mujeres porque ellas han internalizado ideas sobre la bisexualidad masculina que las llevan a desconfiar de su estabilidad emocional o fidelidad. “También existe el estigma relacionado con el miedo a la promiscuidad o la creencia errónea de que un hombre bisexual necesariamente buscará relaciones simultáneas con hombres y mujeres. ¡Como si fuera una homosexualidad encubierta! Además, para ellas no está nada erotizada la idea de pensar que sus parejas hombres puedan haber tenido experiencias con otros hombres y esto les hace sentir menos atracción, mientras que una mujer bisexual con una pareja hombre sí encontrará erotizadas sus experiencias pasadas”, señala.

Hinge lanzó el año pasado 'Beyond The Talking Stage', un informe que analiza las necesidades específicas del colectivo LGTBIQA+ y que desveló que las personas bisexuales tienen tres veces más probabilidades de no haber tenido una cita con personas de su mismo género que el resto de personas del colectivo."La bifobia puede manifestarse como un rechazo discriminatorio cuando existen personas no dispuestas a considerar relaciones con bisexuales, provocando gran inseguridad a las personas de este colectivo sobre su propia orientación sexual. El miedo a explorar nuevas experiencias también dificulta la formación de vínculos comunitarios para las personas bisexuales", explican.

Bifobia y prejuicios

Comenta además que hay miedos irracionales asociados con la salud sexual, como el prejuicio de que los bisexuales tienen un mayor riesgo de transmitir enfermedades de transmisión sexual. Al hablar de prejuicios recurrimos a ‘Resistencia bisexual’ (Melusina, 2021), un libro en el que Elisa Coll explica que la bifobia es cualquier violencia ejercida sobre las personas bisexuales por el mero hecho de serlo. “La base más férrea de la bifobia es la invisibilización: no reconocer la bisexualidad como algo real, no tenerla en cuenta, hacerla desaparecer de nuestro imaginario”, dice antes de enumerar algunos de los mitos más comunes que rodean a la bisexualidad:

  • Las personas bisexuales son promiscuas.
  • Las personas bisexuales son infieles por naturaleza.
  • Las personas bisexuales son transmisoras de ITS o VIH.
  • Las personas bisexuales no son de fiar.
  • Las personas bisexuales son inmaduras, están confusas o no saben lo que quieren.
  • Las personas bisexuales son realmente heterosexuales u homosexuales.
  • La bisexualidad es una fase.
  • La bisexualidad no existe.
  • La bisexualidad es vicio, ambición o producto de una creencia o trauma.
"Puedes identificarte bisexual y sólo haber tenido experiencias sexuales con gente de tu género"

Otro mito es que no eres realmente una persona bisexual si no has tenido antes experiencias con personas de tu mismo género. Esto no es cierto. “Como ocurre con la mayoría de las personas independientemente de su identidad, las personas bisexuales pueden experimentar atracción y comprender su orientación sexual mucho antes de tener relaciones sexuales. Alguien puede identificarse como bisexual y sólo haber tenido experiencias sexuales con personas de un mismo género”, explica Moe Ari Brown, terapeuta matrimonial y familiar y experto en amor y conexiones.

Por ello, a lo largo de este 2025, pedimos, entre otros muchos deseos, una mayor visibilidad de la bisexualidad y, cómo no, el fin de la bifobia.

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Marita Alonso es experta en cultura pop y estilo de vida. Escribe acerca de fenómenos culturales desde una mirada feminista en la que la reflexión está siempre presente. No tiene miedo de darle una pincelada de humor a las tendencias que nos rodean e intenta que el lector ría y reflexione a partes iguales. Cuando escribe sobre relaciones, su objetivo es que la toxicidad desaparezca y que las parejas sean tan saludables como las recetas que intenta cocinar... Con dramáticos resultados, claro. Los fogones no son lo suyo.

Ha publicado dos libros ("Antimanual de autodestrucción amorosa" y "Si echas de menos el principio, vuelve a empezar") y colabora en diversos medios y programas de radio y televisión luchando por ver las cosas siempre de una manera diferente. Cree que la normalidad está sobrevalorada y por eso no teme buscar reacciones de sorpresa/shock mediante sus textos y/o declaraciones.

Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense, imparte master classes de cultura pop, estilo de vida y moda en diversas universidades. En Cosmopolitan, analiza tendencias, noticias y fenómenos desde un prisma empoderador.