Si no tienes un segundo:

1)Estar de pie

Simple y eficaz. Muchas veces, estar de pie unas cuantas horas puede dar más resultados que pasar una hora en el gimnasio y quedarte tumbada el resto del día. Puede que tu trabajo no te permita estar de pie. Si es así, pon una alarma en tu móvil cada hora para levantarte un par de minutos. 

2)Hidratarse

La deshidratación parcial puede afectar a tu estado de humor y concentración. Por ello, ten una botella de agua siempre en mano. Además, cuanto más agua bebas, más irás al baño y, por ende, más te moverás. ¡Cada metro cuenta!

3)Andar mientras esperas

El tiempo muerto es tiempo perdido. Si estás esperando en el metro o en la calle, no te quedes quieta, ¡muévete!

Si tienes 2 minutos o menos:

4)Trabajar tus abdominales

Tanto como te sea posible, mientras estás sentada trabajando o viendo la tele, aprieta tus abdominales y notarás la diferencia al cabo de los días.

5) Planear un entrenamiento de verdad

Si hoy no puedes acercarte al gimnasio, haz un descanso, está bien. Pero echa un vistazo al horario de mañana y anota en tu ocupada agenda la clase de Zumba.

6)Llamar por teléfono

Si tienes que hablar con tu abogado, tu jefe o, aún peor, tu madre, hazlo por teléfono. Y mientras lo haces, date un paseo por el parque. 

7)Sudar antes de ducharte

Si tu ducha tarda en calentarse, ¡mejor! Puedes saltar, correr y moverte todo lo que puedas en esos 3-4 minutos que te sobran.

Si tienes 10 minutos:

8)Bajarse del metro una parada antes

Por tres razones: harás más ejercicio, descubrirás lugares nuevo e irás tachando poco a poco nombres de la lista de gente a la que llamar.

9)Dormir bien

Si consigues irte a dormir un poco antes todos los días, notarás que te vuelves más productiva, y con más energía para el día siguiente.

10) Recuperar la comba

Si tienes menos de media hora libre, saca la comba del trastero y realiza un mini entrenamiento intenso, alternando ejercicios de comba y sentadillas, por ejemplo. Aunque sea corto, conseguirás quemar calorías y trabajar los músculos, más que una hora de simple paseo por el gimnasio.

Si tienes 30 minutos:

11)Salir a correr

No hace falta que te entrenes para la maratón, tan solo que hagas un poquito cada día. Prueba a salir a correr bien equipada, con música. Puede que te pierdas el estreno del nuevo capítulo de tu serie favorita, pero para eso se creó Internet.

12)Reclutar a una amiga/amigo

El sentido común nos dice que tenemos que pasar tiempo con nuestros amigos si queremos mantenerlos. Y la ciencia sugiere que el ejercicio en compañía te hace entrenar más duro y más tiempo. En conclusión, al hacer deporte con amigos matas dos pájaros de un tiro: te socializas, a la vez que quemas calorías.

Si tienes 45 minutos:

13)Apuntarse a una clase (y aparecer)

Cuando te excusas diciendo que no tienes tiempo para entrenar, seguramente quieras decir que no tienes 3 horas para probarte todos tus modelitos de gimnasio, comer algo antes de salir, preparar la bolsa del gimnasio, alimentar a tu gato, andar hasta el gimnasio, ligar con el de la recepción y descansar a beber agua cada 5 minutos.

Pero puede que sí tengas 45 minutos. Así que, olvida todo lo anterior y no le des más vueltas: cálzate y acércate a una clase de spinning.