Para muchas de nosotras, las vacaciones de verano han llegado a su fin y, con ellas, los planes improvisados, la arena, el cloro y las infinitas sobremesas en cualquier terraza. Lo sabemos... La reacción más común es querer llorar y, sin embargo, te proponemos apreciar todas las cosas buenas que ofrece la 'rentrèe'. Una de ellas es, sin duda, el placer que supone volver a cuidarse. Desplegar todas esas cremitas que tenías olvidadas para recuperar tu necesaria rutina de 'skincare', meditar, empezar un libro, salir a pasear -por fin- sin calor, descubrir nuevas, saludables y deliciosas recetas, volver al gimnasio...

Y eso es justo lo que Cristina Pedroche, una de nuestras mayores referentes en el terreno 'fitness', acaba de hacer.

Cristina Pedroche recupera, motivada, su rutina 'fitness' tras las vacaciones

Conocemos esa sensación. Esa que une el fin de las vacaciones (todo un drama donde los haya) y una nueva imagen en el espejo. Imagen probablemente desconocida pues, después de semanas y hasta meses en modo desconexión, es totalmente lógico y natural que nuestro cuerpo no sea el mismo. Así lo ha expresado Cristina Pedroche en sus 'stories' de Instagram. Todo ello en un tono de 'body positive' que no hace otra cosa que dar una patada a los complejos para centrarse en la motivación más bonita y poderosa.

cristina pedroche abs
@cristipedroche//Instagram

"Se van acabando las vacaciones y ya se nota, ¿eh?", dice riéndose mientras se da unas palmadas en la tripa. "¿Qué me decís? ¿Dónde lo echas? ¡Pues aquí!" cuenta mientras se baja el pantalón para mostrar dicha parte del cuerpo de perfil. "¿Dónde lo voy a echar?", pregunta en un tono sarcástico. "O sea... Es así sin apretar ni nada". Acto seguido, prueba a hacer fuerza con los abdominales para intentar que se vean pero... "es que ni apretando. ¡Pero da igual! ¡No pasa nada! Esto es felicidad", concluye con un baile.

cristina pedroche abs
@cristipedroche//Instagram

Así es. Como ves, Cristina Pedroche era, es y siempre estará estupenda. Como tú. Lo importante es que hayas sido feliz en tus merecidas vacaciones de verano, que no te vuelvas loca contando calorías y que, en cambio, disfrutes del proceso de volver a cuidarte, de retomar la actividad física, de cocinar y, por supuesto, de comer rico.