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Con la llegada del buen tiempo, vienen también nuestras ganas de poner en práctica las tendencias de la temporada: pantalones bombachos como representación del estilo boho, el protagonismo de las prendas lenceras, la combinación de vestido y pantalón... Y, si hablamos de colores de moda, un rey indiscutible: el rosa pastel. Junto al amarillo mantequilla y el azul hielo, esta tonalidad suave y dulce se posiciona como una de las más apetecibles de cara a los meses más cálidos del año pero, eso sí, lo ideal es conocerlo —o, mejor dicho, conocernos— muy bien para sacarle el máximo partido en nuestros propios ‘looks’.
"El rosa pastel no es un único color, sino una familia cromática con distintas temperaturas e intensidades", explica Ángeles Madrid, asesora de imagen y experta en colorimetría. "Ahí está la clave: no nos favorece a todas por igual", añade. Te damos todos los tips para llevarte esta tonalidad a tu terreno con resultados de éxito.
A quién favorece el rosa pastel
A la hora de saber si un color es para nosotras o no, el primer paso es conocer nuestra colorimetría. Lo mejor es realizarte un estudio de la mano de un profesional pero, para hacerte una idea, todo se basa en el subtono de la piel, el nivel de contraste y la saturación. "El rosa pastel, bien elegido, puede ser extremadamente favorecedor, pero no en su misma versión para todo el mundo", cuenta la profesional.
Según Ángeles, las personas de subtono frío —es decir, con piel y ojos claros o apagados, como azules, grises o verdes suaves, y cabello ceniza o rubio— se ven más favorecidas por tonos con base azulada, es decir, más empolvados o ‘baby’. "Este tipo de rosa potencia su delicadeza natural, armoniza con la piel y aporta luminosidad sin apagar el rostro", dice.
Por otra parte, alguien de subtono cálido —con piel dorada, ojos luminosos verdes, miel o avellana y cabellos cobrizos o aúreos— necesita un matiz melocotón o salmón, con base amarilla. "Estos tonos aportan frescura y luz sin romper la armonía, conectan mejor con su calidez natural y evitan que el rostro se vea apagado o grisáceo", asegura.
Si alguna vez has sentido que el rosa no es para ti, probablemente, has elegido la versión incorrecta para tu tipo de piel. "Además, la intensidad es igual de importante. Las personas con rasgos contrastados pueden necesitar un rosa más pigmentado, mientras que las de facciones suaves se integran mejor con tonos más difuminados", apunta la asesora de imagen.
Cómo combinar el rosa pastel
Y aquí es donde podemos lucirnos con el tono de tendencia si sabemos bien cómo introducirlo en nuestros estilismos. Aunque no lo creas, se trata de uno de los colores más versátiles que existen: "Su verdadero potencial aparece cuando lo adaptamos a nuestra temperatura de piel", explica Ángeles Madrid. Aquí algunos ‘highlights’ de la asesora de imagen para combinarlo a la perfección.
- Si eres de piel cálida, el rosa pastel te funcionará a la perfección con las tonalidades tierra, como el marrón, el cámel, el beis cálido, el verde oliva, militar o salvia. "Estas combinaciones general ‘looks’ equilibrados, sofisticados y muy naturales", asegura.
- Si tu piel es fría, los azules, los grises, los lilas y el burdeos son tus mejores aliados. "Esta última combinación es elegante y con mucha profundidad visual", narra.
También tienes otras opciones, como apostar por la monocromía —es decir, mezclar distintos tonos de rosa dentro de la misma gama— si buscas un ‘look’ pulido, o los contrastes suaves con colores como el blanco o el gris, para armar un estilismo más luminoso.
Como clave, Ángeles confiesa que "el rosa pastel funciona mejor cuando lo usamos como base para construir armonía o contraste controlado, siempre en función de nuestra colorimetría". Esto también se aplica al momento ‘beauty’: son primordiales los productos que escogemos en función de nuestro color de piel, ojos y pelo.
Un mix inesperado
¿Te apetece marcar la diferencia a la hora de llevar el rosa más buscado de la primavera 2026? Puedes probar a combinarlo con burdeos. "Funciona especialmente bien porque es profundo e intenso, aporta estructura y elegancia, en contraposición al rosa pastel, que suaviza y da luz al conjunto", explica la experta. Como resultado, tendrás un equilibrio muy interesante y estiloso.
Además, si no te importa arriesgar, la colorimetrista propone el rojo intenso: "Bien ejecutada, la combinación genera un contraste moderno y con personalidad", afirma. Y si buscas una opción sutil y especial a partes iguales, anímate con el verde oliva. "Crea una armonía sofisticada, con un punto contemporáneo y muy fácil de llevar" dice.
No olvides, tampoco, el poder de un buen estampado, como el leopardo, con el que equilibrarás la intensidad del ‘animal print’, los cuadros ‘vichy’, las rayas —Ángeles aconseja que sean en blanco y azul, pues crean estilismos muy limpios— o las románticas flores. "No es tanto que el rosa pastel combine con todo, sino que tiene la capacidad de adaptarse a distintos estilos sin perder coherencia", dice.
Con qué NO llevar el rosa pastel
Y, aunque las posibilidades a la hora de combinar esta tonalidad tan buscada son infinitas, también hay un margen de error que viene, sobre todo, cuando mezclamos temperaturas incompatibles, como un pastel frío con un salmón cálido: "Genera un choque visual que rompe la armonía del estilismo", dice la asesora de imagen.
Evita también un rosa pastel apagado con colores excesivamente neón, pues se creará un contraste muy agresivo que desequilibre el conjunto. "La clave es mantener coherencia en la temperatura y en la intensidad", asegura.
¿Preparada para una primavera rosa?
Berta de Miguel es experta en moda y tendencias. Se inspira a diario en el ‘street style’ de las ‘fashion weeks’ internacionales y no se pierde ninguna de las ‘aesthetics’ que nacen en las redes sociales de la mano de sus ‘insiders’ favoritas, como Camille Charrière o Sofia Coelho.
Le fascina el discurso de Bella Hadid y adora perder la noción del tiempo entre imágenes de las tops de los 90, una de sus décadas favoritas en cuanto a estilo. De hecho, nada le hace más ilusión que localizar una chaqueta joya ‘vintage’ y ‘rockera’ con la que elevar un buen ‘look’. Le encanta descubrir marcas nuevas y especiales, aunque también controla al milímetro las nuevas colecciones de las grandes tiendas, como Zara o Bimba y Lola. La parte que más le gusta de su trabajo es la de entrevistar a diseñadores, expertos y ‘celebs’ que admira.
Berta se graduó en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Más tarde, se especializó con un máster en Comunicación Cultural y Nuevas Tendencias. Escribe en Cosmopolitan desde hace cinco años y ha pasado por otros medios como InStyle y Clara. Además, compagina su trabajo como editora de moda con su faceta musical: es violinista profesional. Toca con orquesta en salas como el Teatro Real, el Auditorio Nacional o el Palau de la Música y tiene su propio grupo, con el que hace conciertos por toda España.





























