Ya es un hecho. La ropa de segunda mano ha venido para quedarse y, actualmente, más de 15 millones de usuarios en España adquieren productos asequibles y de forma sostenible con un solo click en Wallapop, empresa líder en consumo responsable que crearon tres amigos de Barcelona en 2013. Quizá en ese momento no sabían lo que aportarían al consumo responsable, pero se lo agradecemos igualmente. ¡Nosotras y el planeta!
Sabemos que en internet puede encontrarse de todo, pero ¿cuáles son los artículos más vendidos entre los jóvenes? Prendas de ropa trendy y piezas vintage que permiten estar a la última moda de una forma responsable y eco-friendly. Además, cada vez más celebrities e influencers apuestan por ello, como Carlota Bruna, fan de Wallapop.
Admirada por su gran implicación en la concienciación medioambiental y la lucha contra el cambio climático nos da las claves para no fallar en nuestras compras. Su cuenta de Instagram tiene ya 180.000 seguidores y a través de sus redes, difunde acciones que todos podemos realizar para proteger nuestro planeta: desde adoptar una rica dieta vegana a comprar ropa de segunda mano que además de ser cool, sea responsable con la Tierra. Para ella hace mucho tiempo que es fundamental adquirir prendas de segunda mano en Wallapop.
Cuando le preguntamos cuándo y por qué decidió empezar a comprar en Wallapop, Carlota lo tiene claro: ''Un día se me ocurrió hacer una limpieza de armario y me quedé absolutamente horrorizada de la cantidad de ropa que tenía y no usaba e incluso mucha que ni sabía que tenía. Ese fue mi punto de inflexión: me hice la promesa de que nunca compraría cosas sin necesitarlas y que siempre priorizaría la ropa de segunda mano antes que la nueva''.
El 83% de los jóvenes compra segunda mano
La influencer no es la única que tiene esta visión. El 83% de los jóvenes entre 16 y 25 años, compra segunda mano más o igual que antes de la pandemia. Además, 1 de cada 4 jóvenes de la Generación Z comprará más ropa de segunda mano que de primera en los próximos cinco años, según el estudio La Red del Cambio.
Los datos avalan que esta tendencia de compra sostenible no es pasajera y va a más: ''Sin ningún tipo de duda: ha venido para quedarse. Lo necesitamos. El futuro de la moda es sostenible o no habrá futuro''. Y es que la industria textil está acabando con el planeta, pues es responsable de la contaminación del 20% del agua limpia y la liberación al medio ambiente del 35% de los microplásticos primarios. Ante esta realidad, Wallapop ayuda de forma significativa a reducir el impacto. ''Gracias a las redes sociales y plataformas como Fashion Revolution -indica Carlota- estamos viendo cada vez más lo contaminante que puede llegar a ser la industria de la moda. Y los jóvenes cada vez nos damos más cuenta'', afirma.
Básicos que nunca fallan
Pero, ¿cuál es la clave para encontrar en Wallapop un artículo de segunda mano entre millones de productos… y no fallar? ''Es necesario dedicarle tiempo. Yo siempre que me pongo, miro muchas piezas y siempre acabo encontrando algún tesoro". Así es como descubrió sus pantalones favoritos. ''No me los saco. Mi madre dice que son mi 'segunda piel'", afirma con una sonrisa.
"¿Y cuáles son tus otros básicos de armario?'', preguntamos intrigados. ''Una camiseta con algún mensaje activista, pantalones coloridos y sneakers blancas. Pocas veces salgo de casa sin estar vestida así'', afirma Carlota.
Mucho más que ropa
La influencer empezó con ropa, pero ahora adquiere muchas más cosas con el mismo cometido: ''También busco muebles, electrodomésticos... ¡de todo! Antes de mirar en cualquier tienda busco en la plataforma''. Así es como encontró la pequeña lámpara que ilumina su habitación. ''La tengo en mi cuarto y no puedo estar más feliz con ella''.
No te resistas, caerás en la tentación
El 56% de los jóvenes admite ya que dar una segunda vida a sus objetos les proporciona bienestar, al permitirles colaborar con la sostenibilidad del planeta y ayudar a otras personas o conseguir un producto de más calidad por un precio más asequible. Y es que, subirlo a Wallapop es igual de fácil que comprarlo.
Pero todavía hay quien se resiste a esta nueva forma de consumir de un modo consciente y sostenible. "Les diría lo siguiente: 1. El planeta no necesita más ropa nueva. 2. Encontrarán tesoros que no se van a quitar de encima. 3. Ahorrarán mucho dinero. 4. Una vez empiezas te enganchas. ¡No hay vuelta atrás!'', concluye Bruna.




















