La astrología se nos está yendo de las manos, ¡aunque es lo mejor que nos ha podido pasar! A las nociones básicas de conocer el signo del zodiaco que debes leer en el horóscopo a través de tu fecha de nacimiento o el calendario lunar donde se señalan las lunas llenas y nuevas, le siguió la carta astral con su signo ascendente, su signo lunar y hasta su signo descendente. Después, llegó el viral Mercurio retrógrado y hasta conocimos algún que otro detalle más del cielo, como Juno o los Nodos del destino.

Así es el firmamento: caminos infinitos y aún inexplorados que cada poco tiempo nos sorprenden con una nueva tendencia. Por ejemplo, la cantante Aitana, en su documental de Netflix, hablaba de pasar su cumpleaños en un determinado lugar, ya que así se lo había recomendado una astróloga en base a la técnica de la astrocartografía. Y últimamente no para de resonar otra disciplina relacionada con la intuición y la sanación: los registros akáshicos. Quédate si quieres saber más sobre ellos, que los astros quieren darte todas las respuestas.

¿Qué son los registros akáshicos?

‘‘Los registros akáshicos son una especie de ‘biblioteca energética’ del alma’’, expresa María, una de las profesionales de Miistico, la plataforma que reúne servicios astrológicos y espirituales. ‘‘Imagina un espacio vibracional donde está guardada toda la información sobre tu existencia: pasado, presente y posibles futuros; y no sólo de esta vida, sino de todas tus experiencias a lo largo del tiempo. Es fácil que te lo imagines como un Google del universo, donde puedes consultar cualquier respuesta que necesites y acceder a tus experiencias como si se tratase de abrir un diario de tu propia alma, que te revela quién eres realmente, más allá de las inseguridades, los miedos o las dudas’’, explica. Es decir, algo así como un registro, como su propio nombre indica, de toda nuestra vida en el que podemos introducirnos. ¿Cómo? Calma, que las cosas del firmamento van despacio.

La palabra 'akáshico', según nos cuenta la experta, proviene de 'akasha', de la lengua india sánscrita, ‘‘y hace referencia al espacio energético que almacena información’’. Nos pone de ejemplo histórico, para que entendamos la manera en la que estamos conectados con esos datos, a Nikola Tesla, el inventor: ‘‘Hablaba de cómo sus invenciones aparecían para él como visiones completas y precisas, al igual que muchos otros artistas han descrito en alguna ocasión sus obras como visiones que aparecieron de la nada o letras de canciones que les llegaron casi como si alguien se las dictara’’.

Una comparación que se puede realizar es con la intuición, con esa voz que te sale de dentro y que te da respuestas cuando lo necesitas o incluso antes de pedirlas. Además, los registros akáshicos no son una predicción de futuro, como la astrología, que ‘‘te guía observando el movimiento y la posición de los planetas, el Sol y la Luna, y su influencia’’. Tampoco llega a ser el tarot, ‘‘que te orienta interpretando la simbología y arquetipos de las cartas’’. Son, más bien, ‘‘un canal directo con tu alma’’.

Incluso la experta añade que son el resultado de un aumento en el interés del autoconocimiento y la sanación: ‘‘Estamos en un momento de la historia en que las personas no miran su vida con una actitud conformista. Quieren mejorar, quieren que sus vínculos mejoren y revisan su historia para dejar de repetir los mismos patrones que han visto en casa. Y cuando hay esa sed de mejora, buscamos las respuestas del lado racional, también aquella información que va más allá’’.

Los beneficios de los registros akáshicos

Por tanto, los registros akáshicos sólo pueden traer beneficios a uno mismo. ‘‘Brindan una respuesta profunda y una pauta práctica, que ayuda a entender dónde estamos en el presente, pero también a cómo avanzar y qué cambios realizar para volver a sentirse en casa. Aportan sabiduría clara, amorosa y elevada, por lo que puedes hacer preguntas o búsquedas sobre relaciones, trabajo, salud, emociones, propósito de vida, decisiones importantes…’’, añade.

Algunas de las cuestiones que puedes poner sobre la mesa son:

  • ¿Por qué me cuesta tanto soltar esta relación?
  • ¿Cuál es mi verdadero propósito profesional?
  • ¿Qué bloqueo me impide avanzar?
  • ¿Cómo puedo sanar mi vínculo con mi madre/padre?
  • ¿Qué talentos tengo que aún no he reconocido?

Las respuestas que obtengas te brindarán una perspectiva más amplia sobre la situación, ‘‘como si vieras tu vida desde el punto de vista del alma. Te ayudan a entender el porqué detrás de tus vivencias y qué puedes aprender o liberar, siempre en una frecuencia de amor y guía, y sin juicios’’, concreta.

Cómo acceder a tus registros akáshicos

Y llegamos a la pregunta del millón, la cual también tiene varias respuestas, ya que existen diferentes técnicas. La astróloga abre el canal hacia el alma a través de una conexión con las cuatro direcciones sagradas (norte, sur, este y oeste) y los cuatro elementos (agua, tierra, aire y fuego) como base de una meditación guiada. No obstante, a pesar de que es importante que otra persona con experiencia sea la primera que te abra los registros, puedes hacerlo tú mismo.

‘‘¡Todo el mundo puede hacerlo! ¡No es un don reservado para unos pocos! La clave es poseer una preparación energética y una intención clara. La preparación puede ser aquella que a ti te dé calma y te ayude a elevar tu frecuencia y concentrarte (meditar, repetir unas afirmaciones en concreto, respiración, frecuencias sonoras...). Y la intención es el por qué estás abriendo el canal, con qué necesitas ayuda. La intención debe ser respetuosa, ya que si accedes a esas respuestas con intención de, por ejemplo, vengarte de alguien, esa misma energía de venganza te impide elevarte hasta la información’’, desarrolla. ‘‘Además, si estás empezando, te recomiendo apoyarte en la escritura, ir anotando las imágenes, palabras o frases que vayan apareciendo hasta tener el mensaje completo. No te rindas en la primera palabra. Ve tirando del mensaje con paciencia, tómatelo como si estuvieras armando un puzzle pieza por pieza. Verás que con un poco de tiempo recibes respuestas completas de forma fluida. La práctica te dará fluidez y confianza, ¡y tu conexión contigo será aún más profunda!’’.

Porque ahí reside la parte más positiva de los registros akáshicos: mientras te dan las respuestas que necesitas, van curándote por dentro. ‘‘Al acceder a ellos, entras en un campo de energía amorosa que te recuerda quién eres realmente y muchas veces se da una sanación energética que disuelve bloqueos, patrones repetitivos o emociones estancadas. Es una herramienta para recuperar tu poder, tu claridad y tu conexión con lo más sagrado de dentro de ti’’, comenta también María. ¿A qué esperas para introducirte en esta nueva espiritualidad?

Headshot of Margarita Moon
Margarita Moon es experta en astrología. Estudiar las estrellas cada mañana para escribir el horóscopo diario de Cosmopolitan se ha convertido en su rutina. Sigue explicando las noticias a través de las cartas estelares de sus protagonistas y elaborando algunas pautas sobre el horóscopo, como las claves del signo lunar o la importancia del planeta Marte en la personalidad. Como Virgo, necesitas tener todo bajo control y en un orden escrupuloso. Por este motivo, cada mes se prepara un calendario de eventos astrológicos importantes, en el que Mercurio retrógrado siempre aparece marcado en rojo y no falta ninguna fase del calendario lunar (para que sepas cuándo rellenar tus piedras espirituales). Le apasiona crear «listas de reproducción» musicales relacionadas con el horóscopo (porque Cáncer no existe más que Taylor Swift) y crear memes para las redes sociales con los que sabe que todos se identificarán. Con una experiencia de cinco años a cargo de la sección de astrología de Cosmopolitan, Margarita continúa formándose a través de la gran biblioteca de libros sobre esoterismo que tiene. «Manual of Modern Astrology» de Eloy R. Dumón y «S.O.S. Astrology» de Woke Mystix son imprescindibles, junto con las cartas del tarot que se tiran cada vez que tienes una pregunta.