- Normalmente, los viernes 13 han sido concebidos como días de la mala suerte. No obstante, resulta que la luna de hoy puede que incluso te ayude a no entrar en pánico con toda esta situación del Coronavirus.
- Aquí tienes los mejores planes para hacer en casa y no salir el fin de semana.
La próxima vez que vuelvas a decir que los astros van en tu contra, vamos a tener un problema. Vale que la sombra de Mercurio Retrógrado puede estar haciendo que el drama se alargue un poco más de lo deseado. Te lo compro. O que no te haya gustado lo que te depara tu horóscopo negro para el 2020. Es lo que hay. Pero no te vas a poder quejar de que las estrellas no están contigo cuando te contemos que, en pleno alarmismo social por el coronavirus, la luna del viernes 13 te va a dar una dosis extra de paz y tranquilidad. ¡Toma ya!
Tradicionalmente, se ha considerado al viernes 13 como un día de la mala suerte. No obstante, como hoy la luna se encuentra en su fase gibosa menguante —es decir, en disminución después estar al 100%—, lo cambia todo. La razón reside en que la luna llena en Virgo ya ha pasado, nos hemos deshecho de todo lo que nos sobraba (léase relaciones tóxicas, problemas con amigos, etc.) y ahora toca terminar de expulsar todos los sentimientos y preocupaciones que hay en nosotros, para dar paso a una nueva etapa. Es decir, estar preparado para el cambio de luna.
Además, coincide con que el satélite se encuentra en Escorpio, una constelación muy emocional y misteriosa, donde la intuición se nos dispara. Esto nos va a venir muy, muy bien este fin de semana para que no se nos haga tan cuesta arriba el ser responsables y apoyar el #yomequedoencasa. Con la luna en este signo, nos sentiremos más espirituales y propensos a practicar la meditación, a relajarse y echar todas las energías negativas de los dramas pasados, para coger las positivas. Puedes darte un baño caliente, hacer yoga, iniciarte en el ‘mindfulness’... y, si estás en plena serie con alguno de tus exs, piensa que es mucho mejor hacer un descanso en la trama. Chica Cosmo, ¡a desconectar!












