Desde que salieran a la luz los primeros ‘looks’ de Carrie Bradshaw en el próximo reboot de ‘Sexo en Nueva York’ —el cual se llamará ‘And Just Like That’—, internet no ha cesado en la tarea de escrudiñar y analizar hasta el más ínfimo detalle los modelitos que Sarah Jessica Parker llevará en la serie. Un runrún al que hay que añadirle el hecho de que Patricia Field, encargada del vestuario original de la ficción de HBO, no forma parte del proyecto, dado que, según reconocía ella misma, no puede atenderlo como quisiera si se ocupa al mismo tiempo del estilismo de ‘Emily in Paris’. En su lugar disfrutaremos del trabajo de Molly Rogers, profesional recomendada por Field que trabajó como su asistente en la serie original. Estilista que con el último ‘look’ de Bradshaw la ha liado parda en redes sociales. La razón parecer ser un supuesto vestido de la firma low cost Forever 21.
Se trata del ‘look’ estilo boho con estampado de cachemir del que hace unos días extraíamos una trenza que vas a querer copiar hoy mismo. Una prenda que los fans más exigentes del formato rápidamente identificaban como parte del negocio ‘fast food’ que ciertamente poco encaja con el perfil de la protagonista. Un razonamiento por otro lado algo obsoleto y que no encajaría con las tendencias cada vez más democráticas que calan entre las ‘celebs’.
¿Qué opinan los fans al respecto?
Básicamente, que “esta elección debería ser ilegal”. Una opinión casi unánime que abunda en redes sociales, donde se pide la vuelta de la Carrie original. Una Carrie a la que, por otro lado, le perdimos la pista hace más de una década. Pudo haber evolucionado desde entonces. Quienes se han ofendido con esta elección alegan una falta terrible de presupuesto por parte de HBO y una supuesta falta de atención a un vestuario que importará casi tanto como la trama en sí. El caso es que la propia marca, Forever 21, todavía no ha confirmado que la prenda pertenezca a ellos, aunque es algo evidente dado que el vestido es prácticamente idéntico al que el gigante del fast fashion vendió en sus tiendas hace un par de años. Porque sí, además, quienes se han dado cuenta que ya tienen esta prenda de Bradshaw en su armario reconocen haberla comprado hace varias temporadas.
Por cierto, para complementar este vestido de la discordia, la periodista lleva consigo una camisa azul tipo Oxford, un bolso perteneciente a la colección Gucci x Balenciaga y unas plataformas de Terry DeHavilland. Por lo que muy ‘low cost’ tampoco es que se haya vuelto del todo.

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.











