Es muy temprano y Álvaro Rico llega a la cita con una energía inusual para estas horas. Viene dispuesto a darlo todo. Se atreve con los 'looks' más arriesgados, posa como un profesional y, mientras enamora a la cámara, nos deleita con su voz. Sí, el actor canta realmente bien, se nota que viene de familia de músicos. Arrancamos la sesión con Nathy Peluso y Drake de fondo, pero pronto saca su vena flamenca y nos pide que suene 'Volando voy'. Con este ritmo, le damos alas para charlar sobre todos los proyectos que se trae entre manos: acaba de estrenar 'Alba' en Atresplayer, está inmerso en la gira teatral de 'Dribbling' y regresará pronto a 'El Cid', en Amazon Prime Video.
Viendo cómo se mueve, descubrimos que lleva el arte en los genes, aunque en su plan inicial de futuro no figuraba ser actor. "Pensé estudiar Biología porque me encantan los animales. En el fondo creo que soñaba inconscientemente con dedicarme a la interpretación, por eso hice las pruebas para la Escuela Superior de Arte Dramático (RESAD), aunque me había matriculado en Publicidad y Relaciones Públicas para tener un 'Plan B'. Me aceptaron y ahí empezó mi vida", recuerda. Sus primeros trabajos fueron en 'Centro Médico' y 'Velvet Colección', con pequeños papeles. Entonces llegó 'Élite' y su mundo saltó por los aires. Los fans de la ficción siempre le recordarán por dar vida a Polo, pero cuidado porque Jacobo, su nuevo personaje en televisión, no se queda atrás y también dejará huella.
Vuelves a interpretar a otro chico con un toque perverso...
Lo he pensado, pero creo que es una cuestión de azar. De hecho, mi personaje en 'Alba' y el que encarno en 'Dribbling', la obra de teatro con la que estoy de gira, son muy similares y el último no estaba escrito para mí. Lo que quiero es hacer buenos personajes. Me divierte interpretar a tipos oscuros.
El tema central de la serie es complejo, ya que habla de una violación grupal. ¿Cómo te quedaste al recibir el guión?
Cuando me hablaron del proyecto no lo dudé. Quiero contar historias que son necesarias.
¿Crees que puede cambiar ciertas actitudes peligrosas?
No quisiera que recayera sobre la serie el peso de cambiar a la sociedad porque me parece pretencioso, y más cuando hablas de un asunto tan delicado, pero si podemos crear debate y que le gente reflexione después de verla, me conformo.
¿Has sentido rechazo hacia el personaje?
Fuera del 'set', sí, aunque he intentado no juzgarlo. Al final, se trata de hacer el trabajo y cuando lo terminas lo dejas ahí. Sin embargo, no siempre es fácil y a veces te deja tocado.
Polo quedará para el recuerdo como el asesino de 'Élite'. ¿Puedes decir algo bueno de él?
Recuerdo un debate con los creadores sobre su final. Queríamos que el espectador se alegrase cuando muere, pero que tuviera también una sensación de pena y creo que lo conseguimos. Nunca lo dibujé como un psicópata, es un chico al que se le va la cabeza en un momento determinado y pienso que no era un tipo con mal fondo.
Tu primer 'casting' era para el papel de Guzmán...
Sí, no sé si era un filtro o querían que fuera por ahí. Sin embargo, pasó el tiempo y me dijeron que daría vida a otro personaje que resultó ser Polo.
¿Qué te llevas de la serie?
Ha sido mi escuela. Me lo pasé muy bien y fue un descubrimiento absoluto de la profesión. A medida que pasa el tiempo, y me enfrento a otros proyectos, siento que estoy en otra posición o madurez, como actor y personalmente.
¿Sientes nostalgia?
Es una pregunta difícil porque pensar en Polo es volver a 'Élite', a estar con mis compañeros, a esa burbuja, y lo recuerdo como algo muy bonito. Esa parte la echo de menos, pero tengo otros intereses. Los personajes siempre quedarán para mí, pero se acabó. No siento melancolía, al contrario, pienso en futuros proyectos.
¿Mantienes el contacto con tus compañeros?
Sí, con todos. Hablo más con unos que con otros por circunstancias. De hecho, Miguel Bernardeau es mi hermano en Madrid y también suelo quedar con Itzan [Escamilla].
Cuando dejaste Las Encinas te embarcaste en 'El Cid'. ¡Menudo cambio!
Decidí entrar en ese proyecto para dar un giro radical y creo que era un momento para bajar el ego, no hacer un protagonista y seguir labrando mi carrera. En la primera entrega tuve una breve intervención, pero en los nuevos capítulos habrá un desarrollo del personaje y pasarán cosas bonitas e inesperadas.
Creo que te tocó aprender a montar a caballo...
Sí, y también lucha. Empecé a rodar 'El Cid' cuando todavía estaba con 'Élite'. Me acuerdo que iba a remolque porque mis compañeros daban tres clases y yo solo una. Me lo he pasado muy bien.
Ahora estás de gira teatral con la obra 'Dribbling'. ¿Qué tal la experiencia?
Esto es lo que más ilusión me genera. Hacer teatro ahora mismo es un privilegio absoluto. Es mágico y trasciende más allá de la pantalla. Ver el aforo lleno y a la gente aplaudiendo te hace respirar algo de la normalidad. Interpreto a un futbolista que es acusado de una violación y comparto escenario con Nacho Fresneda. El teatro es volver a mi origen.
Ese del que habla el tatuaje que llevas en el brazo...
Me gusta que me lo preguntes porque es muy personal. Dice Alhaja. Es la letra de mi madre y significa joya. En mi pueblo te suelen llamar así como apelativo cariñoso. Me puse romántico y me tatué la palabra como seña de identidad. Me lleva a mi pueblo y a mi familia, concretamente a mi abuela. Es un homenaje a ellos.
Vienes de un clan de músicos. ¿Te lanzarías?
No es a lo que me dedico, pero es mi pasión y mi válvula de escape. Me han propuesto cosas y si algún día hago algo es porque me apetece, aunque no como cantante. Que pasen los buenos y yo los escucho.
¿Llevas mejor el fenómeno fan?
Antes de la pandemia ya no iba a discotecas, empecé a crear otro tipo de vida. Estoy más relajado y creo que la situación actual ha venido bien, aunque es curioso porque hay gente que me reconoce con la mascarilla.
Maquillaje y peluquería: Rodrigo Galo para Icon y Termix.
Retoque: Andreas Sichel.
Asistente de fotografía: Mercedes Bravo Acosta.
Asistente de estilismo: Silvia Gómez.
Producción: Asha Martínez.
Vídeo: D. Valde y Álvaro Verdú Fillola.

Marieta Taibó es editora de actualidad y cultura en Cosmopolitan y experta cine y series de televisión desde hace más de una década. Cuando no está escribiendo, la encontrarás delante de la pantalla analizando los últimos estrenos de Netflix, Prime Video, HBO Max, Disney+ y el resto de plataformas en ‘streaming’ para recomendar aquellos títulos interesantes o que lo van a petar. Entre crítica y noticias de ficción televisiva, entrevista a actores. En su grabadora encontrarás charlas de sus entrevistas con Blanca Suárez, Mario Casas, Úrsula Corberó, Ana de Armas, Miguel Ángel Silvestre, Leonardo Sbaraglia, Lily Collins, sí, ‘Emily in Paris’ o Christina Hendricks, la pelirroja de ‘Mad Men’, por citar algunos nombres. Fuera de la pantalla, además, te recomendará los mejores planes de ocio y gastro. En otras etapas profesionales, también ha escrito de moda y belleza. De hecho, es autora del ensayo ‘La cara secreta del negocio de la belleza’, de la editorial Almuzara. Marieta Taibo es Licenciada en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y cuenta con el Curso Superior de Marketing y Comunicación de Moda y Lujo de la revista Elle y la Universidad Complutense. Sus primeros pasos como redactora fueron en la sección de economía de La revista de actualidad La Clave hasta que dio el salto a la de sociedad y cultura, su verdadera pasión. Posteriormente, trabajó en El Confidencial, y luego en la revista femenina AR como coordinadora de la agenda cultural y cabeza de la sección de cine. De ahí, dio el salto a las revistas Supertele y TP y en ellas estuvo diez años escribiendo de películas y series, labor que compaginaba como colaboradora de la revista Babylon Magazine haciendo reportajes en profundidad sobre cultura, hasta que llegó a Cosmopolitan hace seis años.
















