Netflix va a hacer un experimento. Va a probar a emitir los episodios de algunas de sus series de uno en uno, en lugar de colgar las temporadas completas. Esto no quiere decir que de la noche a la mañana todas sus series-buques insignia no se puedan ver de un tirón, solo que va a probar a dosificar sus producciones. Empezando con The great british baking show, una de las sensaciones de la temporada estival... en Gran Bretaña, y luego con Rythm & Show. Vamos, que no va a volver a ocurrir lo que ha ocurrido con el episodio 7 de la tercera temporada de Stranger Things, el fabuloso capítulo 7 de la tercera temporada de Stranger Things (en el que Steve abre su corazón a Robin, en el que Robin revela que es lesbiana, en el que disfrutamos al máximo del personaje de Murray... vamos un episodio importante): que 1,35 millones de espectadores se lo han saltado. ¿Cómo? Sí, nada menos que 1,35 millones de espectadores, según datos de Nielsen. 19,17 millones de espectadores vieron el primer episodio entre el 4 y el 8 de julio, superando a los 17,7 millones de personas que vieron el primer episodio de la temporada 2 en 2017. A medida que avanza la serie, con un promedio de 8,86 millones de espectadores por episodio. Según Nielsen, 824.000 personas vieron la serie completa el 4 de julio. Pero nosotros nos quedamos con esas 1.350.000 personas que se han perdido el episodio 7.
El experimento de Netflix tiene dos explicaciones. La primera puede ser aumentar el número de espectadores por capítulo. No tiene sentido que nadie se pierda el episodio 7 de una buena temporada solo para ver el final. ¿Si se hubiera colgado la octava temporada completa de Juego de Tronos habría gente que se hubiera saltado algunos capítulos para ver cómo acababa? La respuesta es: seguro que sí. Dosificando los capítulos se aumentan los datos de audiencia, si la serie, claro, es buena. Por otro lado, es más interesante tener 17,7 millones de espectadores de un solo capítulo que un millón de una temporada completa. El fenómeno de los maratones televisivos (binge watching, visionado en cadena) está extendido, pero, proporcionalmente, es minoritario.
Por otro lado, Netflix entra así a competir de forma directa con el modelo de streaming de HBO o Showtime y el que seguirá Disney +, que sabe que los espectadores van a ver religiosamente un episodio semanal de The Mandalorian o de la serie de High School Musical, y que de esta forma aprovechan el contenido. Esto da valor a las producciones (que cuestan una pasta), aumenta el número de espectadores, pero es que además incita a ver otras series. Como no te puedes ver todos los episodios de un tirón, puede ver otra serie y engancharte. Aunque solo sea desde el punto de vista del marketing, es interesante. Además, los usuarios, una vez la serie ha acabado, pueden verla de un tirón, igual que los que se esperan a que una serie haya acabado antes de ver un solo capítulo. Y si no, que se lo digan a mi amigo Ricardo que ha tardado once años en hincarle el diente a Juego de Tronos.

Rafael Galán es experto en tecnología y escribe desde 2018 en Esquire sobre tablets, smartwatches, móviles, auriculares inalámbricos, altavoces portátiles, smart tv y todo tipo de gadgets tecnológicos, supervisando todas las ofertas y guías de compra que publica la revista online.
Sus artículos son un híbrido entre la arqueología, la review tecnológica y el más noble afán caza-chollos, con la particularidad de que solo escribe de los productos que le apasionan. Si no es un producto Esquire, mejor no derramar ni una sola gota de tinta. Asimismo cubre para Esquire la actualidad de las principales empresas tecnológicas, empezando por Apple, Google, Microsoft, Amazon y Meta y continuando con Samsung, Lenovo, Asus, Xiaomi, Huawei, Honor y Acer, así como de las compañías empresas punteras en el terreno de los relojes deportivos inteligentes, como Suunto, Garmin, Coros o Amazfit, y el sonido, como Sony, Anker, JBL, Bowers & Wilkins o Bang & Olufsen.
Antes de incorporarse a Esquire cursó una licenciatura de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y escribió durante 15 años sobre la intersección entre tecnología y estrategia de negocio en la revista Emprendedores, publicación con la que recorrió el país dando conferencias sobre start ups de base tecnológica y de la que fue en su última etapa coordinador de la edición digital.
Obsesionado con Amazon desde 1998 lleva ya dos décadas largas analizando la estrategia de precios de la compañía y ha escrito diversos artículos sobre cómo vender en Amazon, desde tablets para niños hasta ropa deportiva. Asimismo es autor del libro 'Cómo escribir un business plan en una semana', que es, en realidad, un caballo de Troya en el que explica cómo montar un negocio online, expertise que ha compartido para grandes empresas como BBVA o Telefónica (sí, es el chaval de gafas del curso que hiciste hace unos años).
En la actualidad escribe también sobre Inteligencia Artificial y forma parte del Hearst Innovation Hub que estudia los cambios que la IA está provocando en la tecnología, la sociedad y el periodismo.
Además de ser autor de varios libros y un apasionado de la tecnología, es un geek de tomo y lomo, obsesionado con el Universo Marvel y DC, pasión que saltó de los comics a la gran pantalla desde que se estrenó Batman (el bueno, el de Michael Keaton) y sigue todavía con las series de Disney Plus (Caballero Luna, Wandavision, Loki…) y todo el catálogo de CW en HBO (Flash, Legends of Tomorrow, etc). Si a eso le sumas su adicción a los juegos de mesa (especialmente los Colonos de Catán) y su fascinación por la magia te haces una buena idea de qué pie cojea este experto en tecnología.











