La serie más vista de Netflix durante 2018 no es nueva. No pienses en algo tipo 'Stranger Things' o 'Black Mirror' porque estarías muy equivocado/a. La firma Nielsen ha lanzado un informe analizando cuáles han sido las series más seguidas de la plataforma en el último año en Estados Unidos y el primer puesto ha sorprendido a más de uno/a: la afortunada es 'The Office', una serie estrenada en 2005 en el canal NBC.
¿Cómo es posible que una serie que terminó hace seis años siga estando en el 'top' de las más vistas? Pues mira, te lo voy a explicar: porque es la serie más genial que se ha hecho en las últimas décadas. Mi primer contacto con 'The Office' fue hace unos nueve años y, actualmente, me encuentro inmersa en el segundo visionado de sus nueve temporadas (a través de Amazon Prime Video, que es la plataforma en la que podrás verla en España). Esta segunda vuelta me está reafirmando en que es una de las grandes obras maestras de la televisión reciente, aunque en España haya pasado siempre bastante desapercibida. Pero hay motivos por los que los norteamericanos (y yo) estemos tan fascinados con ella. Y voy a intentar explicarlos todos.
Michael Scott es el mejor personaje del mundo (sin exagerar)
'The Office' está rodada a modo de falso documental (años antes de que 'Modern Family' lo petara con este formato) y en ella se nos muestra la vida diaria de una oficina dedicada a la venta de papel: Dunder Mifflin. Entre sus múltiples (y geniales) personajes, uno sobresale por encima del resto: Michael Scott, el jefe, interpretado por Steve Carell. Michael es el jefe que todos querríamos tener y, al mismo tiempo, la pesadilla de cualquier empleado. Considera que los trabajadores son sus mejores amigos y a veces es difícil discernir si es un genio o un completo necio. A él le debemos la genial frase de: "¿Si prefiero que mis trabajadores me teman o me amen? Me gustaría que tuvieran miedo de lo mucho que me quieren".
Pero los demás no se quedan atrás: Dwight Schrute, comercial de Dunder Mifflin, granjero, ayudante del sheriff, seguidor de teorías conspiratorias y, posiblemente, votante de Donald Trump, es sencillamente brillante. Para muestra, aquella ocasión en la que aseguraba tener una peluca por cada miembro de la oficina porque nunca se sabe cuándo vas a tener que hacerte pasar por otra persona.
La mejor historia de amor: la de Jim y Pam
Jim y Pam son los protagonistas de la historia de amor más 'cuqui' de toda la serie. Desde sus inicios, cuando ella no es más que el amor platónico de Jim, ya que está prometida con otro, hasta que surge el amor y su historia se va formalizando con una relación, boda e hijos. Lo mejor de todo es que no hay grandes gestos ni un amor tormentoso: es, sencillamente, una relación como la que podría tener cualquier mortal. Confesión: he llorado más de una vez en mi segundo visionado de la serie con algunos de sus momentazos como pareja.
Las bromas de oficina
Jim y Dwight son la pareja cómica más divertida de la serie. Jim se pasa la vida 'troleando' a su compañero con bromas como meterle la grapadora en gelatina o forrarle la mesa de papel de regalo. Pero lo mejor es que, a medida que avanza la serie, podemos llegar a sentir que hasta se tienen cariño...
Es la serie perfecta para ver sin parar
Los capítulos de 'The Office' duran menos de media hora y son perfectos para ver uno detrás de otro en una sesión de 'binge watching'. No vas a querer dejar de mirar.
Los mejores momentos
Es difícil resumir con palabras por qué es una serie tan especial, pero lo que la hace tan distinta son sus momentos que mezclan la vergüenza ajena con la comedia más elevada. Como cuando Michael Scott se declara en bancarrota saliendo de su despacho y gritándolo a los cuatro vientos. O cuando Dwight provoca un incendio solo para dar una lección a toda la empresa.
En resumen: miles de usuarios de Netflix (y yo) ya nos hemos pronunciado. Esta es mi recomendación para la próxima vez que no sepas qué ver en la tele.












