Las Kardashians son unas expertas en redes sociales, pero también en organizar fiestones por todo lo alto. Desde los virales cumpleaños de sus hijos pequeños hasta su mítica celebración navideña. Cualquier excusa es buena para estrenar un espectacular vestido y, sobre todo, para dar de qué hablar.

Por supuesto, la temporada festiva no iba a ser diferente y ha dejado a los seguidores del Klan con una lista de temas que comentar. Primero han sorprendido con la decoración de Navidad con la que han transformado la mansión de Kourtney en un bosque de árboles rojos (el presupuesto no es un problema para las hermanas más famosas de Estados Unidos). No podía faltar una piscina que, al ser invierno, han llenado de bolas, y un concierto privado, que este año ha recaído en la cantante Sia.

Por si Internet no había tenido suficiente inspeccionando las sospechosas fotos que han publicado, donde el Photoshop ha eclipsado al vestuario de las Kardashian, los usuarios de TikTok han detectado un posible fallo por parte de Kim. Ha sido ella quien ha compartido en Instagram una serie de instantáneas de la fiesta en la que ha reinado el color rojo. En su ‘mini tour’ ha dejado ver que no han faltado las tradicionales casitas hechas a base de masa de jengibre. Las han decorado sus hijos, pero también han contando con otras realizadas por profesionales de la repostería. Precisamente estas inocentes casitas se han hecho virales por el posible mensaje oculto que guardan.

Ha sido en las ‘stories’ de Kim donde se ha podido echar un vistazo a las grandes casas hechas de masa de galletas. En los techos a dos aguas se podía leer el nombre de algunos de los hijos de las hermanas. Por ejemplo, la casa de Chicago (hija de Kim y su ex-pareja, Kanye West) lleva su nombre escrito junto al de su prima Dream (hija de Robert Kardashian y Blac Chyna). El vídeo seguía moviéndose para mostrar el resto de las dulces construcciones, dejando ver los nombres de True (hija mayor de Khloe), Stormi (de Kylie) y uno muy misterioso, Dove.

Los fans no han tardado en preguntarse quién es Dove. No cabe duda de que uno de los pequeños asistentes a la fiesta pero, ¿quién? Entonces ha surgido la teoría no tan descabellada de que debía tratarse de uno de los niños nacidos en 2022. Tanto Kylie Jenner como Khloe Kardashian han sido madres por segunda vez este año. Kylie lo fue en febrero, cuando afirmó que su bebé llevaría el nombre de Wolf y, poco después, se retractó y decidió optar por otro nombre (el cual todavía, diez meses después, no ha sido desvelado). Khloe y Tristan Thompson dieron la bienvenida a su hijo en agosto y decidieron mantenerle alejado de la esfera pública, por lo que, de nuevo, se desconoce su nombre (aunque han dejado caer alguna que otra pista).

Es lógico que, tras leer el desconocido nombre de Dove en una de las casitas de jengibre, los seguidores del Klan se lo hayan atribuido a uno de los dos bebés que, a día de hoy, carecen de un nombre con el que identificarlos.

Ha sido tal la sensación que esta teoría ha causado en la red social que los usuarios se han puesto a investigar al entorno cercano de las Kardashian. Ha sido @gaymanwithaspraytan quien ha acallado estos rumores alegando que se trata de la hija de una amiga de la familia, Natalie Halcro. Así, el resto de nombres de las numerosas casitas dulces pertenecerían a otros amigos que asistieron a la fiesta.

No sería la primera vez que a la reina de las redes sociales se le acusa de filtrar los nombres de los pequeños del Klan. Ante la espera de una confirmación oficial por parte de las Kardashians, nos queda seguir imaginando cómo habrán llamado a los benjamines de la familia (seguramente de una forma original y nada común).

Headshot of Cristina Fernández

Cristina es redactora de belleza y ‘lifestyle’. Para sorpresa de nadie, adora escribir sobre tendencias, propuestas de maquillaje y todo tipo de consejos de estilismo (especialmente aquellos para chicas bajitas). Nada le inspira más que un buen libro y tomar notas en una libreta ‘cute’. Le apasiona todo lo que tenga que ver con la cultura ‘pop’ y se pasó una importante parte de su adolescencia analizando el ‘street style’ de las famosas y aprendiendo a hacer el ‘eyeliner’ en menos de cinco minutos.

Se trasladó a la capital para estudiar Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid, para después adentrarse en el mundo de las marcas con el Máster de Gestión Publicitaria de la Universidad Complutense. Los meses en los que vivió en París los dedicó a impregnarse de ese ‘je ne sais quoi’ de una de las capitales mundiales de la moda.

Comenzó como periodista en la revista El Duende, donde redactaba sobre eventos culturales. Lleva escribiendo desde que tiene uso de razón, y cuando tenía dieciséis años nació su novela ‘Contando estrellas apagadas’. Actualmente cursa el diploma de Marketing y Comunicación de Moda y Lujo, organizado por la revista Elle junto a Mindway y la Universidad Complutense.