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El pasado mes de agosto, Chrissy Teigen desvelaba al mundo el motivo de su felicidad: ella y su pareja, John Legend, estaban esperando un nuevo hijo juntos. La noticia era doblemente conmovedora, pues al hecho de que la familia fuera a aumentar en unos meses se sumaba el que, dos años antes, habían tenido que atravesar la pérdida de Jack. El 1 de octubre de 2020, la artista contaba en una desgarradora publicación en Instagram que, debido a complicaciones en el embarazo, su pequeño no había salido adelante. Lo hizo con naturalidad, abriendo su corazón y dándole visibilidad a esa dolorosa realidad que sufren otras parejas.
Con la herida en sanación, Chrissy Teigen se ha atrevido a recordar de nuevo ese día que, por desgracia, nunca olvidará. "Hace dos años, cuando estaba embarazada de Jack, mi tercer hijo, tuve que tomar muchas decisiones difíciles y desgarradoras. Quedó muy claro a mitad de camino que él no sobreviviría, y que yo tampoco lo haría sin ninguna intervención médica”, explicaba la actriz en una entrevista con ‘The Hollywood Reporter’. Los médicos se dieron cuenta de que Jack no llegaría con vida al mundo, y la única forma de mantener en él a su madre era interrumpiendo el embarazo cuando estaba de veinte semanas.
"Llamémoslo por su nombre: fue un aborto inducido. Un aborto para salvar mi vida por un bebé que no tenía absolutamente ninguna posibilidad. Y para ser honesta, nunca, nunca me di cuenta de eso hasta, en realidad, hace unos meses", añadió, detallando que al principio ni siquiera era capaz de entender lo que había pasado como consecuencia del ‘shock’.
Chrissy ha confesado que fue su marido quién le ayudó a darse cuenta de que realmente se había tratado de un aborto no espontáneo cuando el Tribunal de Estados Unidos anuló la sentencia del caso ‘Roe vs. Wade’, que había marcado el derecho al aborto en el país en 1973 y que, hace unos meses, desaparecía.
"Le dije al mundo que habíamos tenido un aborto espontáneo, el mundo estuvo de acuerdo en que habíamos tenido un aborto espontáneo, todos los titulares decían que era un aborto espontáneo. Y me sentí realmente frustrada por no haber dicho, en primer lugar, lo que era, y me sentí tonta por haber tardado más de un año en comprender que habíamos tenido un aborto inducido", relata.
La pareja tuvo que afrontar decir adiós a un hijo que esperaban con los brazos abiertos y para el que ya tenían elegido un nombre, Jack. El dolor les llevó a contarlo y no perpetuar con este tabú, tal y como han hecho otras caras conocidas: hace apenas unos días Jennifer Lawrence confesaba que habría sufrido dos abortos espontáneos, y Meghan Markle y Jessie J lo contaron también en unas cartas personales que después compartieron con el mundo.
Cristina es redactora de belleza y ‘lifestyle’. Para sorpresa de nadie, adora escribir sobre tendencias, propuestas de maquillaje y todo tipo de consejos de estilismo (especialmente aquellos para chicas bajitas). Nada le inspira más que un buen libro y tomar notas en una libreta ‘cute’. Le apasiona todo lo que tenga que ver con la cultura ‘pop’ y se pasó una importante parte de su adolescencia analizando el ‘street style’ de las famosas y aprendiendo a hacer el ‘eyeliner’ en menos de cinco minutos.
Se trasladó a la capital para estudiar Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid, para después adentrarse en el mundo de las marcas con el Máster de Gestión Publicitaria de la Universidad Complutense. Los meses en los que vivió en París los dedicó a impregnarse de ese ‘je ne sais quoi’ de una de las capitales mundiales de la moda.
Comenzó como periodista en la revista El Duende, donde redactaba sobre eventos culturales. Lleva escribiendo desde que tiene uso de razón, y cuando tenía dieciséis años nació su novela ‘Contando estrellas apagadas’. Actualmente cursa el diploma de Marketing y Comunicación de Moda y Lujo, organizado por la revista Elle junto a Mindway y la Universidad Complutense.













