- Las 10 lecciones de estilo que hemos aprendido de Harry Styles y que nos dan razones para amarlo
- Estas son todas las chicas con las que Harry Styles ha salido (algunas te van a sorprender)
- Las mejores fotos de Harry Styles
Hemos visto cómo Harry Styles paraba conciertos por todo tipo de circunstancias, todas ellas vinculadas a sus fans. Porque en cuestiones de espectáculo, él siempre busca garantizar la interacción con su público, y lo ha hecho de mil maneras diferentes. Su más conocida: ayudar a un fan a pedir matrimonio a su pareja en pleno show. O, la más viral: el momento en el que ayudó a un fan a salir del armario (por petición del joven, por supuesto). En sus conciertos hay mucha música, baile y diversión, pero también garantiza conversación. Además de un ingrediente presente en toda gran actuación: los regalos que los asistentes preparan para lanzar al escenario, reuniendo todas sus fuerzas con la esperanza que alcance su destino. Estamos familiarizados de sobra con flores de todo tipo, con peluches esponjosos, cartas, e incluso con banderas. Pero, los fanáticos del cantante británico decidieron ir un paso más allá en cuestión de originalidad y decidieron tirarle un nugget de pollo. Sí, como lees.
La divertida ocurrencia se ha materializado en el mismísimo Madison Square Garden de Nueva York, uno de los lugares clave en la gira mundial del artista. Sabemos que los fans intentan ser originales para llamar la atención de su ídolo y, desde luego, éste lo consiguió. El nugget de pollo voló hasta caer junto a Harry Styles, que no dudó en recogerlo y mostrarlo al resto de espectadores. “Un enfoque muy interesante”, dijo sorprendido al comprobar cuál era el inesperado regalo.
Sonriente y sosteniendo el nugget en alto, para que todos pudieran comprobar de qué se trataba, preguntó quién se lo había lanzado. El público gritó y rió ante tal circunstancia, nada típica en un concierto de pop. “¡Otro nugget de pollo!”, exclamó cuando visualizó un segundo objeto (parece que sus fans no querían que pasara hambre durante su actuación). Pero hubo un error garrafal en esta estrategia. “No como pollo, lo siento. No como carne”, hizo saber a su público, que ya había empezado a pedirle a gritos que le diera un mordisco.
En un momento dado, desde lo alto del escenario, Harry parece identificar quién es el culpable de haber tenido que parar el concierto ante la lluvia de comida. Así, se dirige a alguien del público y le devuelve sus extraños regalos. “Antes de nada, esto está frío, supongo que no está recién hecho. ¿Lo quieres recuperar? ¿Por qué? Muy bien, aquí tienes. ¡No te lo comas! ¡Ahora está en el suelo! No vayas a buscarlo, te conseguiremos otro nugget!”, advierte el cantante a través de su micrófono, haciendo gala de su sentido del humor.
Así, una vez más y ante una situación de lo más extraña, Harry Styles vuelve a demostrar que un concierto suyo nunca es previsible.
Cristina es redactora de belleza y ‘lifestyle’. Para sorpresa de nadie, adora escribir sobre tendencias, propuestas de maquillaje y todo tipo de consejos de estilismo (especialmente aquellos para chicas bajitas). Nada le inspira más que un buen libro y tomar notas en una libreta ‘cute’. Le apasiona todo lo que tenga que ver con la cultura ‘pop’ y se pasó una importante parte de su adolescencia analizando el ‘street style’ de las famosas y aprendiendo a hacer el ‘eyeliner’ en menos de cinco minutos.
Se trasladó a la capital para estudiar Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid, para después adentrarse en el mundo de las marcas con el Máster de Gestión Publicitaria de la Universidad Complutense. Los meses en los que vivió en París los dedicó a impregnarse de ese ‘je ne sais quoi’ de una de las capitales mundiales de la moda.
Comenzó como periodista en la revista El Duende, donde redactaba sobre eventos culturales. Lleva escribiendo desde que tiene uso de razón, y cuando tenía dieciséis años nació su novela ‘Contando estrellas apagadas’. Actualmente cursa el diploma de Marketing y Comunicación de Moda y Lujo, organizado por la revista Elle junto a Mindway y la Universidad Complutense.













