Que el escrutinio público al que se ven abocadas las famosas, quienes constantemente han de presentar una imagen joven y fresca para el público, es muchísimo mayor que el que sufren los hombres no es ningún secreto. Un problema que cada día más ‘celebrities’ verbalizan sin pudor, intentado así normalizar la arruga y el derecho a envejecer con naturalidad. Asunto que han reclamado iconos como Nicole Kidman, Gisele Bundchen y Cameron Diaz, entre otras muchas. Sin embargo, es el caso de Courteney Cox y sus pasadas cirugías faciales uno de los que más cola ha traído en internet desde hace años. Ella, consciente de ello, ha hablado al respecto durante una reciente entrevista con el medio Sunday Times Style.

Y aunque no es la primera vez que reconoce abiertamente haberse arrepentido de someterse a tratamientos invasivos —entre los que destacan las inyecciones faciales de bótox y ácido hialurónico—, ahora ha ido más allá:

“Hubo un momento en el que dices, ‘Oh, estoy cambiando. Me veo mayor’. Y entonces traté de perseguir esa juventud durante años. Y no me di cuenta de que, oh, mierda, en realidad me veía realmente rara con inyecciones y haciéndome cosas en la cara que nunca haría ahora”.
courteney cox, antes y después
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Courteney Cox, antes y después. A la izquierda, en 2010; a la derecha, en 2015.

El paso de los años, algo que ya no le preocupa

Así las cosas, acabaría por quitarse los rellenos faciales en un intento por volver a ser la Courteney Cox más natural que era antes. Impulso que llevó a cabo precisamente cuando la gente empezó a comentar y tratar de forma despectiva el asunto de sus pinchazos: “Llegó un momento en que me di cuenta de que tenía que parar porque era una locura todo”, reconoce ahora sin problema. A día de hoy, la arruga y los estragos del paso del tiempo no le preocupan. Según comenta, se siente muy joven: “Tengo muchos amigos en sus 30 y me da igual. Para mí, tenemos la misma edad hasta que realmente me paro a pensarlo […] No hay nada de malo en tener 60 años, aunque la verdad es que me cuesta creerlo. El tiempo pasa muy rápido. No hay duda de que ahora estoy más conectada con la tierra y he aprendido mucho de la vida: qué disfrutar, qué tratar de hacer más y qué dejar ir”. Una enseñanza vital que nos parece coherente y digna de aplaudir.

Headshot of Christian Rodríguez

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.